Sup. Cultura Domingo, 10 de junio de 2018 | Edición impresa

El día en que Ortega y Gasset llegó a Mendoza

Muchos lectores se sorprenderán al saber que el filósofo español José Ortega y Gasset visitó la provincia en dos ocasiones.

Por Carlos Campana - Especial para Estilo

En las primeras horas de la mañana del 18 de noviembre de 1928, José Ortega y Gasset y su esposa llegaron en tren desde Buenos Aires a la estación de Mendoza. Desde muy temprano habían quedado en encontrarse con un grupo de personas que esperaban al ilustre español.

Al llegar fue recibido por miembros del Círculo de Periodistas, numerosos amigos, admiradores y, por supuesto, un cronista de Los Andes llamado Adolfo Alcalde Novoa, que insistió en entrevistarlo. Allí, hubo palabras de bienvenida por parte del representante del Círculo de Periodistas. 

Ortega y Gasset, con su característico sombrero de color gris, agradeció el caluroso recibimiento y cuando se disponían a partir hacia el hotel en donde se alojaría el matrimonio, el cronista Alcalde Novoa preguntó si accedía a una entrevista. Pese a la resistencia de Ortega y Gasset, el insistente periodista logró que el filósofo charlara con nuestro medio. 

La llegada y la charla con nuestro diario

Veamos qué manifestaba el gran filósofo en la crónica que se publicó en la página 4 del 19 de noviembre de ese año:

“En las primeras horas de la mañana de ayer llegó a Mendoza procedente de la Capital Federal, el filósofo y literato español D. José Ortega y Gasset, quien seguirá viaje hoy a Chile, en cuya Universidad dará varias conferencias.

“Al llegar el tren, el señor Ortega y Gasset, que ya visitó Mendoza en 1916, fue recibido por una delegación del Círculo de Periodistas, numerosos amigos y admiradores, y un redactor de Los Andes, el cual lo saludó en nombre de la Dirección de este diario.”                  

Don Ortega y Gasset

“Al descender del tren, tuvimos ocasión de conversar con el señor Ortega Gasset, quien comenzó por manifestarnos que rehusaba todo diálogo que significara un reportaje.

“Vengo eludiéndolos -agregó- desde que salí de España, y hasta ahora me he salvado.

“He debido suspender la serie de conferencias que había iniciado en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires -prosiguió- para atender compromisos contraídos con la Universidad de Santiago de Chile. En consecuencia, permaneceré allí alrededor de un mes, regresando después a Buenos Aires.

“Luego, el autor de las ‘Meditaciones del Quijote’ evocó los recuerdos de su estada en esta hace doce años, circunstancia en que dio dos inolvidables conferencias en el teatro Municipal.

“Lo poco que he podido ver desde el tren -nos dijo el prestigioso viajero- me da la sensación de lo mucho que ha progresado esta ciudad tan privilegiada por la naturaleza, y a la cual aguarda sin duda alguna, un magnífico porvenir.

-¿Podríamos charlar con Ud. detenidamente más adelante?, preguntamos.

-Con mucho gusto -nos dijo-, pero siempre que no sea para envolverme en las redes de una interview.

-Esté Vd. tranquilo -le dijimos-, que sin someterlo a los suplicios de un interrogatorio en el curso de esta entrevista, trataremos de retener sus expresiones al conjuro de su obra tan vasta como erudita, la cual se sigue aquí con tanto interés como respeto.

“Luego nos despedimos con un elocuente apretón de manos del ilustre viajero.”

La partida a Chile

“En la combinación trasandina que sale de Mendoza hoy a las 7 horas, partirá a Chile D. José Ortega y Gasset, el cual, no obstante su deseo de permanecer en ésta de riguroso incógnito, fue objeto de diversas demostraciones, destinadas a evidenciar cómo se le admira y cómo se le sigue a través de sus autorizadas producciones.”

A las 7 de la mañana del 19 de noviembre de 1928, luego de que nuestro diario registrara su llegada, el ilustre visitante salió desde la estación del Trasandino hacia Chile. 

A fines de diciembre el español volvió a Mendoza, en donde brindó una disertación. 

Fue en el teatro Independencia, bajo el tema “Caracteres de nuestro tiempo”. Al finalizar la exposición recibió un agasajo y, al otro día, partió de nuevo para Buenos Aires. 

Pese a la promesa entre el reportero de Los Andes y el académico de sentarse a charlar para una entrevista, esta no pudo concretarse por diversas circunstancias del momento.