Sociedad Martes, 9 de julio de 2019 | Edición impresa

Dicen que hay menos bolsas de plástico en las calles

La mayoría de las comunas cuenta con normas que apuntan a restringir estos elementos no biodegradables, pero no hay un estudio que lo avale.

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

La batalla contra las bolsas no biodegradables fue declarada en la provincia hace 15 años. En 2004, cuando se sancionó la ley provincial Nº 7.319, que fue modificada en octubre de 2007 y reglamentada en agosto de 2009. 

La norma prohíbe la entrega de bolsas de materiales plásticos que no se degraden por acción biológica en supermercados, hipermercados, shopping y comercios en general. Se trata de una normativa a la que nunca se le dio cumplimiento pleno. Sin embargo, con el paso de los años, la mayoría de los municipios fue sancionando sus propias ordenanzas en este sentido y que además, en algunos casos, apuntan a restringir totalmente la entrega de bolsas. La semana pasada, precisamente el miércoles 3, se celebró el “Día Internacional Sin Bolsas de Plástico” que tiene por objetivo eliminar estos elementos plásticos de un solo uso. 

 

Por estas iniciativas tanto desde la Secretaría de Ambiente, como desde los municipios han notado una reducción en la cantidad de bolsas que están en el ambiente como residuo, sin embargo, no han medido concretamente qué porcentaje de este desecho han logrado eliminar.  Desde la Dirección de Protección Ambiental (DPA) de la provincia, Miriam Skalany explicó que no han llevado adelante ningún estudio al respecto, pero que ambientalmente ven el impacto positivo que ha tomado la medida. “Antes tenías muchísimas más bolsas a nivel paisajístico ahora ves menos bolsas volando cuanto hay viento Zonda”, manifestó. Aseguró haber notado que mucha gente se ha acostumbrado a llevar bolsas reciclables a los supermercados. “Aunque sigue la entrega de cualquier tipo de plástico en otros comercios más chicos”, reconoció.

Al tratarse de una problemática que sigue vigente recientemente se presentaron en Legislatura dos proyectos. Uno para derogar la ley 7.319 y el otro para modificarla. El primero es de los senadores Mariana Caroglio y Diego Costarelli (UCR) y busca que en un plazo de nueve meses solo se admitan bolsas de material totalmente biodegradable, reutilizables o de papel. 

 

Mientras que el segundo de las senadoras Gladys Ruiz y Laura Contreras, del mismo bloque que los anteriores, propone que se entreguen bolsas biodegradables en negocios y supermercados, pero que sean verdes y negras para que luego los ciudadanos las utilicen para depositar los residuos de forma diferenciada. “Nuestro objetivo es fomentar la separación de residuos por lo que las verdes tendrán una inscripción que dirá que es para residuos inorgánicos y la negra para orgánicos”, explicó Contreras. La legisladora reconoció que no tienen datos concretos que respalden este proyecto, sino que se basan en la intención de que en los hogares se realice la separación de los residuos para que luego sea más fácil el reciclaje. Tal como indicaron desde el bloque, ambas se encuentran siendo analizadas en la Comisión de Ambiente.

 

Restricciones municipales

Prácticamente todos los municipios de la provincia cuentan con ordenanzas que establece distintos niveles de restricción en relación a la bolsas plásticas. Reconocen que se hace complicado medir los resultados de la misma y aseguran que lo más importante es la concientización.

En Guaymallén crearon una ordenanza en 2014 que dispone que “se vendan bolsas biodegradables y que además se entreguen cajas de forma gratuita”, señaló Javier Massó, director de Comercio, Industria e Inspección General. Si bien evalúan la medida como positiva reconocieron que es muy difícil tener datos de cuántas bolsas se dejaron de utilizar. “Es muy difícil de cuantificar, los mismos supermercados deben tener un control”, comentó el funcionario. 

Desde Lavalle vienen trabajando con una normativa desde 2013 y tienen un objetivo claro. “Trabajamos con un programa llamado ‘Con tu bolsa a todas partes’ mediante el cual regalamos bolsas para hacer las compras y la idea es que para 2020 no se entreguen más bolsas de ningún tipo”, relató Pablo Términi, de Ambiente del departamento. 

 

En Maipú informaron que por una ordenanza los negocios grandes no dan más bolsas, aunque sí los más pequeños. Desde allí también comentaron que no hay un control de la cantidad de bolsas que se ha reducido.

En el Este provincial todos los departamentos tienen normativas que apuntan a restringir las bolsas, menos Junín desde donde cuentan con un programa integral de reducción de residuos llamado Junín Limpio. Santa Rosa es uno de los pocos departamentos que cuenta con un dato duro sobre la ordenanza que restringe las bolsas. “En lo que va del 2019, 82% de comercios que cumplen con la ordenanza y los otros se están multando”, informó Leonardo Fernández, director de Salud y Medio Ambiente, quien mencionó que se puede visualizar en las calles que la gente no tira las bolsas de forma indiscriminada como antes. 

Mientras que en La Paz explicaron que no tienen forma de establecer un parámetro para contar cuántas bolsas menos tienen. “Pero definitivamente se ve menos plástico en la calle y al comerciante le conviene por una cuestión de costos”, manifestó Rubén Capdevila, coordinador de Ambiente del Municipio. Tal como averiguó este diario los 3 departamentos del Sur (Alvear, Malargüe y San Rafael) también cuentan con este tipo de normativas, al igual que los del Valle de Uco (San Carlos, Tunuyán y Tupungato).

Mirada de antiplástico

Para Oscar Sívori, del grupo Ciudadanos Antiplástico Mendoza, el impacto de las normativas que restringen el uso de bolsas plásticas presenta dos panoramas diversos. “En algunos sectores de la sociedad hay más cuidado, más personas han tomado conciencia y el uso de las bolsas plásticas ha disminuido, lo que ha contribuido a que se vean menos en algunos sectores sobre todo en la parte urbana”, expuso. “Cuando te corrés un poco de las zonas centrales y entrás a los barrios periféricos te das cuenta que la conciencia no es la misma y que la cantidad de residuos plásticos es cada vez mayor”, remarcó.

 

Opinó que ha mejorado el panorama con acciones claras de los municipios y de los ciudadanos, pero todavía queda mucho por mejorar: “Creo que hace falta destinar más fondos públicos para la toma de conciencia, que haya intervención por parte del estado, en conjunto con la ONG para que todos seamos parte del cambio”, aseveró. Observó que se restringe la generación de bolsas, pero no de otros descartables plásticos como vasitos o envoltorios de alimentos.