Sociedad Martes, 23 de abril de 2019 | Edición impresa

El 60% de la población considera que vive en una ciudad ruidosa

El trabajo se difundió en el marco de la campaña del Día Mundial contra el Ruido, creada en 1996 y que se celebra mañana.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Rodrigo trabaja en la calle Rioja, en pleno centro mendocino. Tiene un emprendimiento textil. Sus cuatro bordadoras están prendidas casi constantemente generando un ruido que no le permite escuchar lo que ocurre en la calle.

Como si fuera poco, está frente a una parada de colectivos. Y aunque dice que está acostumbrado a esta sinfonía de sonidos urbanos, advierte que cuando se va a pasar un fin de semana a la montaña, todo el silencio le parece extraño, hasta tenebroso.

 

¿Vivimos en una ciudad ruidosa? Según un estudio realizado por especialistas en nuestro país, seis de cada diez personas consideran que viven en una ciudad muy o bastante ruidosa. El estudio pertenece a Gaes Centros Auditivos quienes señalan que estar obligados a enfrentarse a una suma de factores que afectan a nuestros oídos pueden perjudicar la audición en forma progresiva.

Ciudad ruidosa

“Los ruidos del tránsito en las zonas más neurálgicas, las obras en la calle y las manifestaciones diarias son solo algunas de las situaciones donde las personas se ven expuestas a ruidos excesivos durante varias horas”, señalaron los responsables del estudio. Agregaron que si bien depende de la intensidad del sonido, cuando una persona se ve expuesta a un ruido alto por un período largo puede sufrir complicaciones como la pérdida de capacidad auditiva. En 2016, ante la consulta de Los Andes, se determinó que la esquina más ruidosa del microcentro es Garibaldi y Salta que arrojó, a partir de las mediciones, 70.08 decibeles seguida por la intersección de las calles Colón y Patricias con 70.4 decibeles. Vale decir que lo tolerable para este tipo de calles ronda los 55 decibeles.

 

La figura de ruidos molestos se encuentra inscripta dentro del código de convivencia de la Ciudad de Mendoza al igual que en otros departamentos con gran concentración urbana. Los vehículos “tuneados” y las fiestas a horas inapropiadas son considerados ruidos molestos.

Javier Passera, director de tránsito de Ciudad explicó que se siguen haciendo actas a motos, sobre todo, porque tienen el caño de escape “arreglado”.

 

“Hacemos menos que antes, han disminuido considerablemente, pero al menos una moto por día es retenida por superar los 85 decibeles que es lo permitido. Lo mismo sucede con los chicos que ponen música en sus autos en el Parque. Estamos secuestrando un vehículo por día”, dijo el funcionario y agregó que esta situación es considerada una falta gravísima y el monto a pagar por la multa es de $5.200.

Otro aspecto a tener en cuenta es el de los ruidos molestos en los domicilios que superan los 94 decibeles. Al respecto Passera dijo que reciben denuncias todas las noches y que el valor de la sanción es de 6.300 pesos.

 

“Tenemos una Ciudad a la que ingresan 250 mil autos por día, pero dentro de todo es silenciosa. Además, con la renovación de las unidades del transporte público ha bajado el ruido”, aseguró Passera quien indicó que una vez que el vehículo se secuestra sale de la playa San Agustín - a donde se los lleva- con el escape arreglado. “Si no arreglan el escape, no se les entrega la documentación del vehículo”, agregó.

La fonoudióloga Eliana Ángela, explicó que la exposición a ruidos durante largos periodos - no necesariamente a alto volumen- lesiona las células ciliadas (sensoriales) del oído lo que a la larga puede llevar a su destrucción. “Más allá de esto, estar expuestos a ruidos constantemente provoca estrés, irritabilidad o falta de concentración”.

 

Abrumados por una oficina invadida

Según el estudio, también se observa que uno de cada tres individuos considera que su entorno laboral es ruidoso, respuesta que se acentúa de mayor forma en las personas jóvenes, entre 24 y 34 años. El 43% responde de esta manera. Al respecto, Pablo Carricondo, quien tiene una maestría en gestión financiera y neurocoaching aseguró que en la sociedad actual, los trabajadores se sienten invadidos permanentemente, por los compañeros de oficina, por el teléfono e incluso por las redes sociales o el correo electrónico.

“No permite que se focalicen en el trabajo y lo que antes se pensaba como estimulación positiva, en realidad es intrusiva. Entonces, cuando tenés que tomar una decisión para tu organización estás abrumado”, describió el especialista.

 

Trastornos por escuchar música a un volumen alto

El estudio de Gaes indica al respecto que tres de cada diez individuos reconoce escuchar música un volumen alto, porcentaje que se eleva a más de la mitad para los jóvenes entre 18 y 24 años.

La fonoaudióloga y profesora Eliana Ángela informó que, a partir de una evaluación auditiva realizada en la facultad de Educación de la UNCuyo, a estudiantes de primero y segundo año (octavo y noveno en aquel tiempo) detectaron llamativos trastornos auditivos y que a raíz de eso iniciaron una campaña de prevención. “Cinco minutos con auriculares y música fuerte son suficientes para ir fatigando las células sensoriales auditivas. Aun cuando el volumen no es excesivo puede provocar pérdidas auditivas por cansancio”, añadió Eliana Ángela.