Política Lunes, 20 de mayo de 2019

El Gobierno mostró enojo y salió a polarizar con la fórmula "FF"

La decisión de Cristina Kirchner de competir en octubre como vicepresidenta de Alberto Fernández agitó a todo el arco político.

Por Víctor Laurencena, de la corresponsalía Buenos Aires

La decisión de Cristina Kirchner de competir en octubre como vicepresidenta de Alberto Fernández agitó a todo el arco político y descolocó al Gobierno nacional cuando resta un mes para el cierre de las listas.

Apenas conocida la noticia, Marcos Peña, jefe de Gabinete y líder de la campaña de Cambiemos, le envió un mensaje a la plana mayor del gobierno: “Cristina va como vice de Alberto Fernández. A nosotros no nos cambia nada”.

“A nosotros no nos cambia cómo se organiza la oposición. Somos una fuerza coherente que representa el cambio, el futuro y la vocación de no volver atrás de la mayoría de los argentinos”, escribió Peña el sábado.

 

El lunes algunos funcionarios acusaron recibo, no del direccionamiento discursivo de su jefe de campaña sino del impacto que les generó la novedad. Quizás porque todos esperaban poder competir y derrotar en las urnas a la propia ex presidenta.

Sin embargo, varios referentes de Cambiemos reaccionaron y salieron el lunes a cruzar fuertemente a la fórmula Fernández-Fernández bajo tres premisas centrales: que es volver al pasado; que la decisión de Cristina es una muestra más de su estilo “unilateral” de tomar decisiones; y que ella ejercerá el poder real en un eventual próximo gobierno. 

 

“Nosotros llevamos a la Justicia a más de 60 mil narcos, porque en esta Argentina el que las hace, las paga. Tal como los Fernández confiesan en este audio, ¿revisarán también estas sentencias?”, publicó Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, en sus redes sociales.

Ese texto acompañaba unas declaraciones de Alberto Fernández en las que dijo que los jueces deberán responder por sus sentencias en el futuro. “¡Somos defensores del cambio, de no volver atrás, a la Argentina de la impunidad!”, agregó Bullrich.

Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación de la Nación y precandidato a intendente del partido bonaerense de La Matanza por Cambiemos, fue quien se expresó con más dureza y hasta sugirió que Alberto Fernández podría renunciar para dejar su lugar a Cristina.

En una conferencia de prensa que brindó junto a Andrés Ibarra, vicejefe de gabinete, tras una reunión con el presidente Mauricio Macri, Finocchiaro aseguró que una pregunta “muy interesante” para hacerle a Fernández es “si va a renunciar al día siguiente de haber asumido”. 

 

El funcionario fue crítico con la manera en que la expresidenta Kirchner comunicó la decisión de su candidatura, algo que en los hechos no afecta a nadie y mucho menos al Gobierno de Cambiemos, que irá por la reelección.

Finocchiaro habló en términos semióticos. Dijo que la forma de tomar decisiones “habla” de quién es cada uno y señaló que nadie, incluso dentro del entorno de la exmandataria, sabía de la decisión. El anuncio, según las palabras del ministro, fue de “una lógica casi faraónica, salgo del palacio y comunico a mis súbditos”.

 “Si Cristina va en la fórmula, Cristina es la candidata. ¿Realmente alguno de ustedes cree que si la expresidente Fernández va en la fórmula no es ella la centralidad, la que va a tomar las decisiones?”, agregó Finocchiaro y abonó la teoría de un gobierno con un “títere” en la Casa Rosada.

Por su parte, Federico Pinedo, senador nacional por Cambiemos y presidente provisional del Senado, consideró que la fórmula presidencial de Cristina “sigue siendo una propuesta de kirchnerismo duro” aunque admitió que si la expresidenta hubiera elegido a su ministro de Economía, Axel Kicillof, en lugar de Alberto Fernández, “habría sido más extremo”. 

 

El legislador se manifestó “sorprendido” por la decisión “unipersonal” de la expresidenta, “pero convencido de que tenemos que representar a una parte mayoritaria de la sociedad que quiere que la Argentina sea distinta”.

En cambio, Andrés Ibarra, vicejefe de Gabinete, se refirió a una posible marcha atrás de la expresidenta Kirchner sobre una decisión que además, según él, la muestra debilitada: “De un día para otro aparecen estas decisiones en esa clara centralidad que ejerce la expresidenta y no sabemos si es una posición definitiva o un globo de ensayo”, deslizó. Y agregó que es “muy rara” su decisión “si no hubiera algún tipo de debilidad hacia una segunda vuelta electoral”.