Sociedad Policiales Jueves, 10 de octubre de 2019

El misterioso caso del avión que apareció después de casi diez años de búsqueda

En 1989, dos pasajeros a bordo desparecieron sin dejar rastros. El hecho puso al país en vela y hasta el ex presidente Menem participó.

Por Natalia Vázquez - Especial para Los Andes

El 24 de junio de 1989 a las 11.18 tuvo contacto por última vez la torre de control con el avión que comandaba Manuel Prieto, de 22 años, quien llevaba a un único pasajero, Philip Song, un médico coreano especializado en acupuntura.

Partieron desde Mendoza hacia La Rioja a las 9.50, pero nunca llegaron a destino. La búsqueda del piloto mendocino y del médico coreano comenzó de inmediato e implicó una movilización de búsqueda y rescate que puso en vigilia al país porque no había rastros ni del avión, ni de ellos, así como tampoco de un siniestro.

 

Prieto tenía apenas 22 años, había sido contratado por Song para que lo llevara a La Rioja. El joven piloto era hijo de Manuel Prieto, un conocido empresario local, propietario de una fábrica de muebles y de una agencia de taxis aéreos, en la cual su hijo trabajaba. Philips Song era japonés, pero tenía ciudadanía coreana, era médico acupuntor y atendía en nuestra provincia.

Búsqueda y misterio

Tras la extraña desaparición de la nave, se montó una búsqueda incesante vía aérea y terrestre. Cientos de horas de vuelo con pilotos que no veían nada, rescatistas, arrieros, baqueanos, familiares y amigos de Prieto, intensos rastrillajes en el corazón de la montaña en busca de algún indicio, pero la geografía era tan amplia y compleja que nunca se llegó a recorrer todos los rincones posibles y el avión con los tripulantes seguía siendo una incógnita.

En el momento de la desaparición del bimotor Piper Séneca (matrícula LV-LND) que manejaba Prieto, se dio alerta de un accidente y la búsqueda del avión se realizó en las localidades riojanas de Patquía, Chilecito, Chepes, Cuesta del Miranda y en la ciudad sanjuanina de Valle Fértil. Más de una decena de aviones y helicópteros privados se movilizaron, así como también un Hércules y varios Lamas de la Fuerza Aérea Argentina.

 

La noticia cada vez tomaba más fuerza a nivel nacional y a los cuatro días del hecho, hasta el ex presidente Carlos Menem participó de la búsqueda, sobrevoló durante 45 minutos el paraje de Sierras de los Quinteros en el avión perteneciente al gobierno de La Rioja, pero debió regresar de emergencia por la rotura en los retenes del líquido de frenos del aparato, que aterrizó con dificultades. Pero el incesante rastreo continuaba por hombres de la Fuerza Aérea y de Gendarmería.

En una foto del diario Los Andes, Menem aparece sonriente y de campera, rodeado por personal de la Aeronaútica, luego de su aterrizaje de emergencia.

Con el tiempo la búsqueda fue cesando. La familia de Prieto la continuó, pero sin toda la ayuda que habían recibido en los primeros momentos. Los años siguieron pasando y los dos hombres junto con la nave seguían siendo un enigma.

Paren las rotativas

Casi una década después

Ocho años después, precisamente el 12 de julio de 1997 tres baqueanos de Tudcum, una pequeña localidad de Patquía (a 80 km de la capital de La Rioja), encontraron restos de chapas con números pintados, dedujeron que podían ser restos de un avión por lo que dieron inmediato aviso en la comisaria.

La policía de Patquía envió una patrulla especial que encontró los restos de un avión bimotor Piper Séneca pequeño junto con dos esqueletos a metros del mismo, por lo que inmediatamente se decidió enviar un equipo del Cuerpo Especial de Rescate de la Policía (CAPE) al mando de los oficiales Videla y Olmos.

Los dos oficiales junto con agentes locales y los dos baqueanos partieron en un unimog con destino a Tudcum, llegaron con el rodado hasta un río, pero luego debieron continuar a pie. Finalmente encontraron la nave y pudieron comprobar que los restos del piloto y del pasajero yacían a unos 15 metros.

 

Cerca de ellos había además un maletín con 50.000 australes (moneda argentina de ese momento) y documentación de ambos tripulantes que garantizaba definitivamente que se trataba de Manuel Prieto hijo y Philips Song. Sumado a eso también se encontró una carpeta con proyectos de emprendimientos destinados al entonces presidente Carlos Menem.

Hasta ese momento, la desaparición del avión junto con su piloto y el pasajero había sido un misterio del cual se formularon cientos de hipótesis y generó diferentes rumores, como la presencia de un tercer y desconocido pasajero, que el mismo Manuel Prieto padre debió desmentir en los medios. Las pericias pudieron revelar que el avión se estrelló a 50 metros de la cumbre, en las sierras de Velasco.

A las 16.40, la policía de La Rioja le entregó los restos de su hijo Manuel a la familia Prieto. Dando de alguna manera un cierre a esta búsqueda que por años mantuvo sumidos a todos en la más profunda incógnita.

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