Economía Jueves, 23 de enero de 2020 | Edición impresa

Vitivinicultura: cayó 21% la demanda de servicios de reparación y mantenimiento

El dato se desprende de un estudio del sector metalúrgico. También cayó el uso de la capacidad instalada.

Por Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

En el tercer trimestre de 2019, las bodegas de Mendoza redujeron 21% el nivel de contratación de mano de obra para tareas de reparación y mantenimiento, de acuerdo a un informe elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la Provincia de Mendoza (Asinmet).

 

El estudio de Asinmet, en realidad, está orientado a la medición de la capacidad instalada de la industria metalúrgica, pero también contempla la realidad de algunos sectores relacionados, como es el caso de la vitivinicultura, la construcción, el petróleo y la minería. 

En análisis sectorial

Miguel Rubio, secretario de Prensa de Foeva (Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines), indicó que la pérdida de puestos de trabajo se ha dado como “un goteo” casi permanente, asociado a despidos y el cierre de empresas.  “La vitivinicultura no es ajena a lo que ocurrió en la industria en general, pero la caída del consumo interno se sumó a que las exportaciones tampoco crecieron de un modo tan notorio”, apuntó.

 

Rubio planteó que la situación es más crítica, sin embargo, para el productor y que hay mucho abandono de fincas por lo que, de no mejorar el precio del vino, el panorama para los próximos 4 o 5 años es desalentador. Sobre todo, porque las inversiones extranjeras vienen asociadas a la tecnificación, con lo que necesitan muy pocos operarios.

Por su parte, Nicolás Vicchi, subgerente de Acovi (Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas), detalló que la industria vitivinícola viene afectada por los excedentes vínicos, que presionan en el mercado el precio del vino. Éste, subrayó, no se ha movido en los últimos tres años, pese al marcado aumento de costos. La necesidad de contar con ingresos corrientes para la actividad agrícola, sumado a las altas tasas de financiamiento, han imposibilitado la inversión en actualización o mantenimiento de maquinarias. Algo similar ocurrió en las pequeñas y medianas bodegas. 

 

Vicchi resaltó que los datos de Asinmet muestran la importancia que tiene la vitivinicultura, no sólo por el ingreso de divisas producto de la exportación, o la mano de obra directa e indirecta que utiliza, sino por el efecto derrame en otras industrias, como la metalmecánica, en el comercio y el turismo.

Los resultados generales

En el tercer trimestre de 2019, la metalmecánica perdió 11 puntos porcentuales de capacidad instalada ocupada en comparación con el año anterior, para caer a un 61%. Dentro de los subsectores de esta actividad, la vitivinicultura pasó de 82% a 54%. Esto vino acompañado del descenso en el nivel de empleo, con la mencionada caída de 21%.

 

Julio Totero, vicepresidente de Asinmet, señaló que los subsectores que más cayeron fueron el agroindustrial, vinculado a las inversiones en capital de trabajo para las conservas y los galpones de empaque, y el vitivinícola. Sobre este último, explicó que disminuyó la demanda de nuevos equipamientos y de servicios de reparación y mantenimiento para los establecimientos elaboradores. Asimismo, planteó que esto se debe al bajo nivel de rentabilidad de la industria del vino. 

Totero resaltó que estos resultados del Monitoreo Continuo de Variables del Sector Metalmecánico -que el Área de Vinculación Tecnológica de la UNCuyo realiza para Asinmet- corresponden a julio, agosto y setiembre de 2019. Esto es, un momento de plena campaña electoral, de PASO nacionales y de devaluación posterior a conocerse el resultado de las primarias. De ahí que se haya tratado de un trimestre bastante complejo en cuanto a la evolución de distintos indicadores. 

 

Esto podría explicar la baja en la ocupación de la capacidad instalada para todo el sector metalmecánico, que pasó de 72% en el tercer trimestre de 2018 a 61% en 2019. Por eso, el vicepresidente de Asinmet indicó que esperarán a ver los resultados del relevamiento del cuarto trimestre, para analizar cómo termina el año. 

Sin embargo, hay diferencias entre distintos subsectores de la metalmecánica. La construcción, por ejemplo, sufrió una caída en el uso de la capacidad instalada de 68% a 51%, mientras que las empresas de energía, petróleo y minería (EPM) bajaron apenas de 74% a 70%.