+ SUSTENTABILIDAD Sábado, 26 de octubre de 2019

Economía circular: un nuevo modelo de impacto positivo

Una primera aproximación a esta propuesta que busca repensar la economía lineal existente. Principios de un modelo que ¿llegó para quedarse?

Por Tais Gadea Lara

“El propio sistema, el contexto en donde vivimos, es defectuoso en su esencia. La manera como funciona nuestra economía, tal como se construyó, es un sistema en sí. En el mar yo tenía que comprender sistemas complejos, tenía que considerar varias entradas, tenía que procesarlas y tenía que comprender el sistema para vencer. Mientras miraba la economía mundial, me di cuenta de que ella también es ese sistema, pero un sistema que no logra funcionar eficazmente a largo plazo. Estábamos funcionando en una economía lineal, en la que recogemos un material del suelo, lo convertimos en alguna cosa y ese producto es desechado, y sí, reciclamos una parte, pero más bien intentando aprovechar lo que podamos al final, no de forma planeada por diseño. Es una economía que, esencialmente, no logra funcionar a largo plazo. Si sabemos que tenemos materiales finitos, ¿por qué crearíamos una economía que agotaría las cosas, que generaría basura?”.

Estas palabras corresponden a Ellen MacArthur, una de las máximas referentes de la economía circular a nivel mundial, en su charla TED titulada “La cosa sorprendente que descubrí navegando en solitario alrededor del mundo”. Con su primera salida a navegar a los 4 años y batiendo luego un récord dando la vuelta al mundo en solitario, hoy trabaja a diario para promover un nuevo paradigma económico.

El escenario parece necesitar de ese nuevo modelo: una población global en ascenso que consume, incluso para satisfacer demandas creadas desde la oferta para tal fin; un modelo de producción basado en la explotación de combustibles fósiles que contribuye al cambio climático y que extrae recursos limitados de manera ilimitada; y unas cuantas toneladas de residuos, algunas de los cuales permanecen años y años sin descomponerse. Frente a ello, la economía circular se presenta como una solución necesaria y una oportunidad.

Principios del nuevo modelo

La economía circular propone cambiar el actual modelo lineal de extracción-producción-consumo-descarte por otro en el que los productos, los procesos y los servicios se diseñan especialmente para que haya un flujo constante de optimización de recursos y minimización de residuos generados.

Para comprender este concepto, es necesario atender a los tres principios clave en los cuales se basa, conforme la Fundación Ellen MacArthur. El primer principio es preservar y mejorar el capital natural. Es decir, tener conciencia de la existencia finita de determinados recursos, como el agua o los combustibles fósiles. Este punto incluye la regeneración de recursos; por ejemplo, en proyectos vinculados al uso de la tierra crear las condiciones que permitan la regeneración del suelo. Al mismo tiempo, que se haga un mayor y mejor aprovechamiento de fuentes renovables, como el sol o el viento. En este eslabón entraría también la acción de desmaterializar al máximo posible los productos. 

El segundo principio es optimizar el uso de los recursos. Es decir, que los productos, los componentes y los materiales en uso puedan volver a “recircular” continuamente en el sistema, sea a través del reciclaje, la renovación o refabricación, el reuso o la redistribución, o el mantenimiento, entre otros.

El tercer principio es fomentar la eficacia del sistema. ¿Cómo? Gestionando y eliminando las externalidades negativas, que puedan dañar al ambiente y/o al ser humano; por ejemplo la contaminación.

Ellen MacArthur

Estos tres ejes actúan como los principios de acción de una economía circular que se basaría en las siguientes características: diseñar sin residuos, aumentar la resiliencia por medio de la diversidad, trabajar hacia un uso de energía de fuentes renovables, pensar en “sistemas” en los que las partes influyen entre sí dentro de un todo y ese todo mantiene una relación de influencia con las partes. Según el informe de Naciones Unidas “Redefiniendo el valor: la revolución de la fabricación”, la economía circular podría reducir entre un 80 y 99% los desechos industriales en algunos sectores, y entre un 79 y 99% de sus emisiones contaminantes.

Oportunidades y desafíos

La Fundación Ellen MacArthur fue la que, junto con el Foro Económico Mundial, dieron a conocer la proyección que alarmó al mundo y despertó la conciencia: “Si no cambiamos la situación actual, para 2.050 habrá más plásticos que peces en los océanos”. Los plásticos descartables o de un solo uso, son un ejemplo del modelo lineal al que se ha acostumbrado la humanidad. Un artículo creado para ser usado menos tiempo del que luego permanecerará sin descomponerse y contaminando en el ambiente. Su alternativa circular: productos reutilizables elaborados de la manera más eficiente posible, que duran en el tiempo y se pueden usar en más de una ocasión y que, durante ese tiempo, no generan residuo.

La argentina Agustina Besada comparte dos pasiones con MacArthur: navegar y promover la economía circular. Diseñadora industrial, con formación académica en Management Sustentable, y con años de trabajo en proyectos vinculados a reaprovechar residuos a partir de la economía circular; en 2018 cruzó en velero el océano Atlántico de Estados Unidos a Europa para concientizar y documentar sobre el mal uso del plástico. “Creo que la economía circular nos da una oportunidad enorme en optimizar los recursos y eso tiene una doble ventaja: reducir la extracción y minimizar los residuos”, opina la actual co-fundadora de Unplastify, una iniciativa regional que, a través de distintas actividades, busca cambiar la relación humana con el plástico.

Agustina Besada.

El modelo no solo presenta oportunidades, también desafíos que exigen trabajar en distintas áreas. Desde ONU Medioambiente consideran que en América Latina, una promoción de este modelo debe incluir medir el flujo de materiales para comprender el ciclo de vida de los productos, analizar los marcos regulatorios y promover modificaciones tendientes a agilizar los procesos del modelo, y generar incentivos para una economía verde.  

Besada da su mirada al respecto: “Considero que uno de los principales desafíos es no pensar a la economía circular como una solución al final de la cadena, por ejemplo como una mera cuestión de gestión de residuos; sino poder utilizar los conceptos de la economía circular para repensar y rediseñar los sistemas de trabajo en cada proyecto, emprendimiento o empresa. Esa es la manera en la que realmente vamos a poder generar una transformación y aprovechar sus ventajas”.

Más información:

- Ellen MacArthur Foundation http://www.ellenmacarthurfoundation.org/es/

- Charla TED de Ellen MacArthur

- Unplastify http://www.unplastify.com