Sociedad Lunes, 20 de enero de 2020

El jinete mendocino accidentado en Jesús María sale de terapia y mañana recibirá el alta

Francisco Haacker tiene 22 años y el sábado cayó del caballo durante una jineteada. Al principio perdió la memoria, pero evolucionó.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Francisco Fabián Haacker (22) abandonará la sala de terapia en el transcurso del lunes, y -de no mediar inconvenientes- recibirá el alta médica en el transcurso del martes. De esta manera, abandonará la Clínica Jesús María, donde permanece internado desde el sábado a la noche en esa localidad cordobesa. Hasta allí llegó luego de que, cerca de las 21:50, el jinete santafesino -aunque radicado en Mendoza, y representando a la delegación de nuestra provincia- cayera del caballo que estaba jineteando durante una de las noches del Festival Nacional de Doma y Folclore que se desarrolla en esa ciudad.

 

Según destacaron desde la organización del Festival, y en base a la información médica remitida desde la clínica, el domingo se le realizó al joven jinete una tomografía computarizada de cráneo y de tórax, y el resultado de lo observado fue normal. "No se observan lesiones internas, con evolución favorable, será dado de alta en las próximas horas" detalla el parte firmado por el médico de campo, Eduardo López.

En el transcurso de la mañana de hoy le realizaron una nueva tomografía a Haacker. A raíz de los resultados, los médicos dispusieron que abandone la terapia de la clínica. Permanecerá en sala común hasta mañana y, en caso de continuar estable; recibirá el alta el martes.

 

El accidente

Francisco Haacker cayó del caballo que jineteaba el sábado por la noche, durante una prueba en la categoría de monta "Gurupa". Cuando habían transcurrido 8 de los 12 segundos que incluye la prueba, Haacker fue eyectado del equino y cayó golpeándose la cabeza

Francisco Fabián Haacker tiene 22 años y es santafesino, aunque vive en Mendoza y representa a esa delegación. / Foto: Gentileza

Fue derivado a la clínica, donde llegó con traumatismo encéfalo craneal y traumatismo cerrado de tórax. Esa noche no recordaba lo que había ocurrido, ni reconocía a sus compañeros de delegación ni familiares. Sin embargo, evolucionó favorablemente y el domingo ya se encontraba mejor. Entre otras cosas, había recuperado la memoria.