Arquitectura Sábado, 27 de abril de 2019

Deco Negocios: ¿qué es el Home Staging?

La mayoría de las personas que inician una búsqueda de vivienda, bien sea de alquiler o en venta, lo hace por Internet.

Por Laura Gilabert, Lic. en Diseño - Diseñadora de interiores

Así, lo primero que ven es una imagen de esa vivienda, por lo que cada vez está cobrando más fuerza el Home Staging como técnica de para atraer a más clientes. Esta práctica se hace eco del refrán que dice que "no hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión".

Procedente de EEUU, el significado de Home Staging es “casa puesta en escena”. Reúne una serie de técnicas que ayudan a adecuar una vivienda para  verla en todo su esplendor dando valor en sus puntos fuertes y así facilitar su venta o alquiler.
A través de  pocos elementos pero bien pensados, los profesionales en organización de espacios, diseñadores o decoradores, aconsejan preparar bien la casa para que luzca en todo su esplendor, despersonalizarla y hacer unas buenas fotos profesionales. 

La idea es embellecer el espacio para hacerlo más atractivo y poder crear así un buen impacto inicial. También busca ayudar al posible comprador o inquilino a proyectarse en ese ámbito.

El servicio puede aplicarse en casas, departamentos, locales comerciales u oficinas. El objetivo es sacar el mejor partido del lugar, mediante la optimización visual, haciendo foco en los puntos fuertes y ocupándose de los puntos débiles.

Se busca hacer pequeños cambios que supongan grandes diferencias. Lo más importante es que no se trata de grandes reformas, sino de algo accesible. Mediante una intervención en el espacio físico que busca "limpiar", reorganizar y despersonalizar los ambientes, sumada a unas pequeñas reformas y algunos toques de decoración, la casa (es decir, el producto a ofertar) está lista para ser cuidadosamente fotografiada desde sus mejores ángulos y perspectivas. 

Esto es fundamental: la fotografía estratégica, es decir, mostrar a través de muy buenos enfoques y dando valor a detalles, que a veces parecen insignificantes; los ambientes bien iluminados, ordenados y prolijos para captar la atención del que está buscando. La idea es que cuando vean la foto les den ganas de estar sentado ahí, que se vean viviendo en ese lugar.

Lo recomendable es acudir a un profesional encargado de la obra, ya que puede solucionar todos los aspectos relacionados con el personal que interviene en el trabajo, carpinteros, pintores, fotógrafos, etc. Además de asesorar en los aspectos estéticos de los espacios de la propiedad a intervenir.

El objetivo principal es acondicionar los espacios para que quien visite el lugar pueda imaginarse viviendo ahí siguiendo algunos de estos pasos:

El orden y limpieza: fundamentales junto con  la organización, es aconsejable recurrir a los trucos de la famosa  organizadora de espacios japonesa Marie Kondo.

Resolver los problemas de sobrecarga: la acumulación de objetos hace que las habitaciones se ven más pequeñas de lo que realmente son.

Mejorar la circulación en los espacios y entre los espacios: los placares y alacenas colapsados darán la sensación de un espacio chico.

Optimizar la iluminación: conviene mostrar la casa de día y con las persianas levantadas. "La luz vende".

Apelar a los recursos olfativos: los sahumerios, velas y aromas que den una sensación de “hogar” son bienvenidos en esta instancia.

Buscar la modernización del ambiente y de la decoración: los colores claros y los espacios neutros son una buena opción.

Despersonalizar los lugares: esto ayudará a quien visita la propiedad pueda imaginarse viviendo allí.

Si la propiedad se encuentra vacía: se aconseja en lo posible amoblar mínimamente los espacios principales, para que el comprador imagine el tamaño de los ambientes.

Arreglar: un vidrio roto y las pequeñas humedades, vestir los ambientes con cortinas livianas y almohadones modernos, sacar imágenes religiosas o relacionadas con el fútbol, quitar fotos y objetos personales como cepillos de dientes o de pelo, guardar la ropa en los placares, bajar la tapa del inodoro, poner las lamparitas que faltan en los artefactos para potenciar la iluminación natural.

Todos estos son detalles que, sin dudas, pueden ayudar a vender mejor una casa. El home staging no es más que lógica pura. Cuanto mejor esté presentado el producto, más clientes conseguiremos y por lo tanto más posibilidades de venta. Es matemática pura.