Opinión Lunes, 21 de octubre de 2019 | Edición impresa

El sistema de salud en el debate presidencial - Por Carlos Thomas y Enrique Quesada

Por Dr. Carlos Thomas Médico sanitarista - Dr. Enrique Quesada Consultor Internacional en Gestión Hospitalaria.

Hemos asistido el domingo 13 de este mes al primer debate de los candidatos a presidente en el cual han expuesto sobre diversos temas importantes para el país. Sorprende la prácticamente nula referencia a temas de salud cuando el sistema de atención médica está al borde del colapso.

Nadie desconoce que el sector salud en Argentina atraviesa una importante crisis que no es coyuntural sino estructural y crónica de la que no es posible salir sino a través de un amplio debate sobre sus causas, con un acuerdo de las principales fuerzas políticas sobre las grandes líneas de acción, que permitan en un lapso razonable, transformar un sector anárquico, inequitativo e ineficiente en uno de los pilares del bienestar de la sociedad y el crecimiento del país. 

Como consecuencia de la falta de un proyecto estratégico, el sector salud se ha desarrollado y crecido de forma desordenada, configurando un “no sistema” en el que coexisten estructuras, organizaciones y formas de funcionar que expresan una mezcla de todos los modelos conocidos en el mundo, pero sin lograr un funcionamiento integrado y satisfactorio en el cuál no están conformes ni usuarios ni prestadores.  

La situación del sector podría resumirse en los siguientes puntos:

• El Estado Nacional no ejerce la función de rectoría para el conjunto, ni una coordinación efectiva de la acción de los actores (provincias, obras sociales, prepagas, hospitales y clínicas). Por otra parte, no existe un sistema de información que sea transversal a todo el sector. 

• El sector público proveedor de salud es gestionado por las provincias de forma autónoma siendo posible la existencia de tantos modelos de gestión como jurisdicciones.

• La seguridad social tiene múltiples organismos de seguros de salud, más de 300 obras sociales de trabajadores en relación de dependencia, obras sociales provinciales para los trabajadores del Estado y una obra social nacional para las personas en situación laboral pasiva, el PAMI.

• El sector privado es un conjunto heterogéneo de empresas de provisión de servicios y empresas de seguros privados con escasa regulación y control. En la actualidad el 70% de las obras sociales sindicales no pueden solventar el Plan Médico Obligatorio con el ingreso per cápita promedio lo cual los lleva a la desfinanciación y retraso en los pagos. Como consecuencia los prestadores se encuentran al borde de la quiebra, agobiados también por la carga impositiva.

La ausencia de una política de Estado de Salud contribuye a mantener la nebulosa en que se mueve la sociedad respecto de los objetivos éticos que deben guiar el destino y el uso de los recursos de salud, configurando un escenario sin reglas en el que dominan los intereses sectoriales sobre los del conjunto social. 

Se agrega a lo anterior la falta de coordinación del sector salud con otras áreas gubernamentales de gran impacto en la salud de la población: educación, urbanismo, medios de comunicación, política alimentaria, etc. 

La sociedad necesita que los responsables políticos, especialmente los que pretenden lograr el apoyo de los ciudadanos, expresen claramente sus ideas, planes y programas para mejorar el sistema de salud y mantengan un debate público, amplio y profundo que permita a la opinión pública tener la certeza de que los recursos destinados a salud se asignarán con equidad, se gastarán con eficiencia y honestidad y se traducirán en servicios eficaces y de calidad. 

El primer debate de los seis candidatos a Presidente de la Nación era una buena oportunidad para esclarecer sobre un aspecto tan importante de la vida social y política. 

Hemos analizado minuciosamente la transcripción del segmento dedicado a educación y salud y solo hemos encontrado referencias puntuales, poco precisas y superficiales sobre el sistema de salud. Tan solo 176 palabras de las 15.147 que se pronunciaron en todo el debate.

Referencias a la importancia de la prevención por sobre la atención de la enfermedad (Roberto Lavagna) sin explicar acciones.

Argumentos de crisis puntuales, esgrimidos como novedosos y catastróficos cuando muchos de ellos se arrastran desde hace décadas (Alberto Fernández).

Una propuesta estructural ha sido la de Espert en el sentido de quitar a los sindicatos la gestión de las obras sociales y constituir un sistema integrado al estilo europeo.

Referencias un punto románticas oponiendo la situación de bajos salarios de los trabajadores de la salud a la riqueza de las farmacéuticas (Del Caño).

Un último apunte de este debate poco esclarecedor es la referencia del Presidente Macri a la mejora de la atención de los afiliados y al ordenamiento de PAMI sin ninguna alusión a que se trata de una organización de seguro de salud no sostenible.

Creemos que nuevamente se ha perdido una excelente oportunidad. 

Esperamos que en el próximo debate, la discusión sobre salud esté a la altura de las necesidades del país y los ciudadanos.

Se requiere claridad de las propuestas para que los agentes del sector salud desarrollen su actividad con reglas precisas y la sociedad tenga la garantía de que se cumplen los objetivos básicos de todo sistema de salud: universalidad, accesibilidad, calidad, eficacia, eficiencia y participación social.

Dr. Carlos Thomas

Médico sanitarista.

Dr. Enrique Quesada

Consultor Internacional en Gestión Hospitalaria.