Sociedad Por las redes Miércoles, 8 de abril de 2020

El posible remedio contra el coronavirus que EE.UU probará con humanos

En la Universidad de Carolina del Norte trabajan en un fármaco de amplio espectro.

Por Redacción LA

Día a día, los científicos y expertos del mundo buscan de manera enérgica algún medicamento que pueda ayudar en la lucha contra el coronavirus. En un caso, han hallado un nuevo antiviral que funcionó tan bien en un estudio con ratones que en las siguientes semanas se daría inicio a ensayos en humanos.

La droga se llama EIDD-2801 y ha logrado reducir y también prevenir el daño pulmonar grave en los animales infectados con el nuevo coronavirus, según Infobae. Tiene, además, otras dos propiedades muy importantes: es de espectro amplio, que puede servir para controlar otros coronavirus, y se puede administrar en forma de pastilla.

 

Se pudo determinar que tanto en su uso profiláctico, antes de la infección, como terapéutico, es decir, luego de la infección, EIDD-2801 mejoró la función pulmonar y redujo la cantidad de réplicas del virus en los ratones, que además perdieron menos peso corporal que el grupo de control.

Ralph Baric, profesor de microbiología e inmunología en la Universidad de Carolina del Norte (UNC) en Chapel Hill, es el autor principal del estudio publicado en Science. Allí determinó: “Esta nueva droga no solo tiene un gran potencial para tratar a los pacientes de COVID-19, sino que también parece efectiva para el tratamiento de otras infecciones graves de coronavirus".

En el laboratorio de Baric EIDD-2801 se probó contra el SARS-CoV-2, causante de la actual pandemia, y también contra el SARS-CoV-1, que en 2003 provocó la primera epidemia global del siglo, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y el que causa el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS, de 2012).

 

Este experto es quien usó por primera vez el remdesivir, la droga de Gilead que se aplicó como uso compasivo en varios casos de COVID-19 con éxito, y que actualmente se prueba en múltiples ensayos clínicos.

¿Por qué experimentar con una droga de espectro amplio, en lugar de una específicamente propuesta para el COVID-19?.  Según comentaron en el estudio, en los últimos 20 años han surgido tres nuevos coronavirus humanos. Y el grupo de los parecidos al SARS representan una amenaza existencial y futura para la salud mundial, como lo demuestra la aparición del SARS-CoV-1 y el SARS-CoV-2. La razón es que esta familia, proveniente del murciélago como huésped original, pueden utilizar receptores de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA) humana, crecer bien en las células primarias de las vías respiratorias humanas y variar hasta en un 25% en los objetivos genéticos terapéuticos y de vacunas clave. Eso hace que su amenaza potencial sea múltiple.

“Así pues, para hacer frente a la actual emergencia de salud pública de COVID-19 y maximizar la preparación para una pandemia en el futuro, se necesitan desesperadamente vacunas y terapias de espectro amplio, que sean activas contra las familias de virus de ARN de mayor riesgo propensas a la aparición”, explicaron los autores.

 

 “Cuando se administra como tratamiento 12 o 24 horas después de que la infección haya comenzado, EIDD-2801 puede reducir el grado de daño pulmonar y la pérdida de peso en los ratones”, se publicó sobre el estudio, que incluyó datos de animales infectados con SARS-CoV-2, SARS-CoV-1 y MERS y también de células pulmonares humanas infectadas.

Y por otra parte, indicaron: "Se espera que esta ventana de oportunidad sea más larga en los seres humanos, porque el período entre la aparición de la enfermedad del coronavirus y la muerte es generalmente más largo en los seres humanos que en los ratones.”

Por otro lado, sobre hecho de que se pueda presentar como una píldora, y no como un tratamiento endovenoso, destacaron: “Además de la facilidad de la administración, ofrece una ventaja potencial para tratar a pacientes menos enfermos de manera profiláctica, por ejemplo, en un hogar de ancianos —un ámbito de mucha concentración de perfiles de alto riesgo— donde muchas personas quedaron expuestas al coronavirus pero todavía no presentan síntomas”.

 

Los ensayos clínicos de la versión oral del nuevo compuesto, el promisorio EIDD-2801, comenzarán en las próximas semanas. Si tienen éxito, pueden marcar una profunda diferencia a la amenaza que comenzó en 2002 con el SARS.

“En conjunto, nuestros datos apoyan el desarrollo continuo del EIDD-2801 como un potente antiviral de amplio espectro que podría ser útil para el tratamiento de las infecciones de coronavirus contemporáneas, las de reciente aparición y las que surjan en el futuro”, concluyeron los autores del estudio.