Economía Viernes, 17 de enero de 2020 | Edición impresa

Cuánto cobran los trabajadores del sector privado en Mendoza: cayó 7,8% su poder de compra

El resultado fue publicado por una consultora. El año 2019 es el segundo seguido con retracción real de los salarios.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el Gran Mendoza registró un incremento del 53,8% durante todo 2019 y, en el mismo período, los salarios del sector privado tuvieron un ajuste promedio del 46%. Así, según un relevamiento de Gestión Consultores, los sueldos tuvieron una pérdida de 7,8 puntos porcentuales en el último año. 

Según explicó María Pía Ariet, economista de Gestión Consultores, la evolución de los sueldos se obtuvo de procesar los datos de la “encuesta de remuneraciones” que la consultora realiza desde hace años y que registra 240 posiciones laborales de todos los rubros económicos de la provincia. 

 

“Notamos que se han producido dos años consecutivos de pérdida del poder adquisitivo”, explicó la economista. Según el estudio, en 2017 el ajuste anual de los salarios fue del 25% y la inflación se mantuvo en el mismo nivel, pero en 2018 la inflación anual alcanzó el 47,6% y los salarios se actualizaron sólo en un 34% (se perdieron 13,6 puntos de poder adquisitivo). 

En tanto, la inflación en   2016 alcanzó el 40% y los salarios se incrementaron un 35% (produciendo un nuevo desfasaje). El análisis de los años anteriores permite varias interpretaciones, teniendo en cuenta que los datos del Indec difirieron durante mucho tiempo de los que difundía el Congreso. 

 

Así, mientras que para el organismo nacional desde  2006 hasta 2015, los salarios siempre le ganaron a la inflación, para el Congreso hubo pérdidas en 2008, 2009, 2010 y 2014. 

Salario promedio 

El salario nominal promedio de los trabajadores dependientes de empresas privadas a nivel nacional aumentó un 52,1% en octubre de 2019 respecto a un año atrás (llegó a un valor de $ 51.225 brutos); mientras que, en términos reales, el crecimiento interanual fue de 1,2%. Este aumento se explica, fundamentalmente, por el pago del bono de 5 mil pesos en ese mes.

 

Por el contrario, sin el bono, la media de los salarios del sector privado, según el ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, alcanzó los $ 39.893 netos (con descuento jubilatorio), y registró un incremento anual del 47,9%, mientras que la inflación fue del 50,5%, lo que implica una pérdida de 2,6 puntos porcentuales.

En el caso de Mendoza, el último dato publicado por el organismo nacional es el corresponde a setiembre de 2019. Ese mes, los trabajadores del sector privado registrado ganaron en promedio $ 31.539 netos. Según un cálculo realizado por el economista Jorge Day en función del ajuste salarial de los meses posteriores, en diciembre el sueldo promedio de la provincia llegó a un valor aproximado de $ 34.188 netos.

 

Para el sector público la situación fue diferente. Hasta setiembre percibieron $ 34.808 netos (habiendo terminado el año anterior en $ 25.771 de bolsillo en promedio), y mes a mes tuvieron una actualización acorde al avance de la inflación del período (según convenio, algunos con datos de Indec, y otros con los datos de la DEIE). 

De acuerdo al economista asesor del ministerio de Economía, Sebastián Laza, “el sector público ha seguido en la gran mayoría de sus casos la inflación”. Es que desde agosto de este año, al menos 37.000 trabajadores estatales cobran sus haberes con la llamada “cláusula gatillo”, y terminarán este mes con un incremento del 53,8%. 

 

Por ese motivo, se deduce que los empleados estatales no perdieron frente a la inflación en 2019, como sí ocurrió con los trabajadores del sector privado registrado. 

Evolución del ingresos

El economista Carlos Rodríguez sumó un punto de vista diferente. El experto se refirió a la evolución de los ingresos totales familiares, teniendo en cuenta la dinámica que presentan las familias, y “una interacción más reveladora que las cifras individuales”.

 

“A los efectos metodológicos, la población que percibe ingresos se clasifica en deciles, ordenados de menor a mayor ingreso (cada decil contiene el 10 % de la población); luego, estos deciles se reagrupan en estratos, correspondiendo el Estrato I (bajo) a los cuatro primeros deciles, el Estrato II (medio) a los deciles 5 a 8 y el Estrato III (alto) a los deciles 9 y 10”, explicó.

Así, teniendo en cuenta la participación de ingresos por estratos, mientras que al segundo trimestre de 2017 el primero tenía el 25,49%, hacia el primer trimestre de 2019 registraba el 23,9%, el segundo estrato pasó del 39,9% al 37,3% y el último estrato del 34,7% al 38,7%. 

 

De acuerdo con Rodríguez, esto deja en evidencia que el año pasado se produjo un cambio en la participación en el ingreso, desde los sectores de menores recursos a los de mayores ingresos: “el Estrato III incrementó su participación en casi 4 puntos porcentuales, que en conjunto disminuyeron los dos primeros”, señaló.

“En realidad, esto no debiera extrañar, ya que ratifica que en períodos inflacionarios, son los sectores más favorecidos los que mejor se adaptan a la situación (disponen de mayores y mejores recursos y posibilidades). El mayor peso del ajuste recae en el Estrato de ingreso medio; las últimas medidas adoptadas por la actual gestión económica reforzarán esta tendencia”, comentó.

 

“Ratificando esta afirmación, por primera vez desde 2008, el Estrato III (alto) supera al II (medio) en la participación en la distribución del ingreso. “Esta situación es similar a la que hemos visto en crisis anteriores: es en realidad en el sector medio (y no en el inferior) donde se sobrelleva el mayor peso del ajuste”, cerró el economista.