Economía Sábado, 19 de octubre de 2019 | Edición impresa

El dólar volvió a subir en la Bolsa y preocupa a todo el arco político

Lacunza y Kulfas coinciden en que el dólar a $ 60 está bien. Y dicen que no hay que convalidar shocks especulativos.

Por Javier Álvarez - Corresponsalía Buenos Aires

“A río revuelto, ganancia de pescadores” es un refrán que refiere a quienes sacan provecho en situaciones de desorden. Y se aplica perfectamente a lo que ocurre con en algunos ámbitos de la Argentina, donde ni el control de capitales frena la aversión al peso y la fiebre por dolarizar carteras en la recta final para las presidenciales.  

El “mercado” ha decidido volver sobreactuar en la previa de una elección. Llevó al “dólar financiero” a las nubes y presiona sobre la política monetaria. Mientras, el país pierde reservas y el futuro se oscurece con una recesión más larga. Y eso ya es una preocupación compartida por el Gobierno y el Frente de Todos. 

 

Ayer en la Bolsa porteña el  dólar para operaciones de contado con liquidación llegó a 75 pesos. Vía compra y venta de bonos dolarizados, hubo una fiebre por cobertura ante una eventual nueva devaluación y un -¿inevitable?- reajuste del control de capitales. 

El mercado siempre se anticipa. Pero en el Gobierno y la oposición coinciden que ahora, otra vez, se está anticipando mal. Parece repetirse lo ocurrido aquel 9 de agosto. Ese viernes, una encuesta anticipaba empate técnico entre Mauricio Macri y Alberto Fernández. Hubo euforia. El lunes, con el resultado electoral puesto, todo se derrumbó.  

Ahora en la city financiera los operadores dicen que el mercado ya descuenta una victoria de Fernández. Y la memoria de las medidas kirchneristas hace prever que vendrán medidas muy duras, como un reajuste del cepo cambiario. En la doble lectura dicen que si Macri lograra el “milagro”, tampoco tiene credibilidad ni capacidad para generar confianza.

 

Shock especulativo 

Volvió el viejo y conocido “puré”. Los que tienen capacidad compran dólares en los bancos o en el mercado mayorista y los revenden en la Bolsa. Se llevan ganancias del 7% en dólares en una movida. Mientras, presionan sobre el tipo de cambio oficial y complican al Banco Central, cuyas reservas líquidas ya cayeron a alrededor de 12.000 millones.  

“Se está haciendo leña de Macri. Y se le está marcando la cancha a Alberto”, le dijo a Los Andes un operador porteño. En la Bolsa no hay sentimientos. El único objetivo de quienes allí operan es hacer más dinero con el dinero mismo. No es ilegal, pero tampoco de allí se puede esperar acciones contracíclicas en un momento de desorden. 

Ayer, el ministro Hernán Lacunza habló por video conferencia desde Washington con el Coloquio de IDEA. Y, tras reunirse con el FMI, ratificó lo dicho en la jornada previa.

“Creemos que el tipo de cambio actual está por encima del equilibrio”. Consideró que lo observado en la Bolsa es “irracional”, por lo que afirmó que “no hay que convalidar una presión adicional”.

 

En la Bolsa el dólar tocó los 75,17 pesos a las 13:15 horas y cerró a las 17:00 en los 73,51 pesos al subir 1%. Mientras tanto, en el mercado mayorista el tipo de cambio subió sólo tres centavos y cerró en los 58,35 pesos. Y en el promedio bancario ascendió quince centavos, a 60,73 pesos.  La contención del Central volvió a ser determinante. 

Las presiones sobre el tipo de cambio generan preocupación en el Frente de Todos. No saben allí, dicen, cuántas reservas habrá en diciembre. “Creemos que habrá menos de 9.000 millones, el margen de maniobra será hipersensible”, le dijo a este diario un colaborador de Fernández ayer. 

Matías Kulfas, quien suena como eventual ministro de Economía, aseguró en paralelo que “el dólar a 60 pesos está bien pero el problema es que está todo atado con alambres”. Destacó que este tipo de cambio está en un nivel razonable para impulsar las exportaciones, la única vía de ingreso de dólares genuinos en tanto no haya Inversión Extranjera Directa en el sector productivo.  

A una semana de las elecciones, hay preocupación en todo el arco político por lo que ocurre con el dólar. En definitiva el 10 de diciembre alguien tendrá que gobernar.