Mundo Miércoles, 12 de junio de 2019 | Edición impresa

El Supremo debate liberar a Lula y Bolsonaro apoya a Moro

Mientras el máximo tribunal del país volvió a tratar el caso de la condena del expresidente, el actual mandatario respaldó a su ministro.

Por Télam y AP

El Supremo Tribunal Federal de Brasil reabrió ayer un debate sobre si corresponde liberar al ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, un día después de que se filtraran conversaciones entre autoridades judiciales que pudieron haber manipulado el proceso en su contra.

La noticia sobre el debate en el Supremo Tribunal Federal de Brasil se conoció poco antes de una ceremonia oficial en la que el presidente Jair Bolsonaro condecoró con la Orden de la Marina al ministro de Justicia, Sérgio Moro, uno de los protagonistas de las polémicas conversaciones que tomaron estado público y quien dirigió el juicio que llevó a Lula a prisión bajo cargos de corrupción en abril de 2018.

Fuertes polémicas

En todo Brasil se discute si a través de los mensajes que intercambió Moro con el fiscal Deltan Dallagnol se puede comprobar que hubo manipulaciones o directamente un complot para encarcelar a Lula y acabar con su voluntad de postularse nuevamente a la presidencia de Brasil.

Los detalles de esas conversaciones fueron publicados el pasado domingo por el sitio de internet The Intercept Brasil, lo cual generó conmoción en ámbitos políticos, judiciales y sociales.

 

La condena de 12 años de prisión dejó a Lula sin posibilidades de disputar las elecciones del año pasado, en las que se impuso Bolsonaro, quien a su vez designó al exjuez Moro al frente de la cartera de Justicia de Brasil.

La defensa de Lula presentó un nuevo recurso ante el tribunal brasileño para que se expida con urgencia acerca de un pedido de libertad en favor del expresidente. También se cuestiona la objetividad del juez Moro en la conducción del proceso.

Distintos medios locales informaron que el juez Gilmar Mendes del Supremo Tribunal Federal decidió que ese pedido sea juzgado el próximo 25 de junio.

El argumento central de la defensa de Lula es la sospecha de parcialidad de Moro por el hecho de que aceptó en noviembre pasado la invitación al cargo de ministro de Justicia y Seguridad Pública del gobierno de Jair Bolsonaro, que asumió en enero pasado.

Gestos y palabras

En este contexto, Bolsonaro dio un fuerte respaldo a su ministro Moro. 

Aunque no hizo declaraciones sobre el caso, utilizó un lenguaje simbólico: recibió a Moro para una reunión privada en su residencia oficial y luego atravesaron juntos en lancha el lago Paranoá de Brasilia, para una ceremonia en la que el ministro fue condecorado.

A su vez, Lula expresó ayer su sorpresa por la rapidez con que “la verdad” salió a la luz en relación con el proceso judicial que le llevó a la cárcel.

 

“El presidente quedó sorprendido, primero, por la rapidez con la que la verdad fue revelada y segundo por el elevado grado de promiscuidad en los diálogos entre quien juzga y quien acusa”, afirmó a la prensa el abogado de Lula, Jose Roberto Batochio.

Batochio hizo estas declaraciones luego de visitar al exmandatario en la sede de la Policía Federal de Curitiba, donde el líder del Partido de los Trabajadores cumple una condena por delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero en el marco de la operación Lava Jato.

Investigación

A su turno, el Consejo Nacional del Ministerio Público (CNMP) de Brasil anunció el lunes que investigará el intercambio de mensajes entre los fiscales del Lava Jato y el ex juez Moro. 

El contralor nacional del Ministerio Público, Orlando Rochadel, instauró una queja disciplinaria para revisar los hechos presentados por el reportaje de la web The Intercept Brasil, que cuestiona la imparcialidad de la operación “Lava Jato” y la investigación que condujo a Lula a la cárcel por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero. Se lo condenó por haber recibido un departamento tríplex de la empresa OAS. 

“Cabe ver si hubo una eventual falta funcional, particularmente en lo que dice sobre la violación de los principios del juez y del fiscal natural, de la equidistancia de las partes y del impedimento de una actuación político-partidaria”, destacó la solicitud.
 

La Orden de Abogados pidió suspender al ministro

La Orden de Abogados de Brasil pidió  la suspensión del ministro de Justicia Sergio Moro tras la publicación de informes que demostraría que cuando era juez se coordinó con los fiscales en el caso que derivó en el encarcelamiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La asociación profesional también recomendó que todos los fiscales involucrados sean suspendidos “de forma que la investigación pueda efectuarse sin ninguna sospecha”.

La Orden de Abogados exhortó a abrir una investigación tras la publicación  de artículos en el portal de The Intercept, en los cuales se dieron a conocer mensajes privados entre Moro y el grupo especial de la Operación Lava Jato.

 

Un caso en esa amplia investigación de corrupción derivó en que Lula fuese encarcelado en abril de 2018 y se le prohibiera postularse de nuevo a la presidencia en los comicios de octubre, una contienda en la que se perfilaba como favorito, según las encuestas. Decenas de otros políticos y altos ejecutivos empresariales también han sido encarcelados a consecuencia de la investigación Lava Jato, que estuvo encabezada por Moro.

Este rechazó haber cometido alguna ilegalidad. “No hay ninguna tendencia en esos mensajes”, les dijo el lunes a los reporteros, y añadió que no podía confirmar si los mensajes publicados eran reales porque no los había guardado.

Claves

Revelaciones. El domingo pasado, “The Intercept” difundió chats y conversaciones que demostrarían las intenciones políticas del entonces juez Sérgio Moro en las investigación del Lava Jato.

Supremo. Los datos conseguidos de modo ilegal pueden servir en una causa y no necesariamente anulan las pruebas que se obtengan a con ellos, afirmó el juez del Tribunal Supremo, Gilmar Mendes.

Libertad a Lula. Si se aplicara el criterio de Gilmar Mendes, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años de prisión, tras una sentencia de Moro, podría ser dejado en libertad. Sin embargo, otros juristas tienen una interpretación diferente sobre el tema.