Mundo Policiales Lunes, 22 de julio de 2019

El estremecedor origen de la secta satánica chilena que sacrificó a un bebé

Fue fundada 2009 por Ramón Castillo Gaete, un hombre que aseguraba ser Dios. Era el padre de menor asesinado. 

Por Redacción LA

El caso de la mujer que sacrificó a su bebé recién nacido en un ritual satánico ha conmocionado al mundo. Si bien, el aberrante hecho ocurrió en 2012 este mes, con la detención Natalia Guerra, los medios del mundo entero revivieron los macabros detalles del crimen.

 

La mujer pertenecía a una secta religiosa liderada por Ramón Castillo Gaete, un profesor de música que aseguraba ser Dios.  Guerra era una de sus más fieles seguidoras y habría accedido a cometer el crimen porque estaba convencida que su hijo era el anticristo.

El líder

Castillo Gaete nació en Chile en 1977 allí estudió pedagogía en música en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y aprendió a tocar varios instrumentos de aire en el Liceo Antonio Hermida Fabres donde posteriormente se desempeñó como profesor.

Según consignaron algunos medios  chilenos, en 2005 Castillo Gaete habría fingido problemas psicológicos y psiquiátricos para evitar el servicio militar. Un año después demostró un cambio importante en su personalidad y se llamó así mimos "Antares de la Luz".

En 2009 bajo su nueva identidad, Antares de la luz conformó un grupo de sanación que más tarde se convertiría en una secta. En 2010 la secta se trasladó a Valparaíso donde consiguió más adeptos en 2011 se mudaron a San José de Maipo. 

 

Castillo Gaete y sus seguidores siguieron trasladándose a distintos lugares hasta llegar a Concón donde meditaban consumiendo ayahuasca y realizaban sacrificios de animales.

Ramón practicaba la lectura de la biblia y mantenía relaciones sexuales con todas las mujeres de la secta.

Además, había convencido a todos los seguidores que si alguna de las fieles tenía un hijo producto de sus relaciones, el niño tendría que morir por ser el anticristo. 

El crimen

El 21 de noviembre de 2012, su seguidora Natalia Guerra dio a luz a un varón en una clínica de Viña del Mar. Dos días después en una localidad de Colliguay, en el área de Quilpué, sacrificaron a su hijo, incendiándolo vivo en un rito celebrado junto a sus seguidores.

El 21 de diciembre de 2012, día en que supuestamente se acabaría el mundo Antares de Luz perdió la credibilidad de sus seguidores lo que derivó en la disolución de la secta. Ante esto, Castillo Caete huyó a Perú donde se enteró que era buscado por el crimen de su hijo.

 

"Mientras estaba allá se enteró de que en enero la hermana de una mujer perteneciente al grupo los había denunciado y que los estaban investigando", contó una fuente anónima a diario La Segunda de Chile. Días después fue hallado sin vida en una residencia abandonada en Cusco, Perú. 

El 9 de julio pasado haber estado años prófuga Natalia Guerra fue detenida por la Policía de Chile bajo la acusación de parricidio.