Sociedad Domingo, 17 de mayo de 2020 | Edición impresa

Educación pos-pandemia: los cambios que llegaron para quedarse

El aislamiento requirió nuevas formas de enseñar y aprender. Muchas de ellas eran viejas deudas del sistema y otras, recursos necesarios

Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

El aislamiento social preventivo ante la pandemia llevó a adaptar el sistema educativo a una nueva realidad. Aunque se sigue haciendo ya se piensa en cómo volver a las aulas y aquellos recursos y herramientas adoptados que llegaron para quedarse. 

Así, lo que llegó “de prepo” y ante la emergencia sanitaria puede dejar un cambio de perspectiva en la forma de enseñar y aprender que se reconoce saludable. 

El complemento digital 

Era una de las mayores deudas que arrastraba el sistema educativo y en lo que podían apreciarse más disparidades. 

 

Lo que se demoró años, se logró en pocas semanas, y claro está, todos coinciden en que de esto no hay retorno. También hay acuerdo en que la virtualidad no reemplaza a la presencialidad, pero son complementarias. Para José Thomas, titular de la Dirección General de Escuelas (DGE), es fundamental el uso de la tecnología con uso pedagógico. “Las plataformas que usan hoy los docentes nos dan una capacitación en servicio obligatoria que hubiese sido imposible de otra manera. Eso va a colaborar con todo el sistema”, manifestó. 

El psicopedagogo, Alejandro Castro Santander avala la complementariedad pero cree que hay chicos esperan desligarse de lo digital escolar y que hay países que hablan de fatiga y fobia. En el mismo sentido opinó Ana Sisti, decana de la facultad de Educación de la UNCuyo, pero señaló que el lo aprendido sería una ganancia si fuese política de Estado.  

 

Hay que tener en cuenta que ha sido acercarse a un modo de comunicación propio de de los chicos de esta época, hablar con sus mismos códigos, y, según Sisti, les ha permitido a ellos aprender que la tecnología puede usarse para mucho más que redes sociales.  

Evaluación 

El 12 de mayo, una resolución de la DGE estableció que durante este período se realizará una evaluación formativa, es decir una que tenga en cuenta todo el proceso de aprendizaje y no sólo el resultado de una evaluación final. Además, la idea es que sea cualitativa lo que implica que se tenga en cuenta al alumno en toda su integralidad.  

 

Thomas dijo que es algo en lo que trabajaban antes de la pandemia y que requiere una fuerte retroalimentación del alumno. “Hoy es la única evaluación que tenemos, sin dudas va a venir para fortalecerse, extenderse y quedarse”, recalcó. Y reconoció: “Cambiar el sistema es difícil pero la pandemia obligó a hacerlo”.  

Mariana Villa / Los Andes

Además mencionó que también se están priorizando contenidos y reduciendo aquellos que será necesario acreditar, un cambio que el sistema venia pidiendo hace tiempo.  

 

Vínculo con la familia 

Esta etapa requiere inevitablemente de la participación de las familias, en particular entre los alumnos de nivel inicial y primaria. No ha sido sin “sufrimiento”, muchos han hecho grandes esfuerzos y otros quizás no han podido. Sin embargo, entre la mayoría que sí pudo se trata de un paso inmenso tras el cual la escuela estaba desde hace años.  Castro Santander, una vez más aportó un baño de realismo. “Hay una co-didáctica de los padres que están haciendo un curso acelerado de pedagogía”, advirtió. Pero al mismo tiempo hizo referencia a la influencia de la factores sociales y culturales en los entornos de los chicos.  

Valoración del rol docente 

La labor que los docentes realizan a diario se volvió más visible. Los padres debieron suplir parte de su tarea y se dieron cuenta de la importancia de lo que hacen. Por otra parte, los profesores y maestros han mostrado gran compromiso, capacitándose en habilidades digitales y transformando la forma de enseñar, Pero además, muchos han ido más allá, con mensajes afectuosos que apuntaron a llevar tranquilidad a los estudiantes. 

 

Sisti consideró que este es uno de los beneficios más importantes. “Se ha revalorizado el rol del docente como mediador en el aprendizaje y lo importante que es ese rol”. 
Sonia Julián, directora de la escuela Alicia Moreau de Justo (Lavalle) destacó que se produjo un verdadero “apalancamiento emocional” entre docentes, autoridades, padres y alumnos. 

Plataformas unificadas 

Ya desde el año pasado la DGE trabajó más fuertemente en el uso de su plataforma propia, el GEM, donde se encuentra la trayectoria de los alumnos con datos como notas y asistencia. Pero en el marco de la pandemia se extendió el uso de Escuela Digital Mendoza donde hay contenidos para todos los niveles.  

 

Por eso, Natalia Pérez, docente de Lengua, consideró que “la plataforma permite una mejor comunicación, elaborar informes para los padres y aliviar la tarea del docente”.  

No es poca cosa si se tiene en cuenta que antes del aislamiento había escuelas, generalmente privadas, que usaban plataformas y otras no. Thomas dijo que era difícil imponerlas a los colegios, pero hoy aceptan el GEM y este va a quedar.

 

Obstáculos 

No pueden dejar de señalarse las brechas que desnudó esta situación, fundamentalmente en el acceso a recursos digitales. También la carencia de canales aceitados de comunicación por esos medios entre los involucrados y que los docentes de un día para el otro tuvieron que implementar estrategias de enseñanza que antes no usaban o usaban poco.  

Mariana Villa / Los Andes

“No va a cambiar la forma de educar porque siguen sin estar dadas las condiciones, las brechas siguen existiendo y a partir de esto van a estar agudizadas”, advirtió el psicopedagogo Alejandro Castro Santander. Mencionó tres grandes brechas: tecnológica, digital y cultural. 

 

Mencionó además otro obstáculo para lograr avances: la escuela superpoblada.  

Castro Santander resaltó el obstáculo presupuestario, esencial para que haya una política de Estado. Por eso hizo hincapié en que se va a regresar en medio de una crisis y dijo que en ellas el presupuesto para educación es uno de los primeros que se recortan.