Mundo Miércoles, 11 de septiembre de 2019

Detuvieron a 12 pastores religiosos que secuestraban indigentes y los obligaban a mendigar

Ocurrió en EEUU. Fueron descubiertos luego de que dos de sus prisioneros lograran escapar. Decían que ayudaban a rehabilitar drogadictos.

Por AFP

Arrestaron a 12 líderes de una iglesia en California acusados de privar de libertad a decenas de personas sin techos y obligarlos a mendigar en las calles seis veces por semana para su beneficio.

Entre los detenidos se destaca Víctor González, ex pastor del Imperial Valley Ministries, una iglesia del cristianismo no denominacional con otras 30 afiliadas en Estados Unidos y México. Se les acusa de conspiración, trabajos forzados y fraude, entre otros cargos.

 

"La acusación alega un terrible abuso de poder por parte de funcionarios eclesiásticos que se aprovecharon de personas sin hogar vulnerables con la promesa de una cama y comidas calientes", dijo el fiscal federal Robert Brewer en una declaración.

"Estas víctimas fueron mantenidas cautivas, despojadas de sus humildes medios económicos, su identificación, su libertad y su dignidad", agregó.

Las autoridades dijeron que la iglesia, cuyo propósito declarado es "rehabilitar" a drogadictos, comenzó a atraer a sus víctimas en 2013.

 

Según la imputación, los "encerraron bajo llave en salas grupales, confiscaron sus documentos de identidad para evitar que se fueran y robaron sus beneficios de bienestar social".

Solo les permitían leer la biblia y los obligaban a mendigar hasta nueve horas al día, seis días a la semana, en algunos casos diciéndoles que se llevarían a sus hijos si se iban.

 

Dos de sus prisioneros lograron escapar: un joven de 17 años que rompió una ventana y corrió a una propiedad vecina para llamar a la Policía y una mujer que sufría de diabetes a la que supuestamente se le negó atención médica.

"Este es el caso de tráfico laboral más significativo en este distrito en muchos años", dijo Brewer. "Estos casos son pocos, porque muchas víctimas viven en cautiverio y con miedo, impotentes para denunciar los crímenes contra ellas".