Guarda14 Martes, 24 de septiembre de 2019

Dos familias mendocinas que reunieron sus productos en un maridaje exquisito

Incontro DiVino es el nombre del ciclo enogastronómico que organiza La Marchigiana junto a reconocidas bodegas mendocinas y sus enólogos.

Por Florencia Da Souza

La Marchigiana también se sumó a la tendencia de realizar cenas en las que se marida un determinado menú con vinos de bodegas mendocinas y en las que la presencia del enólogo es fundamental para comentar todo lo que tiene que ver con los productos presentados.

Incontro DiVino es el ciclo que ha impulsado, desde agosto, la familia Barbera y en su primer encuentro fueron las etiquetas de Luigi Bosca las que acompañaron una cena de pasos en la que las pastas, entre otros platos, se lucieron en un restaurante típicamente italiano.

 

Además de los enólogos Pablo Cúneo y Vicente Grazia, participó Gustavo Arizu, de la familia propietaria de la casa vitivinícola. En el siguiente video, Arizu comenta cómo se dio este “maridaje” entre dos familias con importante tradición en la gastronomía y en los vinos.

Gustavo Arizu, de Bodega Luigi Bosca

El menú elegido de Incontro DiVino

Dos momentos bien definidos tuvo la primera cena del ciclo realizada en la cava de La Marchigiana, en Ciudad. Comenzó con una recepción que incluyó tabla de quesos, fiambres y panes especiados con un Riesling 2019, con uvas provenientes de Finca Los Nobles, en Las Compuertas.

Allí, hubo una charla distendida entre anfitriones, enólogos y comensales y ese fue el inicio ideal de una cena que bien podría haber pasado como una reunión de amigos.

La cena continuó en una gran mesa compartida y por allí pasaron cuatros platos y cuatro etiquetas de la bodega.

Las cuatro etiquetas degustadas.

Sopa de zapallo y langostinos con Grand Pinot Noir 2015, Selección Terroir; un vino con crianza en barrica de roble y uvas de Tunuyán.

En el segundo paso llegaron las pastas: orecchiette alla carbonara di salsiccia e broccoli; un plato novedoso que no se encuentra en la carta del restaurante y que gustó por su acompañamiento de salchichas y brócoli. El Luigi Bosca Malbec D.O.C. Single Vineyard de Luján de Cuyo fue el vino elegido que se destacó por su fruta y elegancia.

El plato principal, como normalmente ocurre, incluyó carne vacuna: lomo de ternera con salsa de pimienta, papas gratinadas y verduras asadas y el vino fue Malbec Terroir Los Miradores 2017, de viñedos de Luján de Cuyo.

 

Para finalizar, una exquisitez dulce; un bloque de chocolate, helado de pistaccio, salsa de naranja y crocantes con espumante Luigi Bosca Brut.

Compartir lo mejor de sí

Tanto los Barbera como los Arizu saben la pasión que imprimen en cada producto que presentan: los primeros con la gastronomía; los segundos, con sus vinos. El maridaje estuvo bien pensado. Los patos fueron simples, pero sabrosos, contundentes, ricos. Las etiquetas se lucieron, con exponentes únicos que expresan el trabajo y la investigación iniciada por Alberto Arizu.

El postre, un plato innovador que rompe con los tradicionales del restaurante.

Con todo el trabajo que hay detrás de cada una de estas familias, sin dudas, la primera cena de este ciclo, iba a salir muy bien y así fue. Los comensales -muchos de ellos, turistas- se fueron contentos, conformes, a gusto.

La charla fue fluida, con intercambios de comentarios y preguntas. Las copas se sirvieron una y otra vez y quedó, por parte de todos, la promesa de repetir la experiencia.

 

Próxima cita

Incontro Divino se realizará, nuevamente, el 26 de setiembre, junto a Bodega Lagarde y su enólogo, Juan Roby. La cita será en la cava de La Marchigiana, de Ciudad, y comenzará a las 20.30, con cupos limitados.

“Comenzamos este ciclo para continuar con el crecimiento de la excelente sinergia que se ha generado entre el vino y la cocina en Mendoza. La propuesta incluye una cena con lo mejor de nuestra carta y vinos de las bodegas más destacadas del medio", dijo Martín Barbera, gerente del restaurante.