Opinión Lunes, 30 de septiembre de 2019 | Edición impresa

El PJ, obligado a hacer una renovación en serio - Por Marcelo Zentil

En los últimos 20 años el PJ provincial sólo ganó tres elecciones y perdió ocho.

Por Marcelo Zentil - mzentil@losandes.com.ar

El peronismo provincial está en problemas y no sólo por la derrota de ayer. En los últimos 20 años, ganó sólo tres elecciones y perdió ocho. Lejos quedaron los tiempos del “equipo de los mendocinos”, que acumuló cinco victorias consecutivos entre 1987 y 1995, y parecía invencible.

La caída de ayer lo obligará a un replanteo profundo porque incluso se produjo en un contexto nacional favorable para el PJ y habiendo cambiado la fórmula repetida y perdedora de los últimos años: no fue un intendente esta vez la cara de la boleta, sino una joven senadora nacional considerada a priori como su figura con más proyección.

El desdoblamiento electoral dispuesto por ley en el primer año del mandato de Cornejo es otra mala noticia para el futuro del PJ. Sus triunfos han sido siempre en elecciones unificadas con la nacional y la mayoría por el efecto arrastre. 

En 2001 fue clave el clima nacional anti De la Rúa por la crisis, al igual que en 2011 el aluvión de votos a Cristina Kirchner hizo gobernador a Paco Pérez. Sólo en 2007 puede atribuirse a motivos propios el triunfo: esa vez fueron Jaque y su empuje las razones que le permitieron quedarse con la gobernación.

Para empezar a ser competitivo, el peronismo mendocino debe entender que la renovación no es sólo poner a un dirigente nuevo como principal candidato, dejando alrededor las mismas caras de siempre. Puede servir para una interna, pero no para la general.

Renovarse implica un cambio real de diagnóstico, método y nombres. Los mismos nombres suponen las mismas recetas y las mismas recetas sólo garantizan los mismos resultados. Tanto para ganar una elección como para la gestión.

De ahora en más, el PJ deberá primero salir del estado de confusión que deja una paliza como la de ayer.

Por ahora, su único consuelo es el casi seguro triunfo de Alberto Fernández en octubre, que los ayudará a ordenarse, aunque su apoyo no haya servido para sumar votos. Pero inevitablemente vendrá el tiempo de definir quién encabezará la próxima etapa. 

La senadora nacional ganó la interna a los intendentes y parecía destinada a ser la líder partidaria. Ahora todo está por verse.

Los intendentes que ganaron hace un mes más Stevanato de Maipú y las sorpresas de la elección en Santa Rosa, Flor Destéfanis, y La Paz, Hernán Ubieta, querrán terciar.

Ellos son parte de la única buena noticia que tuvo el peronismo: desde diciembre tendrá un municipio más .

Pero ante todo el PJ debe entender que el modelo  territorial no va más. Tal vez, para empezar, deba estudiar el pasado y ver qué hicieron los peronistas de los ‘80 para garantizarse cinco victorias al hilo.