Política Miércoles, 15 de enero de 2020 | Edición impresa

El bono de Alberto Fernández no seduce a los estatales de Mendoza

Los gremios redoblan la apuesta y piden paritarias y cláusula gatillo, mecanismo que el Presidente y el Gobernador rechazan.

Por Fernanda Verdeslago - Especial para Los Andes

La postergada aprobación del Presupuesto ha puesto en stand by otras medidas como las paritarias estatales. Alberto Fernández oficializó el pago de un bono de $4000 para estatales de todo el país, salvo para quienes acordaron con cláusula gatillo. 

En Mendoza queda excluida la planta estatal provincial y los gremios presionan para la apertura de la negociación salarial. Entienden que no perdieron poder adquisitivo desde que sus salarios se actualizan mensualmente por la inflación y quieren mantener el mecanismo.

 

Algunos de los acuerdos salariales 2019 se firmaron con una base inflacionaria del 23% a pagarse en cuatro cuotas de 5,75% durante los meses de enero, abril, julio y octubre. Más allá de este porcentaje básico, todas las paritarias incluyeron “cláusula gatillo” según el IPC del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (Indec) para Cuyo o el de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE). 

Así, con el salario de enero se cobrará la actualización del índice de precios al consumidor de diciembre pasado. A partir de febrero, reina la pura incertidumbre. 

 

Y como para agitar un poco la discusión, Alberto Fernández decretó el bono que se cobrará en dos veces: $3000 en el período de febrero y $1000, en el de marzo. 

Lejos de pedir una recomposición similar a la otorgada por Fernández, los gremios estatales de Mendoza quieren la apertura de la negociación paritaria que contemple una cláusula de indexación como la que se viene utilizando desde que la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros) la conquistara para el año 2018. 

 

“El primer eje de la discusión es que el aumento debe ser retroactivo a enero, y que ninguno puede estar debajo de la inflación anual. Hay que plantear la herramienta que es la cláusula gatillo, una igual o similar para ponerla en marcha”, se plantó Roberto Macho, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en diálogo con Los Andes. 

Desde Ampros aseguraron que han pedido días atrás una recomposición salarial pero sólo para prestadores y contratados. “Nosotros no tenemos que compensar devaluación”, sostuvo Claudia Iturbe, secretaria adjunta del gremio. 

 

Desde el sindicato de profesionales de la Salud aseguran que entre prestadores y contratados hay cerca de 2000 personas, el 30% de la planta de salud estatal que ronda los 7000 agentes. 

Ahora esperan una respuesta la próxima semana por parte de la ministra de Salud, Desarrollo Social y Deportes, Ana María Nada para los contratados. El año pasado hubo conflicto entre estas dos partes y ante la propuesta del Gobierno, el sindicato realizó una contrapropuesta que está siendo evaluada. 

 

Educación va en sintonía con sus pares y quiere evitar la especulación, porque oficialmente no hay ni fechas ni montos: “Faltan instrumentos básicos como presupuestos de la Provincia y la Nación. La Provincia está viendo qué hace, la Nación viendo algún acuerdo para congelarnos, y nosotros viendo cómo organizarnos.”, sostuvo Sebastián Henríquez, titular del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE).

Sin embargo, sobre esta afirmación, Roberto Macho tiene sus reparos porque asevera que el Gobernador puede llamar para discutir la paritaria con el presupuesto reconducido: “lo hizo (Julio) Cobos, (Celso) Jaque, (Francisco) Pérez”

 

Este último mandatario, terminó su gestión sin pauta de gastos 2015 aprobada, pero con la posibilidad de actualizar y mover partidas autorizada en la Ley de Presupuesto 2014 reconducida; atribución que también contempla la pauta de gastos 2019 que se aplica en este momento.

ATE y SUTE esperan que la discusión comience en febrero. Ampros aguarda que se conforme la Comisión negociadora que establece el convenio colectivo de trabajo para darle formalidad al asunto.

 

Macho, en tanto, avisó que “sino hay paritarias hay conflicto. Si hasta el 15 de febrero no hay novedades, habrá medidas de acción directa, ya está votado por las asambleas”.

Conveniencia electoral y equilibrio fiscal 

Las declaraciones de Alfredo Cornejo al aire de “Y ahora quién podrá ayudarnos” (Radio con vos 89.9) hicieron ruido en el sindicalismo local.  

 

El ex mandatario aseguró que había sido un error implementar la cláusula gatillo durante su gestión por la incontrolable inflación que se registró en los últimos años.

“Era una conveniencia política de Cornejo en ese momento que era año electoral”, acusó Roberto Macho de ATE.  

Y recordó que “Suárez quiso hacer un ajuste en la municipalidad y le explotó”, refiriéndose a la manifestación cuando se inauguró la Plaza España siendo Gobernador electo.

 

Sebastián Henríquez no se quedó  atrás y cuestionó que se culpe al recurso humano estatal del gasto público porque la cláusula es sobre salarios que “son los más bajos que hay con respecto a otras provincias”.

La actualización mensual, considera el titular del SUTE, “es resolver el salario de ese año. Los docentes estamos en el penúltimo salario de los peores pagos”

Claves

Libres de tentación. Los gremios estatales de Mendoza no quieren el bono que lanzó el Gobierno Nacional y piden la apertura de la negociación paritaria. 
 
Disparar el gatillo. Mientras Nación y Provincia rechazan la actualización automática de los salarios por considerarla indexatoria, los gremios la consideran la única opción para sostener el poder adquisitivo del salario. 
 
Paritarias sin presupuesto. A pesar de que no hay previsión de partidas de salarios, hay antecedentes de negociaciones sin sanción de la pauta de gastos.