Turismo Domingo, 21 de abril de 2019 | Edición impresa

Ecoturismo: la Argentina sumó 14 áreas protegidas

Durante 2018 los Parques Nacionales recibieron más de 4 millones de visitantes. Historia y las últimas incorporaciones terrestres y marinas

Por Diana Pazos - Clarín

"Tenés que ir a las Cataratas del Iguazú. Y al glaciar Perito Moreno”. Esta afirmación es lo primero que se repite cada vez que un extranjero esboza su deseo de conocer la Argentina o nos cuenta que está por viajar a South América. Enseguida recomendamos “los lagos de la Patagonia”, mientras recorremos con la mente las distintas regiones de nuestro país y las vamos enumerando. “Tenemos todos los climas, todos los paisajes”, sonreímos con orgullo.

Si a ello le sumamos las formaciones geológicas, las tierras donde habitaban los dinosaurios, la riqueza de la flora y las aves, el legado histórico y cultural, los monumentos naturales y las especies en peligro de extinción, empezamos a explicarnos por qué el país viene apostando cada vez más al ecoturismo, de la mano del creciente interés de los visitantes por los Parques Nacionales.

Si el glaciar Perito Moreno -con 250 km2- es más grande que la ciudad de Buenos Aires -con 203 km2-, y si el Alerce Abuelo tiene la altura del Obelisco porteño y la antigüedad del Partenón griego, ¿cómo se hace para preservarlos y darlos a conocer ante el mundo? ¿Cómo se protegen las especies en peligro de extinción? ¿Cuántos Parques Nacionales tenemos? ¿Cuál fue el primero y cuáles los últimos? ¿Cuánto crecieron las áreas protegidas y cómo funcionan?

 

Según explica la Administración de Parques Nacionales (APN), “la misión fundamental del Sistema Nacional de Áreas Protegidas es conservar muestras representativas del gran mosaico ambiental que posee Argentina”. En la actualidad hay 48 áreas protegidas que abarcan una superficie de 14.778.417 hectáreas.

“Desde los inicios del sistema, hace 116 años, el espíritu de esta institución se basa en promover el contacto de los visitantes con la naturaleza. Los tiempos han cambiado y las experiencias se tornan más intensas y memorables, sin perder el legado fundacional de la creación de los parques que impulsó el Perito Moreno: conservar la biodiversidad para que sea disfrutada por las próximas generaciones”, dice Eugenio Bréard, presidente de la Administración de Parques Nacionales.

Vista áerea del Parque Nacional El Impenetrable, Chaco.

Evolución de las áreas protegidas

De ese total de 48 áreas protegidas, 46 áreas son terrestres, con 4.661.356 hectáreas y, por primera vez desde 2018, hay 2 áreas marinas, que suman 10.117.061 hectáreas.

En la última década se protegieron 15 áreas, equivalentes a más de 1 millón de hectáreas terrestres y más de 10 millones marinas, ya que hacia 2008 había sólo 33 áreas protegidas terrestres con una superficie de 3.674.047 hectáreas. A su vez, en 1998 Argentina tenía 27 áreas protegidas con una superficie de 3.217.469 hectáreas.
Sin embargo, también hay que decir que según las últimas cifras oficiales, sólo en 2017 se perdieron 172.639 hectáreas de bosques, y la gran mayoría de esta pérdida se dio en las provincias del Norte, como Chaco, Santiago del Estero y Formosa.

 

Volviendo al Sistema de Parques Nacionales de la Argentina, las 48 áreas protegidas están conformadas por: 36 Parques Nacionales (en tierra o continente), 2 Áreas Protegidas Marinas, 3 Parques Interjurisdiccionales Marinos, 2 Reservas Nacionales (Pizarro y El Nogalar de los Toldos), una Reserva Natural (Formosa), una Reserva Natural Educativa (Colonia Benítez), una Reserva Natural Estricta (San Antonio), una Reserva Natural Silvestre (Isla de los Estados) y un Monumento Natural (Laguna de los Pozuelos).

Además, hay 4 especies declaradas Monumentos Naturales Nacionales: la ballena franca austral, el huemul, la taruca y el yaguareté.

Actualmente se está avanzando en una etapa de diálogo y construcción de consenso en torno a la creación del futuro Parque Nacional Ansenuza, en Córdoba, y se trabaja en la puesta a punto del recientemente creado Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, con el fin de mejorar senderos, infraestructura, operatividad y servicios que ofrecerá.

Las increíbles formaciones del Parque Nacional Talampaya, en La Rioja.

Qué eligen los extranjeros

De las 4.025.830 personas que visitaron durante 2018 las áreas protegidas del país, se registraron 1.194.651 de extranjeros (30%) y 2.831.179 de argentinos (70%). ¿Pero cuál es el parque preferido por los extranjeros?

El Parque Nacional Iguazú (Misiones) es el que recibió más visitantes de otros países, con 567.420 extranjeros (37%) y 953.323 argentinos (63%). Sin embargo, el de mayor porcentaje de extranjeros fue el Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz): lo visitaron 378.946 extranjeros (55%) frente a 308.244 argentinos (45%).

 

El secretario de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, afirmó que “en 2018 hubo casi 7 millones de turistas extranjeros (6.941.828 para ser precisos) y, en un futuro próximo, el objetivo es llegar a los 7.500.000 millones como mínimo”.

“En 10 años, cuando el mundo piense en naturaleza, va a pensar en la Argentina. Hoy cuesta mucho diferenciarse: cada destino compite con todo el mundo. En esa búsqueda, podemos hacer diferencia en que la Argentina sea la reserva de naturaleza del planeta”, afirmó Santos acerca del posicionamiento de nuestros destinos y el crecimiento de la superficie de las áreas protegidas, junto con el aumento de la conectividad aérea y una mayor comercialización del turismo receptivo.

El glaciar Perito Moreno en el Parque Nacional Los Glaciares, Santa Cruz (Walter Díaz/AFP).

El más grande

El Parque Nacional Los Glaciares no sólo es el que mayor porcentaje de extranjeros recibe, sino que es el más extenso del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Argentinas. 

Con 726.927 hectáreas, está ubicado en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz y fue creado para preservar esta área de hielos continentales y glaciares, del bosque andino-patagónico austral y muestras de la estepa patagónica.

El glaciar Perito Moreno es el más famoso por la facilidad de acceso y el periódico espectáculo de su ruptura. El paisaje se completa con la presencia de lagunas y ríos de deshielo, lagos, y cerros imponentes como el Chaltén o Fitz Roy y el Torre.

 

El más chico

Si de tamaño y de fama mundial se trata, en las antípodas a Los Glaciares se encuentra el área protegida más pequeña del sistema argentino: la Reserva Natural Educativa Colonia Benítez está en el sureste de la provincia del Chaco y posee una superficie de 8 hectáreas, en la que se ampara una porción representativa de la ecorregión Chaco Húmedo.

A su vez, el Parque Nacional Los Arrayanes es el más chico en esa categoría. Con 1.796 hectáreas, comprende la Península de Quetrihué que se interna en el Lago Nahuel Huapi, en el sur de la provincia de Neuquén, y fue parte del Parque Nacional Nahuel Huapi desde su creación. Si bien por consideraciones técnico legales se estimó conveniente asignarle el carácter de Parque, ambas jurisdicciones integran una única unidad de conservación y manejo.

 

El primer Parque 

Se considera al Nahuel Huapi como el Parque Nacional más antiguo porque la donación de tierras por parte de Francisco P. Moreno en 1903 es considerada el hito fundacional del sistema en el país. 

En esas tierras se fundó en 1922 el Parque Nacional del Sur, que fue la base del Parque Nacional Nahuel Huapi creado en 1934 junto al Parque Nacional Iguazú (y la Dirección de Parques Nacionales).

La actual Administración de Parques Nacionales encuentra un primer antecedente en el trabajo desarrollado en 1902 por Carlos Thays, quien realizó un estudio especial del área de las Cataratas del Iguazú y proyectó un Parque Nacional de 25.000 hectáreas.

En los años siguientes se sumaron tierras y estudios hasta que el 8 de abril de 1922 se creó el Parque Nacional del Sur. En 1934 y con el impulso de Exequiel Bustillo, se crearon el Parque Nacional Nahuel Huapi (sobre la base del Parque Nacional del Sur) y el Iguazú.

Además, se crearon la Administración General de Parques Nacionales y Turismo, que más adelante (1958) cambiaría a Dirección de Parques Nacionales. De esta forma, Argentina se transformó en el tercer país de América en crear parques nacionales, tras los pasos de Estados Unidos y Canadá.

Como presidente del nuevo organismo, durante la década siguiente, Bustillo desarrolló una vasta obra fundacional. Rutas, caminos, hosterías, centros de salud y hoteles -como el emblemático Llao Llao- surgieron en estos territorios nacionales.

El Parque Nacional Nahuel Huapi recibió 430.000 visitantes en 2018, y fue el tercero más visitado.

¿Cuál es el último?

Las áreas protegidas de más reciente creación son los Parques Nacionales Marinos Yaganes y Banco Burwood II. Las dos nuevas reservas se crearon en diciembre de 2018 en el marco del Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas (SNAMP) establecido por Ley Nº 27.037, cuya autoridad de aplicación es Parques Nacionales.

La incorporación de estas reservas aporta más de 100 mil km² a la superficie marina protegida, constituyendo el primer paso para lograr la protección del 10% de los espacios marítimos argentinos, según lo previsto en el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011- 2020 asumido por las partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Situadas en lugares remotos, la Asociación de Parques Nacionales aclara que estas áreas no están abiertas a los visitantes como los parques tradicionales. En cambio, los Parques de la Patagonia atlántica (Ruta Azul) pueden ser visitados.
En Corrientes, el Parque Nacional Iberá es el último si sólo se consideran las áreas terrestres, con una superficie de 183.500 hectáreas pertenecientes a la ecorregión de los Esteros del Iberá.

Se trata de uno de los grandes humedales de agua dulce del planeta, y alberga una enorme diversidad de vida silvestre, incluyendo especies con un frágil estado de conservación como el ciervo de los pantanos, el venado de las pampas, el aguará guazú y más de 360 especies de aves.

 

Ecoturismo: una manera diferente de conocer Esquel

Para este otoño, los circuitos de cabalgata de Esquel permiten, al mismo tiempo, disfrutar de paseos turísticos como reconocer las riquezas naturales de un paraíso paisajístico de la Patagonia. 

De martes a domingos, por la mañana y por la tarde, se puede acceder a un circuito largo, el de la Laguna La Zeta, con una duración aproximada de cuatro horas; y uno más corto, el de La Cascada, que puede completarse en una hora.

El de la Laguna La Zeta sale desde el estacionamiento de La Cascada y pasa por el mirador de Los Teros, punto panorámico desde donde se aprecia la ciudad. A continuación, el recorrido permite distinguir la flora y fauna autóctonas y en el muelle se puede hacer una pausa en el parador. De regreso, se destacan entre los paisajes el Cañadón del Río Percy, la laguna Willmanco, La Hoya, el Cerro La Torta y La Cruz.

El Circuito La Cascada arranca en el estacionamiento también, desde donde se conduce hasta el Cañadón de Las Palomas. A través de inigualables senderos de paredes de rocas, junto al arroyo Esquel, se puede apreciar el entorno único del lugar. De regreso, se realiza una pausa para dimensionar en todo su esplendor a la Laguna Willmanco.