Economía Viernes, 12 de julio de 2019 | Edición impresa

El acuerdo con Unión Europea contempla 10.000 productos

El tratado estará operativo dentro de dos años, pero se mantendrán restricciones a favor de los países latinoamericanos hasta el 2034.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

El Gobierno nacional le adelantó a las provincias los detalles del acuerdo con la Unión Europea y los plazos para que comience a regir. Después de casi 20 años de iniciadas las conversaciones, la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea le abrirá a la Argentina la oportunidad de comerciar en un mercado de 800 millones de personas y con un catálogo de 10.000 productos. 

El Gobierno espera que el mismo esté totalmente operativo en 18 meses o dos años a más tardar, pero tendrá efectos inmediatos para los productos locales que pretendan insertarse en el Viejo Continente. A nivel interno se mantendrán barreras por un máximo de 15 años, plazo en que la industria local deberá adecuarse para ser competitiva. 

 

La cantidad de productos, los detalles y los procesos que exige el convenio son complejos. Es por eso que tanto desde la Cancillería como del Ministerio de Producción trazaron una agenda que incluye reuniones con los funcionarios de cada provincia, en principio informativas, y luego para diseñar un plan que contemple las particularidades de las economías regionales.

La primera de esas reuniones tuvo lugar este jueves en Buenos Aires y estuvo encabezada por el ministro de Producción, Dante Sica, y el canciller argentino, Jorge Faurie. Asistió por Mendoza el subsecretario de Industria y Comercio Sergio Moralejo. 

 

Los detalles del acuerdo

Según pudo adelantar el funcionario provincial, el acuerdo representa una gran oportunidad para que el país “abandone el estancamiento”, ya que actúa como un “principio ordenador”. Esto implica que, al tiempo en que Argentina se abre al mundo, “ya no tendrá margen para desmesuras como inflación excesiva, déficit fiscal, o tasas insostenibles”. 

Moralejo comentó que para las industrias basadas en el conocimiento será una oportunidad particularmente importante, debido a que la Unión Europea importa anualmente 700 mil millones de dólares en ese rubro y, a partir de este acuerdo, estos ingresarán bajo la denominación “industria nacional” y por lo tanto no tendrán barreras.

 

“El Mercosur había quedado con una estructura de comercio cerrada al límite de las que tienen países como Sudán o Nigeria. Cerrar nuestras fronteras comerciales implica quedarnos fuera de un sector como es la Unión Europea que es responsable del 30% de la inversión interna mundial y del 20% del Producto Bruto, y ahora son nuestros socios”, resaltó Moralejo. 

Relación asimétrica

Durante la reunión se habló sobre las oportunidades que tiene para Argentina la posibilidad de comerciar con el Viejo Continente, pero también se hizo lugar al tema de la amenaza que significa para los productores locales de bienes y servicios enfrentarse a países que tienen un mayor desarrollo tecnológico y costos de producción más chicos. 

Moralejo reconoció la “relación asimétrica” que hay entre los comerciantes locales y los del exterior, y es por ello que se estimó un tiempo que durará hasta 15 años (los plazos de aplicación se darán en relación a los diferentes productos), y mientras que “ellos abrirán sus puertas, nosotros mantendremos ciertas restricciones, hasta tanto logremos las adecuaciones necesarias para estar en el marco competitivo”.

El acuerdo tiene condicionantes para evitar que se agranden las asimetrías el Mercosur y la Unión Europea. Una de ellas es la prohibición de las triangulaciones de terceros países. “No se aceptarán productos que entren por medio de la Unión Europea al Mercosur y lleguen mediante dumping”, explicó. 

 

Por otro lado, ambos países exigirán los más estrictos controles sanitarios. “Nosotros  tenemos el Iscamen y todas las certificaciones sanitarias, pero habrá que desarrollar todo un sistema, porque cada empresa comerciará como unidad de negocio, pero los certificados se articularán también como provincia y como país”, comentó.

La calidad de los productos y ya no tanto su precio será la principal ventaja competitiva a tener en cuenta, algo en lo que el vino y la mecánicamente local viene trabajando desde hace años y en lo que otras actividades como la ciruela, o la cereza han comenzado a mostrar avances mediante la conformación de clusters.

 

“Mendoza será una gran beneficiada del acuerdo porque es una provincia que produce bienes transables. Esta suerte de asfixia que se generó por no poder colocar en el mercado nuestra producción y que terminó por generar sobre stocks de mercaderías, terminará con un mercado que se amplía de los 300 millones del Mercosur a los 500 que se agregan por la Unión Europea, es decir a 800 millones de habitantes”, comentó Sergio Moralejo.