Sociedad Sábado, 24 de agosto de 2019 | Edición impresa

Día del padre sanmartiniano. Papás e hijos, unidos por sus vocaciones

Una dupla de empresarios, otra de artistas y una tercera de psicólogos relataron la experiencia de compartir el mismo camino de vocación.

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

Dicen que lo que se hereda no se roba y cuando lo que se transmite de una generación a otra es la vocación, mucho menos. Es que hay padres que casi sin querer transmiten sus pasiones a los hijos, y estos terminan siguiendo sus pasos como si el camino estuviera previamente delineado. 

Este es el caso de tres duplas mendocinas de padres e hijos (empresarios, artistas y psicólogos) que relatan sus experiencias con la mejor de las excusas: recordar el Día del Padre Sanmartiniano, que aún todavía pasa desapercibido para muchos. Aunque no haya carteles en los comercios, ni la TV se haya llenado de publicidades al respecto, hoy se recuerda cuando el general José de San Martín se convirtió en papá de Merceditas, en 1816.

 

Dulce herencia

De niño Marcos Juárez (36) renegaba del negocio de productos regionales y alfajores de la marca Chocolezza que habían comenzado su papá Rubén y su abuelo Duilio, hoy de 62 y 87 respectivamente. Allí pasaba las tardes después del colegio, hacía las tareas y hasta tenía que cumplir algunos mandados que no le hacían demasiada gracia. Si bien cuando fue creciendo a veces “daba una mano” en el local, su principal interés estaba puesto en el rugby, además de estudiar Veterinaria. El mismo deporte lo llevó a cambiar de carrera universitaria y a optar por Administración de Empresas, hasta que una lesión lo acercó definitivamente al emprendimiento familiar. “Ese año (entre 2006 y 2007) se lo dediqué al 100% a la empresa y empezamos a trabajar con mi papá en serio”, recordó.

 

Desde entonces empezaron a recorrer el camino del negocio y fueron aprendiendo a trabajar juntos y a potenciarse. “Hoy por hoy la empresa ha crecido muchísimo y tenemos muchos proyectos. Más allá de que muchas veces que no coincidimos con las ideas siempre las debatimos hasta tener una conclusión”, aseguró.  De hecho para él trabajar con su papá es un aprendizaje diario y no lo cambiaría por nada. “Si bien hay momentos difíciles, si uno los sabe llevar es muy lindo trabajar con la familia”, concluyó Marcos quien también trabaja con su hermana Carolina, su esposa y la mirada siempre atenta de Duilio.

Por su parte, Rubén destacó que la idea que tuvieron con Chocolezza fue siempre integrar a la familia. “Hoy trabajamos con Carolina y con Marcos. Realmente es un placer disfrutar a los hijos ahora, ya que en su momento no lo pudimos hacer por tener que trabajar full time”, expuso. Después de tantos años de trabajo con sus hijos para él es como “si se hubiera dado vuelta la torta”. “De tanto enseñarles ahora disfrutamos de aprender de ellos y eso nos causa mucho placer. Ellos van poniendo la sangre nueva y eso nos pone muy felices y nos enorgullece”, remarcó.

 

El arte del silencio

Rebeca Sarelli (43) respiró arte de pequeña. Si bien no compartió mucho de la cotidianidad con su papá, el reconocido artista Antonio Sarelli (83) “porque tenía tres trabajos”, los domingos y feriados eran su momento. “Él me transmitió más que la técnica el respeto por los artistas de Mendoza”, contó. Rebeca no recuerda largas charlas con su “viejo”, sino la magia de compartir espacios en silencio y música clásica de fondo en los que no hacía falta más. 

 

Ella cursó sus estudios secundarios en la escuela provincial de Bellas Artes y luego en la Universidad Nacional de Cuyo la licenciatura en arte. “Era como un camino que estaba marcado para mí, por más que quise escaparme por rubros afines no pude”, comentó la artista quien estuvo dedicada a la historia y a la investigación pero que desde hace cuatro años está más abocada a la escultura y se está interesado por la restauración.

 

Con su papá suelen asistir a muestras de artes de colegas y en 2017 montaron su primera exposición juntos. “La verdad que he sido muy afortunada por el viejo que me ha tocado, además de admirarlo esa cotidianeidad es maravillosa”, manifestó.

Antonio también es un orgulloso de su hija, pero no por haber seguido sus pasos sino porque se dedica a lo que la hace feliz . “Cada uno vive su experiencia y yo le he dado amplia libertad, aunque siempre noté que tenía condiciones”, confió el artista. Para él, la de ambos se trata de una profesión azarosa: “Con todos los contratiempos que te pueden suceder en la vida si buscás la felicidad a través de los bienes materiales vas a elegir otro camino. Este no te da satisfacciones económicas, pero su espíritu es enorme y vale la pena vivirlo”, aseguró.

 

Inevitablemente entre ellos son muy críticos del trabajo del otro. “Podemos tener opiniones distintas, pero siempre surge algo positivo porque entre nosotros existe la honestidad en la opinión”, consideró. 

Ayudar con la psicología

Los primeros recuerdos de Silvina Mussuto (39) con la psicología fueron gracias a su papá Juan Carlos (75). “Él tenía el consultorio en mi casa y me atraía ver cómo se iba la gente después de la terapia”, rememoró. Y reconoció que llegó a escuchar detrás de la puerta para ver qué pasaba en el interior. Además, en su hogar siempre se hablaron temas que sus amigas no solían compartir con sus familias “Adolescencia, sexualidad eran temas interesantes que se hablaban abiertamente”, detalló.

 

Para Juan Carlos su influencia también le llegó a su hija desde la intención de ayudar a los demás. “Siempre estuvimos en esta búsqueda humanística y del compromiso con los demás, de entender al otro porque era una manera de entenderse mejor a uno y sentirse feliz, lo que ha sido una impronta importante de nuestras vidas”, agregó.

Así fue como Silvina no dudó ni un segundo en estudiar psicología y hoy trabaja junto a su papá en la asociación civil Conexión, que aborda problemáticas de consumo. “Él le da su impronta más humanística y paternal, y yo veo las cosas más frías y más ordenadas”, precisó Silvina, quien destacó que a nivel profesional lo que más aprendió de él fue el vínculo terapéutico con el paciente. “Tiene que ser cálido y empático como base para la recuperación”, aseveró. 

 

En tanto su papá aclaró que el ser padre e hija psicólogos no significa que tengan el mismo enfoque. “Discutimos, siempre con el afán de mejorar”, subrayó. De hecho para él es un aprendizaje diario que los hace muy felices. “Sentimos que compartimos el afán de ayudar”, manifestó a la vez que comentó que también tiene otro hijo psicólogo, llamado Gustavo.
 

Nuevo Museo

Inaugura la Casa  de San Martín 
 
La Municipalidad de Mendoza inaugurará hoy el Solar Sanmartiniano, en la casa que acogió al General en su estancia mendocina. El lugar se convertirá en museo. Hoy a las 11 dará comienzo un desfile que partirá desde la Plaza San Martín, frente a la Basílica de San Francisco. El recorrido unirá la avenida San Martín, el Paseo Alameda, la calle Corrientes y el Parque O’Higgins. Al finalizar, los Granaderos ingresarán a la Casa de San Martín para su inauguración.  Posteriormente, el evento continuará con un festival artístico de bandas en el Teatro Gabriela Mistral.