Fincas Sábado, 12 de octubre de 2019 | Edición impresa

Ecomanto: a partir de los cítricos desarrollan un inhibidor de maleza 

Un grupo interdisciplinario de investigadores desarrollaron un recubrimiento que favorece la producción de alimentos orgánicos.

Por Redacción LA

Un grupo interdisciplinario de investigadores, encabezados por una doctora en química, un ingeniero agrónomo y una licenciada en nutrición, desarrolló un recubrimiento biodegradable para huertas que impide el crecimiento de malezas de forma natural favoreciendo la producción de alimentos orgánicos. El proyecto, desarrollado en la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) se llama: Ecomanto.

 

La idea nació de la preocupación que genera el desecho de polietilenos y plásticos que no se degradan de forma natural, como los silobolsas, que se utilizan para el acopio de cereales y que los investigadores proponen reemplazar con polímeros biodegradables.

Innovación a partir del limón

Se trata de un biopolímero que se extrae de la cáscara de frutos cítricos a través de un método denominado hidrólisis ácida o básica, explicó la doctora María Guadalupe García (foto), responsable de la propuesta, quien aclaró que el biopolímero se disuelve en un solvente que es agua, por lo que “no tiene ningún tipo de toxicidad”.

Además, señaló que puede aplicarse con un rociador sobre el suelo de cultivo cubriendo toda la superficie, para luego realizar las perforaciones en la tierra y colocar la semilla o plantín.

 

“La preparación forma un manto sobre la tierra y después se trabaja como si fuera una película sintética  puede ser utilizada por cualquier persona”, en un jardín, un vivero o una huerta comunitaria, aclaró la científica.

 

Por tratarse de un material obtenido de fuentes naturales, renovables y biodegradables como los biopolímeros, al finalizar su función puede quedar en los suelos ya que con el tiempo éste los absorbe de manera limpia y sustentable.

 

El Ecomanto reemplaza el recubrimiento tradicional con materiales derivados del petróleo, que una vez que cumple su vida útil, queda en el ambiente alterando los ciclos naturales de la vida animal y vegetal, de acuerdo al proyecto. Además, impide el crecimiento de malezas sin el agregado de químicos, lo que favorece el cultivo y producción de alimentos orgánicos.

 

Vida útil alargada

Los mantos sintéticos o de polietileno, cumplen un ciclo de 90 a 120 días y después hay que removerlo porque se deterioran y no se pueden reutilizar, al Ecomanto no hace falta “removerlo” ya que se puede mezclar con la tierra. / Télam