Espectáculos Viernes, 24 de mayo de 2019 | Edición impresa

Eduardo Blanco: una charla con el capitán

Hoy estrena “Alta Mar”, la serie original española de Netflix que tiene al argentino como uno de sus protagonistas.

Por Lorena Misetich - Especial para Estilo

El marco es la pos guerra en España. A mediados de los años cuarenta, un imponente transatlántico zarpa desde un puerto de la península ibérica hacia Brasil. Allí viajan miles de personas en busca de un futuro mejor. Las hermanas Carolina (Alejandra Onieva) y Eva (Ivana Baquero) se embarcan en este viaje, cuya paz se ve interrumpida por una misteriosa muerte: la de una pasajera cuyo nombre no aparece en la lista de tripulantes y a la que nadie recuerda.

Este relato es el que se desarrolla en “Alta Mar”, la nueva producción original española de Netflix, que estrena hoy en streaming y tiene como uno de los protagonistas al actor argentino Eduardo Blanco, que interpreta a Santiago, el capitán de la nave.

 

Creada por Ramón Campos y Gema Neira, la serie es una impactante producción de época, dirigida por Carlos Sedes y que entrelaza elementos como la intriga, el suspenso, las pasiones y muchas mentiras que se irán develando en el transcurrir del periplo. Solo una cosa está clara: estando en alta mar, el asesino no podrá salir del barco. 

Pero la participación del actor, que tiene una relación hermana con España desde hace varios años, se dio por fortuna mientras Blanco protagonizaba la obra “El precio”, de Arthur Miller, proyecto que lo tiene afincado en Madrid desde agosto pasado. 

 

Desde que hice ‘El hijo de la novia’ me surgieron varios proyectos en cine y también teatro en España. Cuando me ofrecieron hacer ‘El precio’ sabía que tenía que instalarme un largo tiempo en Madrid y, a los veinte días que llegué, me llamaron para hacer ‘Alta Mar’. Así surgió la posibilidad de esta serie. Parece que les gustaba la idea de que me subiera a este barco y que lo condujera (ríe). Nunca manejé un barco ni subí, igual”, comenta entre chistes Eduardo Blanco sobre este debut en la plataforma.

Y aunque la comicidad le es innata, el personaje de Blanco en “Alta Mar” es mucho más “recto” de lo que estamos acostumbrados a ver de él. Santiago es un experto capitán que después de la muerte de su esposa vuelve a navegar.

 

-¿Tu personaje tiene un giro con el devenir de los capítulos?

-Como toda historia de ficción, tiene sus giros y no te los voy a “spoilear”. Pero es un personaje que vuelve a conducir un barco después de un tiempo. Ahora yo te pregunto a vos: Cuando subís a un tren, avión o barco, ¿sabés el estado emocional de quien lo conduce? No lo sabés ahora, que hay ciertos controles, ¡imaginate en los años ‘40! Pero pueden pasar cosas y mi personaje espero que pueda conducir este barco que va de España a Río de Janeiro.

-¿Te llamó la atención la producción de la serie?

-Me impresionó. Yo hice “Vientos de agua” en 2005, donde construyeron una imagen de un barco, con una tecnología que nada tiene que ver con esto. Los decorados son alucinantes. Pero lo que más me impresiona son las pantallas led. Te da la sensación que el mar está ahí. Si hay una tormenta parece que está lloviendo de verdad. Todavía no vi ningún capítulo, pero al filmarlo parecía muy real. Estando ahí es impresionante. Es un despliegue técnico muy interesante. Es la primera vez que hago una serie de Netflix. 

 

-¿Cómo te llevás con la ficción en tiempos del streaming?

-Bien. Creo que suma. Yo no dejo de ir al cine ni al teatro porque exista Netflix. Como espectador lo disfruto, porque me permite verlo cuando quiero y eso me parece muy atractivo. Y con elementos técnicos que no son los de antes. Y si es por cantidad de producciones argentinas, no tiene que ver con esta tendencia, sino con otras cosas, como las políticas económicas. No veo que se esté produciendo poca ficción en aire. Al contrario, otros países latinoamericanos están produciendo más que nunca. En la Argentina nos sobra talento, pero mientras no nos pongamos de acuerdo entre nosotros será un país difícil, y es la cuenta pendiente que tenemos.

Alta mar. Esta impresionante producción es la tercera española que desembarca en Netflix, después de “La casa de papel” y “Élite”. | Gentileza

-¿Qué fue lo más difícil para vos en el rodaje y este proyecto?

-Levantarme a las seis de la mañana (ríe). La verdad es que nada, las producciones no son diferentes entre los países. Trabajamos de la misma manera y los códigos son los mismos. 

 

-¿Se te abrieron más puertas en el exterior luego de grabar esta serie para Netflix?

-Siento que las puertas se me abren hace rato en España, pero sí tengo más proyectos. Y Netflix para mí es un mundo nuevo, no lo conozco tanto. Y me doy cuenta que esta producción la ven en otras partes del mundo que no te conocen. Además creo que con estas plataformas vamos a ser más los actores argentinos que trabajen para Netflix.

Con los pies en las tablas de Madrid

Por estos meses, a Eduardo Blanco solo se lo verá por Netflix y las tablas madrileñas. Además de continuar con “El Precio”, volverá a protagonizar “Parque Lezama” dirigida por Juan José Campanella.

 

 “Vamos a hacer ‘Parque Lezama’ en agosto en Madrid con Beto (Luis Brandoni) y Campanella. Y los otros actores argentinos los contratan en España por una cuestión de logística. A mí me hace mucha ilusión, porque es un espectáculo que lo disfruté mucho y en ese momento no pudimos llevarla afuera. Y tengo otros proyectos, aunque este año lo tengo cerrado. Me siento un privilegiado y agradecido de tener trabajo tanto en Argentina como en España”.