Espectáculos Lunes, 27 de mayo de 2019 | Edición impresa

El adiós a Ricardo Tello, un querido vestuarista local

Ayer, las redes se inundaron de tristeza ante la noticia de la muerte de este histórico vestuarista de Vendimia, de gran trayectoria.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

El ambiente artístico mendocino está conmovido por la muerte de Ricardo Tello, un vestuarista de gran prestigio en la provincia, con quien muchos actores, cantantes y bailarines han trabajado en algún momento de su carrera. Ricardo, conocido por sus amigos simplemente como el “Negro”, también ejerció como docente de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), donde formó a muchos en esa disciplina. 

Tello fue velado en una casa de sepelios de calle Pellegrini de Godoy Cruz, según informaron ayer sus allegados.

 

El mundo cultural se hizo eco de la triste noticia: “Lamentamos el fallecimiento de Ricardo Tello, un gran profesional y persona, acompañamos a familiares y amigos en este difícil momento”, escribió en su cuenta de Twitter el secretario de Cultura de la Provincia, Diego Gareca.

Entre quienes se pronunciaron por tal pérdida están los actores Adrián Sorrentino, Alejandro Conte, Guillermo Troncoso, las actrices Marcela Montero, Celeste Álvarez y la artista plástica Sara Rosales, entre muchas otras personas de la cultura.

 

Larga trayectoria

Tello se recibió de escenógrafo en 1983, pero se especializó en vestuario, maquillaje y caracterización. Después se dedicó a enseñar, como profesor en la FAD de la UNCuyo. Como un histórico vestuarista de la Fiesta Nacional de la Vendimia, sumó más de 30 ediciones.

También fue el maquillador y vestuarista de Martín Neglia en su eterna caracterización de San Martín. 

 

“Ricardo Tello, mago del maquillaje, fue fundamental. Es como el gran artista plástico que termina mi trabajo de composición interior. En mi rostro lograba expresar el espíritu del personaje que ya empezaba a convivir conmigo”, le dijo el actor a Los Andes en 2016, remarcando el trabajo de Tello.

En la historia del traje, era un especialista y admiraba especialmente los estilos barrocos y renacentistas, lo que lo llevó a trabajar para varios montajes de óperas (últimamente, en el Opera Studio de Verónica Cangemi).

 

Fue discípulo de la profesora Elvira Melis, con la que también debutó como profesional en la puesta de una ópera. 

También realizó docenas de vestuarios en obras como en “Zapato indómito”, “El desconocido”, “Volpone” y, últimamente, “Los invertidos”, que todavía está en las tablas.