+ Deportes Miércoles, 17 de abril de 2019 | Edición impresa

El renacido: Tiger Woods, un maestro

Catorce años después, volvió a ganar el trofeo más preciado, superando adicciones y problemas familiares que cortaron su carrera.

Por Redacción LA

Pasaron 11 años desde su último triunfo en un Major. Fue en el US Open de 2008, en Torrey Pines. Pasaron 14 años desde su último triunfo en Augusta en 2005. Y hace pocas horas, Tiger Woods se consagró campeón del Masters, hizo historia y lucirá su quinto saco verde. Con este suman 15 los torneos mayores que exhibe Tiger en su vitrina. Y este logro puede ser uno de los regresos más grandes de la historia del deporte mundial.

Tiger no solo tuvo que rearmar su juego, también tuvo que rearmar su cuerpo que estaba en malas condiciones. Tuvo que rearmar su vínculo con el público, con la prensa y con sus colegas jugadores. En resumen, tuvo que rearmar su vida entera juntando los pedazos.

 

Evidentemente, Tiger Woods es alguien maravillosamente dotado por la naturaleza. No solo físicamente, lo cual es obvio, sino también por su carácter. Quién sabe cuáles habrán sido los acontecimientos que durante su niñez marcaron su crianza. Lo cierto es que ha demostrado una resiliencia extraordinaria para superar las adversidades.

Es la primera vez que Tiger gana un Major viniendo desde atrás, siempre llegó a la última vuelta como líder. Otra curiosidad es que en su última victoria en Augusta en 2005, fue en el hoyo 16 donde se consolidó su triunfo.  

 

Del calvario a la gloria

Todo comenzó en junio de 2008, cuando jugó con una lesión en la rodilla el US Open y en donde se impuso en un desempate contra Rocco mediate. Tras el triunfo fue operado del ligamento cruzado de su rodilla izquierda.

Ocho meses después, tiempo que le llevó la recuperación, reaparece en el circuito con derrota en el Mundial Match Play y a fines de febrero comenzó el calvario mediático, en el que salieron a la luz las relaciones extramatrimoniales que tuvo y que provocaron el divorcio millonario con su esposa Ellen Nordegreen.

 

Aquel escándalo le costó la presencia de varios patrocinadores y se vio obligado a retirarse del deporte. En mayo del 2011 volvió a aparecer pero a la hora de afrontar el US Open renunció por problemas en la rodilla y en el tendón de Aquiles. Para ese entonces, ya había perdido el primer puesto, el cual mantuvo por 281 semanas consecutivas.

Cuatro meses después de su salida por una nueva lesión, el golfista quedaba afuera del TOP 50 por primera vez desde 1996 y dos años más tarde, tras ganar algunos torneos, volvía a ser el número 1.

 

Los años siguientes fueron un calvario para el deportista, aquejado por sus dolores en la espalda y su posterior operación en abril del 2014, cuando  se pierde su primer Masters.

La debacle. En 2017 tuvo que ser internado por su adicción a los analgésicos y drogas para dormir. | AP

En septiembre y octubre del 2015 pasó por el quirófano por los mismos motivos hasta que a fines del 2016 volvió a competir después de 15 meses en el World Hero Challenge. Un regreso que se iba a ver truncado en 2017, año en el que volvió a sufrir dolores en su espalda que lo obligaron a volver al quirófano por cuarta vez.

 

En mayo del 2017 Tiger Woods se volvió a ver envuelto en un escándalo mediático al ser detenido por la policía, quien lo encontró dormido al volante. El estadounidense reconoció que había consumido potentes analgésicos y medicaciones para dormir y un mes más tarde anunció que iba a participar de una rehabilitación para combatir su adicción a ese tipo de medicamentos. Ese año fue uno de los peores para el golfista ya que en noviembre caía al puesto 1199 del ranking mundial. Un número que le costó varias participaciones en el 2018 (Augusta, British Open y Ryder Cup) para volver a situarse en un lugar acorde para pelear por el puesto perdido.

Finalmente, este 14 de abril, Tiger Woods volvió a brillar, llevándose su quinta chaqueta verde y su decimoquinto título en los Grand Slam tras 11 años de sequía en los grandes torneos.

 

Ya con su decimoquinto título de Grand Slam en su palmarés, Woods recordó que aún tiene tiempo para intentar igualar el récord de 18 en poder del legendario Jack Nicklaus. “No lo he pensado ni un segundo (pero) mi deporte es diferente, aún puedo jugar durante mucho tiempo”, concluyó con una sonrisa.  

Veintidós años después de su primer “major” en el Augusta National Golf Club, Woods volvió a ser un “maestro”. Su triunfo en el Masters 2019 ya es visto como uno de los grandes hitos de la historia del golf y del deporte. 

 

Trump lo condecorará

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció a través de su cuenta de Twitter que le otorgará la medalla presidencial de la Libertad al golfista Tiger Woods, quien el domingo ganó el Masters de Augusta. “Hablé con @TigerWoods para felicitarlo por la gran victoria que tuvo en @TheMasters, y para informarle que debido a su increíble éxito y regreso al golf y, lo que es más importante, a su vida, le presentaré la Medalla Presidencial de la Libertad!”

El COI lo invita a Tokio

El presidente del Comité Olímpico Internacional, el alemán Thomas Bach, animó al campeón del Masters de Augusta, el estadounidense Tiger Woods, a disputar el torneo de golf de los Juegos de Tokio 2020, donde está “deseando” verle. “Felicidades, @TigerWoods. ¡Qué regreso! Ahora concéntrate en clasificarte para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Estoy deseando verte allí”, dice un mensaje difundido por Bach en la cuenta del COI en Twitter.

 

90 mil dólares un putter

Un coleccionista ganó la subasta para llevarse el putter de respaldo de Woods del 2000. El Scotty Cameron Newport II GSS se vendió un día antes de que Tiger ganara su 15to. major por $88,809.60. Este no es el famoso putter que Woods ha usado para ganar 14 campeonatos importantes, y que aún es usado por Woods y usó en el Masters de este año. Si bien su putter actual es invaluable para su usuario, podría valer millones si alguna vez llegara al mercado.