Opinión Miércoles, 25 de abril de 2018 | Edición impresa

El periodismo de órdenes y la rebeldía del lector - Por Ignacio Zavala Tello

Cuando los titulares sugieren determinadas acciones suelen generar rechazo en los usuarios de redes y portales.

Por Ignacio Zavala Tello - Izavala@losandes.com.ar

Recorrer los portales de noticias en la web en ocasiones despierta un impulso de rebeldía. "Mirá, "Conocé", "Escucha", "No te pierdas", o el trillado "Hace clic y enterate" son recursos que nos acorralan en los titulares y nos persiguen en las redes sociales.

Asistimos, así, a lo que podría denominarse periodismo de órdenes. Un periodismo taxativo que ordena al lector lo que debe hacer ante determinado contenido, aun cuando éste nos demuestra cada día que adquiere hábitos y habilidades que lo convierten en un usuario cada vez más calificado.

Ese conocimiento lo lleva a saber con certeza qué elige leer, ver, escuchar. Además, cómo, cuándo y dónde elige consumir los contenidos a su disposición.

Quienes trabajamos en periodismo digital nos empeñamos en ofrecer títulos atractivos que "invitan al clic". Pero una invitación está muy lejos de una imposición en la que a veces incurrimos.

Escribir títulos impactantes, interesantes, atractivos y útiles requiere de una combinación de elementos y fórmulas no del todo rígidas. En la búsqueda de ese titular que llame la atención, despierte la curiosidad y, a la vez, sume lecturas al medio y brinde contenidos interesantes al lector, muchas veces mezclamos "ingredientes" y experimentamos con las reacciones de quienes nos eligen para informarse y entretenerse.

"Cinco cosas que no conocías", se lee a veces. ¿Acaso el periodista sabe con certeza qué conocimiento tiene del tema el lector? ¿Qué lo lleva a posicionarse por encima de él, más allá de su conocimiento profesional?

Considero que esos recursos implican, en cierta forma, subestimar al lector.

Si el título del contenido ofrecido es lo suficientemente interesante y atractivo ¿es necesario impartir una orden para que el destinatario acceda? "No, ahora que me lo exigís, no hago clic. No quiero recibir órdenes", podría responder el lector.

Aun cuando el contenido es publicado en las redes sociales, donde sufre una adaptación para amoldarse a esas plataformas, creo que es posible y necesario dejar de lado el periodismo de órdenes.

Un estudio de la Universidad de Columbia reveló que, en Twitter, 56% de los links compartidos no son visitados. Es decir que más de la mitad de los usuarios sólo comparte el titular y no el contenido.

Además, si tenemos en cuenta que, en un alto porcentaje, sólo se leen los títulos y el primer párrafo de una noticia, podemos estar desperdiciando contenidos que sean de real interés sólo por ordenar al usuario qué hacer con ellos. 

Porque la orden genera en ocasiones la rebeldía del lector que, cada vez más, lo expresa y rechaza esos contenidos. ¿Por qué el diario me va a exigir qué debo leer y cómo hacerlo?

Quizás es hora de encontrar otras estrategias y escuchar (o leer) al lector que, como siempre, nos sigue enseñando.

Algunos ya tomamos nota de los cuestionamientos y tratamos de actuar en consecuencia. Porque el periodismo es un servicio social y qué mejor que conocer las demandas de nuestros lectores para ofrecer un producto más acorde a sus gustos, intereses y necesidades.

¿Y cómo hacerlo? Hacé clic y... No.