Sociedad Lunes, 22 de abril de 2019

Diez extraños fetiches sexuales que desconciertan a todo el mundo

En la actualidad existen cientos de parafilias que van desde las más inofensivas, como el gusto por los zapatos, hasta conductas criminales.

Por Redacción LA

El fetichismo se considera una práctica sexual inofensiva siempre y cuando no produzca ningún daño, ya sea en la persona que lo padece o en terceros.

“Cuando hablamos de fetiche en realidad estamos hablando del objeto fetiche donde depositamos el deseo. Ese objeto es lo que genera la excitación y el placer, no el sujeto con el que uno tiene el encuentro sexual o uno mismo”, explicó el psicólogo y se sexólogo Germán Gregorio Morassutti.   

 

“Pertenece al grupo de las parafilias donde la conducta empieza a hacer repetitiva, fija  y compulsiva. Se comporta muy parecido a las adicciones”, agregó.

"La mayoría de las personas piensa que el fetichismo tiene que ver con los látigos, con las esposas pero en realidad la conducta fetichista tiene que ver con cualquier objeto, con cualquier cosa que reemplace la excitación sexual por la otra persona” aclaró el especialista.

En la actualidad existen cientos de parafilias que van desde las más inofensivas, como el gusto por los zapatos, hasta conductas criminales.

 

“Las parafilias son exclusivas, eso también es característico. No es que una persona parafilica tenga todas o pueda ser propensa a todos los fetiches sino que estas expresiones sexuales son específicas con un solo objeto”, explicó Morassutti.

A continuación te presentamos algunos de los fetiches más extraños publicados por la CBS news

1 Agalmatofilia: esta filia se manifiesta en las personas que sienten una atracción sexual y sentimental hacia muñecas, estatuas o incluso maniquíes.

2. Ursusagalamatofilia o como se conoce en algunos países “Furry Sex”: es una filia que consiste en vestirse como animal de peluche. Según el doctor Ian Kerner, un terapista sexual de Nueva York –consultado por la CBS–, “existe una gran escena furry y parece estar basada en personas que les gusta antropomorfizar animales y atribuirles cualidades humanas, generalmente cualidades bonitas”.

3. Salirofilia consiste en ensuciarse durante el sexo o ensuciar a su pareja. Esto va desde despeinar al acompañante hasta correrle el maquillaje y romperle la ropa. La desaliñada general se hace con el preciso fin de excitarse.

4. Infantilismo parafílico: se trata de la personas que tiene como fetiche los pañales y actuar como bebés. Este comportamiento es más común en hombres que en mujeres. ¿Por qué pañales? De acuerdo con el doctor Kerner, “son un tótem que representa la infancia y la libertad”.

5. Hibristofilia: se da más en mujeres que en hombres. Quienes padecen esta filia sienten atracción por criminales de toda calaña, incluso por aquellos encerrados por crímenes horribles. Según el doctor Kerner este fenómeno ocurre “usualmente si el criminal es atractivo, ha tenido presencia en los medios y ha ganado cierta notoriedad”.

 

6. Hematofilia o hematolagnia: esta filia ha aumentado su popularidad gracias a la saga de Crepúsculo y las series basadas en vampiros. Consiste en involucrar, usar o incluso tomar sangre durante las relaciones sexuales, o tener pensamientos eróticos sobre la sangre.

7. Mecanofilia: para las personas que lo padecen los autos, inventos y distintos gadgets son el centro de una experiencia sexual.

8. Claustrofilia: es la excitación que se logra en espacios extremadamente pequeños. Otra fijación que es más común de lo que cree. Los baños están entre los espacios favoritos de los clautrofílicos.

9. Dacryfilia o dacrilagnia: generalmente las lágrimas son motivo de desmotivación sexual pero existen algunas personas que hacen llorar a su pareja para poder excitarse. La intensidad emocional que viene después de hacer llorar a su “víctima” se llama dacryfilia o dacrilagnia.

10. Somnofilia: se trata del gusto por ver o tocar a sus parejas cuando están dormidas. El doctor Kerner lo llama “el fetiche de la bella durmiente” y precisa que “suele tratarse de poder y sumisión para los dos lados, teniendo a alguien bajo tu control y/o ser sometido totalmente”.