Vendimia Sábado, 9 de marzo de 2019 | Edición impresa

El ‘Tejedor de destinos” en la piel del hijo pródigo

Ivan Keim volvió a Mendoza para actuar en la vendimia de su madre.

Por Carolina Baroffio - sociedad@losandes.com.ar

“Siempre tuve la ilusión de bailar en la Central”, suelta ese deseo que hoy está cumpliendo como artista convocado especialmente para esta edición 2019. Iván Keim tiene 32 años, estudió apenas un par de años danza y teatro en Mendoza, porque a los 17 voló a Buenos Aires con sed de triunfar. Mientras se perfeccionaba allí en danza y teatro, hacía temporadas de verano en calle Corrientes, fue uno de los bailarines de Susana Giménez para su programa e ingresó al Ballet Argentino de Julio Bocca. Hasta que un día, mientras visitaba a su padre en España, sintió que Europa era su norte. Y allí se instaló.  

 
 

Radicado hace más de siete años en Alemania, Iván no había vuelto a pisar Mendoza excepto en una oportunidad. Y fue premonitoria aquella visita. “En 2016 fue la única vez que vine por una semana de vacaciones a Mendoza y en un asado con mi madrina (Miriam Armentano), jugando le dije que la próxima Vendimia que gane un guión, yo iba a actuar y mi mamá (Alicia Casares) lo iba a dirigir. Era un juego. Ella aceptó. Mi mamá también. Y esa locura hoy se está dando”, reveló Keim, quien interpretará una de las figuras centrales: el ‘Tejedor de destinos’, personaje que hilvana las historias de esta Vendimia.  

 

Sobre su mirada sobre la Fiesta Nacional de la Vendimia, el actor, bailarín y acróbata expresa: “Tengo una relación muy personal. La Vendimia para mí como mendocino es parte de mi vida cotidiana, más allá de la época de celebración. Y ahora que vivo afuera, me doy cuenta que un espectáculo de esta envergadura, con esta intensidad y tradición, de esta magnitud, es única. No hay fiesta en honor a la tierra en el mundo que se le parezca”.