Economía Viernes, 21 de febrero de 2020 | Edición impresa

El INV prevé una menor cosecha de uva que el año pasado

De acuerdo a un informe presentado por el organismo, este año se obtendrán 2,7 millones de quintales menos que en la temporada anterior.

Por Mariano Zalazar - mzalazar@losandes.com.ar

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio a conocer el pronóstico de cosecha del 2020. El informe confirma una merma del 10,5% en el volumen de producción respecto a la temporada pasada, lo que contribuiría a apuntalar el precio del vino en el mercado de traslado. Cabe recordar, que los valores se encuentran deprimidos por causa del sobrestock y el bajo nivel de ventas en el mercado interno. 

En detalle, el pronóstico presentado por el organismo indica que esta temporada se obtendrán entre 21,3 y 23,6 millones de quintales de uva en todo el territorio nacional, mientras que en la temporada anterior se registraron 25,1 millones de quintales. Es decir, que la reducción en los niveles de producción será de 10,5%, considerando la media de esos valores. Sin embargo, la merma podría alcanzar el 17,8% si finalmente se cumple la predicción más baja o ser de solo 6,5% si se aproxima al valor más alto previsto.

 

Desde el INV señalaron que “del análisis agrometeorológico se observa una baja incidencia de enfermedades de origen criptogámico y un nivel de sanidad excelente hasta la fecha”. Por otro lado, indicaron que “los daños producidos por ataque de Lobesia botrana han sido muy inferiores a campañas anteriores”.  No se dieron detalles, por el momento, de las hectáreas afectadas por granizo o heladas.

Gustavo Guevara / Los Andes

Resultados por provincia

Entre Mendoza y San Juan se obtiene más del 90% de la producción anual de uva en Argentina y fue justamente en esas provincias donde se concentró la mayor parte de la merma productiva. Sin embargo, la caída se repite en prácticamente todos los casos. 

 

De acuerdo al INV, Mendoza en particular obtendrá esta temporada entre 15,2 y 16,8 millones de quintales. En la temporada 2018/2019, se registraron 17,1 millones de quintales, de donde se deduce que la merma será de aproximadamente 6,5% o 1,1 millones de quintales.

Similar es el resultado que se espera en San Juan. Las estadísticas del INV indican que en esa provincia se cosecharán entre 5 y 5,5 millones de quintales. Por lo tanto, aun el pronóstico más ambicioso evidencia una caída en relación al 2019, cuando se contabilizaron 6,6 millones de quintales. En ese caso, la merma alcanzaría el 20%, aunque la incidencia sobre el valor total es lógicamente menor. 

 

Las demás provincias tienen una participación muy baja en la producción, pero es interesante analizar qué comportamiento tuvieron de acuerdo a las estadísticas. En La Rioja se cosecharán unos 580.000 quintales, 100 mil menos que el año pasado.

En el norte la historia será la misma. Catamarca tendrá unos 130.000 quintales (23.000 menos que en 2019) y Salta promediará los 330.000 quintales, frente a 359.000 de hace un año.

La excepción son Río Negro y Neuquén, que según el INV en conjunto lograrán un rendimiento de 218.000 quintales, lo que representa un crecimiento del 14,8% respecto a los 185.703 quintales que obtuvieron en 2019.

 

El impacto en precios

Una de las mayores preocupaciones de la industria vitivinícola es sin duda el bajo nivel de precios de la uva y el vino en el mercado local. En el primer caso, el valor promedio por kilo bajó de $ 13,26 en 2017 a $ 12,98 en 2018 y $ 10,61 en 2019, según estadísticas elaboradas por el Observatorio Vitivinícola en base a datos de la Bolsa de Comercio de Mendoza. Esto significa que los productores han recibido menos dinero cada año, en un escenario en el que la inflación avanzó 136% (diciembre de 2017 contra diciembre de 2019).

Claro que el precio que se paga a los productores depende directamente del valor del vino, que también ha sufrido fuertes caídas en los últimos años. Según el Observatorio, el litro de vino con indicación de varietal se comercializó a un precio promedio de $ 21,61 en 2017, de $ 23,19 en 2018 y de  $ 15,70 en 2019, lo que demuestra una fuerte caída en el último año, que se agrava con la inflación de por medio. 

 

Todo esto, es consecuencia del sobrestock vínico, que el año pasado se calculó en 300 millones de litros. Las medidas tomadas en el marco del Fondo Anticíclico y la leve recuperación de ventas dentro y fuera del país, han ayudado a reducir parte de ese excedente, pero el problema persiste. Por eso, el volumen de producción de esta cosecha es clave.

Según Mauro Sosa, Gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, “el pronóstico presentado por el INV provocó una inmediata tonificación (leve) del vino tinto”. Sin embargo, se mostró cauto respecto al impacto en los niveles de sobrestock. “Habrá que esperar para ver el impacto real”, señaló.

 

Por su parte, Sergio Villanueva, gerente la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), consideró que “el pronóstico del INV es demasiado amplio como para determinar una tendencia” y consideró que “la cosecha debería ser inferior a los 21 millones de quintales para que los niveles de sobrestock bajen”.

Advierten que las exportaciones de vino a granel están “amenazadas”

La Cámara Argentina de Vinos a Granel pidió al Gobierno que se apliquen medidas para garantizar la competitividad, la apertura de mercados y la estabilidad en el largo plazo. Si bien reconocen que “las exportaciones están en su mejor momento”, advierten que las proyecciones están “amenazadas” por el escenario económico interno.

 

“La Cámara continua realizando constantes gestiones para que las políticas nacionales conquisten nuevos acuerdos comerciales de libre comercio con los principales mercados -como los que por ejemplo gozan Chile y Australia para sus vinos-.y se disminuyan o eliminen las retenciones a las exportaciones vitivinícolas”, señalaron a través de un comunicado.

Buscan exportar más de 200 millones de litros al año. | Archivo / Los Andes

Otro desafío que tenemos por delante es tratar de evitar fluctuaciones extremas a la suba y a la baja de los precios internacionales de nuestros vinos. Para salir de esta encrucijada, hoy se necesitan medidas de incentivo a las exportaciones que compensen las retenciones y los derechos de importación en los mercados de destino. Concretamente, pedimos que se renueven operativos como el programa de Autobloqueo y Bono Fiscal generado por el Gobierno de Mendoza y la compensación de 3 pesos por dólar de las retenciones que dio el Gobierno de San Juan”, continuaron. 

 

Por otro lado, recordaron que la Cámara impulsa que se paguen entre 5 y 10 centavos de dólar por litro exportado, ya sea por un cupo o no, hasta tanto el Gobierno Nacional brinde las condiciones de estabilidad y los acuerdos comerciales internacionales necesarios para equipararnos con nuestros competidores.

“La industria del vino no es ineficiente, sino que compite en desigual condiciones por los factores antes mencionados. El objetivo de la Cámara es consolidar la demanda internacional, hacer crecer las exportaciones argentinas de vino a granel y mantenerlas por encima de los 200 millones de litros anuales, contribuyendo a mantener el balance en los stocks internos”, agregaron desde la Cámara.