Brand Content Viernes, 25 de enero de 2019

El Ministerio de Seguridad comenzará a descomprimir playas de secuestros de la provincia

Se realizará la compactación de 16.000 vehículos retenidos por infracciones de tránsito y que muestran un avanzado estado de deterioro.

Tras una iniciativa del ministro de Seguridad, Gianni Venier, se comenzarán a descomprimir las distintas playas de secuestros que se encuentran colapsadas por vehículos.

La medida, que busca cumplir con el artículo 132 de la nueva Ley de Tránsito 9.024, integra un total de 16.000 vehículos, entre motos, autos y camionetas, que están retenidos por infracciones de tránsito y que muestran un avanzado estado de deterioro, no incluyendo aquellos rodados que están judicializados.

La primera etapa comenzará en la playa de secuestro Marcelino Vignaud, de San Martín, donde se compactarán alrededor de 5.300 vehículos de un total 12.000 que están alojados en dicho predio.

El ministro de Seguridad, Gianni Venier.

El ministro de Seguridad Gianni Venier aseguró que se trata de vehículos secuestrados por infracción a la ley de tránsito, que sus dueños no han reclamado por ellos y que tienen más de un 80% de deterioro.

De igual modo, el Ministerio de Seguridad publicará en las próximas horas un aviso para que aquellos propietarios que quieran recuperar su vehículo lo hagan en el plazo de 15 días, presentando papeles y cancelando la deuda. Vencido el plazo legal, habrá un llamado a licitación para contratar a la empresa que hará la compactación.

En cuanto al método empleado para la compactación, cada vehículo se compactará en su totalidad sin desmantelarlo previamente, incluyendo sus cubiertas y motor.

Por su parte, Venier puntualizó que este operativo no le significará un costo a la provincia, ya que la empresa que gane la licitación se cobrará con la chatarra que arroje la compactación.

En total, entre las cuatro playas de secuestro que tiene Mendoza, hay un total de 59.000  vehículos, entre aquellos que son retenidos por infracciones viales y los que llegan por orden judicial.