Policiales Miércoles, 11 de septiembre de 2019 | Edición impresa

El único detenido por la tragedia de la Costanera: “No tuve intención”

José Caccia pidió perdón a los padres de Abril y Agustín Kruk, quienes murieron atropellados en diciembre de 2018.

Por Eduardo Luis Ayassa - eayassa@losandes.com.ar

A casi 9 meses del siniestro vial (que se cumplirán este sábado) que les arrebató la vida a los hermanitos Agustín y Abril Kruk, de 7 y 3 años, ayer ante el Tribunal que deberá resolver un nuevo pedido de prisión domiciliaria, José Osvaldo Caccia habló por primera vez. Es el único imputado por el siniestro.

El joven de 28 años, en voz baja y sin levantar la vista después de pedir “perdón a la familia”, dijo: “No tuve intención en el accidente. Sólo esquivé el camión y tampoco me escapé, sino que ayudé en lo que pude”. Después hizo silencio.

 

Sus palabras fueron contestadas por Carla Pagliaricci, la madre de los nenes fallecidos. Sosteniendo una gran foto de sus hijos, y entre lágrimas, señaló: “No te creo y tampoco te disculpo. Mataste a dos ángeles. No me podés mirar a la cara, sólo quiero que pagues por lo que hiciste”.

Arrepentido. Caccia pidió perdón a los padres de las víctimas. | José Gutiérrez / Los Andes

Mientras que el padre de los pequeños, Miguel Kruk, aseguró a su turno: “No te veo arrepentido. No se te cae una lágrima. En ese momento no te importó nada. Nos dejaste vacíos, sin Día del Niño, sin cumpleaños y tampoco Reyes”.

 

Ambos separados por varios metros en la sala, fueron coincidentes y se unieron en el pedido de justicia y “que no se le dé el beneficio de la prisión domiciliaria”.

Después, el Tribunal integrado por Luis Correa Llanos, Ramón Spektor y Mateo Bermejo, cerró la audiencia para una fecha próxima, donde darán a conocer lo resuelto.

 

Cuarta audiencia

La audiencia de ayer fue convocada para resolver la apelación por parte del abogado Carlos Moyano, defensor de Caccia. En cinco puntos trató de rebatir los argumentos dados y así obtener el beneficio de la prisión domiciliaria para su cliente.

El primer argumento fue que a Caccia no lo dejaron declarar en una audiencia anterior. Después volvió a señalar que no existe riesgo de fuga, para lo cual se basó en el arraigo familiar y laboral, y ofreció un tercer domicilio y el uso de tobillera electrónica.

 

A su turno la fiscalía de Tránsito le ofreció a Caccia que declarara cuando quisiera, como en esta instancia, para luego descartar la prisión domiciliaria, apoyando los argumentos de los peritos.

Por su parte, el abogado Mariano Tello, en representación de la madre de los niños, remarcó que “es la cuarta vez que se trata este punto (por el pedido de la prisión domiciliaria)”, agregando como novedad que el último domicilio ofrecido por la defensa para que viva Caccia se encuentra a sólo 500 metros del domicilio de Carla Pagliaricci. Para la querella, ello puede llevar a interferir negativamente con presiones, tanto a la madre como a los ocasionales testigos.

 

En último turno, los abogados Ignacio Aragonés y Mario Vizcaya, que representan a Miguel Kruk, adhirieron en términos generales a los planteamientos previos, pidiendo que se rechace la domiciliaria de José Caccia.

El caso

El trágico accidente ocurrió la tarde del 14 de diciembre del año pasado en la esquina de Costanera y Matienzo. Del siniestro participaron tres vehículos conducidos por Sergio Orlando Miranda, al mando de un camión Iveco, Osmar Peca, conduciendo alcoholizado y en contra mano un VW Gol y José Caccia, que viajaba en un Ford Fairlane.

 

Tiempo después el juez Jorge Coussirat sobreseyó a los dos primeros (resolución que por estas horas está en la Suprema Corte) y culpó a Caccia de homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves, delito por el que arriesga una pena de hasta 25 años de prisión.