Opinión Sup. Economía Domingo, 21 de enero de 2018 | Edición impresa

El BCRA continuará luchando para defender su credibilidad - Por Pablo Salvador

El Banco Central expresa que la baja en la tasa de interés de referencia busca evitar que continúe enfriándose la economía.

Por Por Pablo F. Salvador - Doctor en Economía

Hace unas semanas la credibilidad del Banco Central de la República Argentina (BCRA) quedaba algo golpeada tras la conferencia de prensa del equipo económico en la que se comunicaba el diferimiento de las metas de inflación para los próximos años. El objetivo del equipo económico es que el BCRA lleve a cabo una política monetaria menos contractiva -esto implica reducir la tasa de interés de referencia- para evitar un enfriamiento de la economía. Desde entonces, mucho se ha hablado acerca de la credibilidad del BCRA y de su autonomía como autoridad monetaria. 

El martes 9 de enero todas las miradas estaban puestas en el BCRA y en cuál sería su decisión con respecto a la tasa de interés. Finalmente, el BCRA decidió reducir la tasa de referencia, el centro del corredor de pases a 7 días, pero en apenas 75 puntos básicos, dejándola en 28%. En su habitual comunicado de política monetaria, el BCRA argumentó que el motivo para esta reducción de la tasa de interés es que observa un proceso de desinflación, sobre todo, a partir del último semestre y dado que con las nuevas metas se busca una menor velocidad de desinflación que la planteada originalmente, el sendero de política monetaria debe ser menos contractivo que el que se había planteado en su momento. 

Horas antes del comunicado el dólar había comenzado a calmarse, luego de unos días en los que el mercado cambiario venía mostrando gran turbulencia. En los últimos días del año pasado y en los que van de 2018, el dólar parece haber encontrado un nuevo piso. Un piso con el que algunos se sienten más cómodos (como el sector exportador, aunque un tipo de cambio más alto trae algo de alivio también a las economías regionales en general), pese a que hay quienes consideran que este piso debería estar aún más arriba. Por otra parte, algunos sectores de la sociedad miran con preocupación esta volatilidad del dólar y el valor que el mismo pueda alcanzar (por su impacto en el precio de los combustibles, o en el valor de los inmuebles para quienes tienen aprobado un crédito hipotecario, o por su traslado a precios, entre otros efectos). 

Si bien el objetivo del BCRA es reducir la inflación, éste interviene en el mercado cambiario cuando lo cree conveniente para evitar cambios bruscos del tipo de cambio, tal y como sucedió en tres ocasiones durante el año pasado. Lo cierto es que hoy el BCRA cuenta con más de 60.000 millones de dólares en reservas y puede ubicar el tipo de cambio en el nivel que considere apropiado.

En definitiva, luego del golpe a la credibilidad que recibió el BCRA después de la conferencia de prensa del equipo económico (conferencia que debió estar encabezada por el presidente del BCRA), Federico Sturzenegger devolvió ese golpe con una leve reducción de la tasa de política monetaria.

Una reducción aparentemente menor a la esperada por el Ministerio de Hacienda, y desde donde indicaron que la magnitud de la baja de la tasa de interés es una decisión que le compete justamente al BCRA. 

De esta manera, si bien el comunicado del BCRA expresa que la baja en la tasa de interés de referencia busca evitar que se incremente el sesgo contractivo de la política monetaria y un posible enfriamiento de la economía, esta decisión del presidente del BCRA busca también quitarle presión al mercado cambiario, desincentivando la dolarización de carteras por parte de los inversores y la dolarización de los ahorros por parte de las familias, tal y como sucedió en el mes diciembre. En este sentido, el BCRA transmitió algo de tranquilidad con su decisión, sobre todo en un trimestre de por sí complicado por los aumentos tarifarios y las negociaciones paritarias. 

Todo parece indicar que el BCRA continuará luchando para defender su credibilidad y que la reducción de tasas continuará, de forma gradual, en tanto y en cuanto se consolide el proceso de desinflación. Pasado mañana el BCRA deberá decidir si reduce nuevamente la tasa de referencia, luego de que se conociera que el IPC de diciembre fue de 3,1% y que 2017 cerró con una inflación de 24,8%, casi 8 puntos por encima de la meta del BCRA.