Guarda14 Sábado, 7 de diciembre de 2019 | Edición impresa

Platos y copas en cruce perfecto

Rosell Boher, Renacer y Casa Petrini: tres opciones en distintas zonas de Mendoza con una propuesta original en gastronomía y vinos.

Por Florencia Da Souza - Especial para Guarda 14

El programa es tentador. Gran cantidad de bodegas de toda Mendoza tienen sus propios restaurantes, y no siempre son una opción a contemplar cuando la idea es salir a comer. Vivir la experiencia de almorzar o cenar en estos espacios implica mucho más que degustar la gastronomía de sus chefs;  también recorrer la bodega, admirar un paisaje que, por lo general, tiene la cordillera de fondo y los viñedos al alcance, y la posibilidad de un maridaje excelente entre platos y vinos.

Guarda 14 visitó tres reconocidos restaurantes de bodegas y fueron sus chefs quienes comentaron el concepto de cada menú y las opciones para volverlos originales, únicos y exquisitos.

 

Menú de pasos con distintos espumantes

Recientemente, Rosell Boher logró el Oro Internacional como el mejor restaurante de bodega en el concurso Best Of (Lo mejor del Turismo del Vino). En pleno Agrelo (Luján), el chef Lucas Olcese ofrece un menú de 5 pasos maridado con espumantes de la marca, elaborados bajo el método champenoise y a base de chardonnay y pinot noir.

Con el cuidado del producto y la elección de productores de la zona, Olcese rota sus menúes en función de estos: “El momento en el que está el producto hay que consumirlo. La idea es jugar al maridaje con esos productos y los espumosos y el desafío está en lograr una gastronomía de gran nivel y que ambos se complementen”.
Recomendado: lomo, hinojo, ajo negro y jarilla.

 

Menú desestructurado, fresco y a la carta

Renacer, en Perdriel (Luján) brinda una experiencia que intenta despegarse de lo que ofrecen otras bodegas: un menú a la carta, descontracturado y fresco. Por eso su responsable, Sebastián Weigandt, ideó 3 pasos (con 4 opciones cada uno) y que el comensal pueda elegir desde una ensalada hasta un plato de mollejas; claro está, con productos mendocinos. “Sabores simples, no tan complejos y de acuerdo a la elección del plato, la sugerencia de un vino, pero sin que sea una obligación. La última palabra la tiene el cliente”, comenta el chef. 

Recomendado: mollejas, membrillo y camote al rescoldo.

 

Fusión entre los sabores locales y del mundo

Enrico, de Casa Petrini (Tupungato), está comandado por Agustina Sundblad y, como sus colegas, también pensó platos a la carta, con productos de temporada y de la zona, pero con el agregado de ingredientes de afuera, como langostinos, salmón o burrata; y con otros exóticos, como frutillas hidropónicas en una de las entradas ofrecidas. “Si bien recomendamos las etiquetas a degustar, por copa o botella, porque hay un maridaje realizado previamente con el enólogo, el comensal decide. Son vinos fáciles de maridar y con los platos creemos que hacen un mix exquisito”, dijo la joven cocinera. 
Recomendado: ñoquis a la plancha con panceta, hongos y crema reducida con tomillo.