Sociedad Miércoles, 11 de septiembre de 2019

Docencia y ejemplo de vida: testimonio de una maestra ciega que venció todas las barreras

Margarita Baden es una de las primeras docentes no videntes en la provincia.

Por Redacción LA

La escuela primaria es su pasión. Y contra toda adversidad, Margarita decidió ser maestra a los 5 años. En su día, este 11 de septiembre, qué mejor que honrar esta loable profesión con ejemplos que muestran que todo es posible.

Margarita Baden contó en radio CNN Mendoza su experiencia de vida: “Yo no soy trabajadora de la educación, soy maestra de escuela primaria. Es verdad que soy profesora de Filosofía, pero elegí la escuela primaria”.

 

Margarita trabajó en la escuela de ciegos porque tenía la experiencia, la vivencia y certeza de lo que en su infancia le había faltado.

Sobre ello, indicó: ”Pero no creo que por ser ciego se pueda enseñar a ciegos, hay que tener horas traste/silla. Hay que estudiar, objetivar”.

Por otra parte, la docente compartió: “Todo lo que tiene que ver con la escuela primaria ha sido siempre mi pasión, decidí ser maestra a los 5 años, cuando en Mendoza no había escuela de ciegos ni nada”.

Asimismo, agregó: “Nos reuníamos con ciegos adultos. En una oportunidad apareció un agricultor, que se limaba los callos que tenía, había perdido la vista en un accidente rural a causa de un sarmiento. Me sentaron en sus piernas para que le condujera la mano para que pudiera leer braile, cuando llegué a casa le dije a mi papá ‘quiero ser maestra’. Para mí ser maestra era enseñar a leer”.

 

Finalmente, emocionada acotó:” Todavía recuerdo el sollozo de mi padre, lo escuché que le decía a mi madre que cómo iba a ser maestra yo si ni siquiera me dejaban ser alumna. Todas las escuelas comunes me rebotaban”.