Economía Política Martes, 9 de abril de 2019 | Edición impresa

El FMI propone más presión fiscal y el Gobierno pide una pausa electoral

El Fondo le exigió al Gobierno que profundice el ajuste fiscal para compensar la caída de la recaudación que generó la recesión.

Por Javier Álvarez - Corresponsalía Buenos Aires

El FMI le exigió al Gobierno que profundice el ajuste fiscal para compensar la caída de la recaudación que generó la recesión, pero Cambiemos pedirá una pausa al menos hasta después de las elecciones. Confiados en que Mauricio Macri será reelecto, Nicolás Dujovne, Guido Sandleris y Rogelio Frigerio viajarán a Washington para negociar.

En la Casa Rosada no quieren usar la bala de plata que señala el FMI porque, temen, esto haga caer más la imagen del Presidente.  Pero al FMI no le cierran los números: básicamente considera que podría no haber déficit cero este año y eso sería una muy mala señal para el mercado financiero. Incluso, cuando la volatilidad sigue afectando con dureza al peso. El organismo también recomendó recortar obras. En Hacienda dicen que se podrían poner en pausa solo aquellas “no prioritarias”.

 

Frigerio, en tanto, va a Estados Unidos para intentar garantizar financiamiento de organismos multilaterales para obra pública, en un contexto donde el Ejecutivo busca reforzar el fondeo para los proyectos con participación público privada (PPP), por ahora en suspenso. El Fondo reconoce que la prudencia continua en la ejecución del gasto, pero considera que hacen falta “otros pasos” para fortalecer los ingresos. Esto, dice en un informe interno, será claves para lograr el equilibrio fiscal.

Sin medias tintas el Fondo habla de “resultados decepcionantes” en materia de inflación. Y en el Gobierno, ante la consulta de este diario, estiman que justamente si aumenta la presión fiscal los precios se irán aún más a las nubes.  El Gobierno argentino intentará negociar para bajar la dureza. O al menos para aplazarla hasta después de octubre.  

 

El problema es que el FMI observó que la recaudación fiscal del país está cayendo en términos reales. Lo que más sube entre los ingresos a las arcas públicas es el denominado IVA impositivo, con un alza del 42,2% anual. Se trata del tributo que pagan todos los argentinos cuando compran desde un litro de leche a un cero kilómetro. El resto está 15 puntos debajo de la inflación.  

 

Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de marzo, ya no habrá equilibrio este año sino un rojo primario de 40.000 millones de pesos. El déficit total (con pago de deuda) será de casi 600.000 millones.  Por ello, el FMI propone que los salarios vuelvan a crecer por debajo de la inflación en el sector público, marcando el camino al privado. Además, habría que pasar a unos 100.000 argentinos del monotributo a la categoría de Responsable Inscripto, para que paguen más impuestos