+ Deportes Opinión Domingo, 2 de junio de 2019 | Edición impresa

Deben sincerarse - Por Maxi Salgado

El Consejo Federal sigue haciendo clientelismo con los ascensos del Interior y ya ni intentan disimularlo.

Por Maxi Salgado - msalgado@losandes.com.ar

Hace un año y medio, más precisamente el 13 de diciembre de 2017, escribía una nota en la que hablaba de la polémica  eliminación de Huracán de San Rafael a manos de Peñarol de San Juan en una de las semifinales del Federal B.

El árbitro de aquel partido había sido el catamarqueño Juan Carlos Bazán y la nota decía “pitó todo para el equipo sanjuanino. y en San Rafael, se criticó mucho el estado físico del juez catamarqueño al que se lo vio excedido de peso”.

Hoy, lamentablemente debemos seguir hablando de lo mismo. Una actuación paupérrima del mismo juez beneficiando al mismo equipo de la vecina provincia y nadie que hace nada porque las cosas se hagan transparentes. Porque como dice el viejo dicho, no sólo hay que serlo, sino parecerlo”.

San Martín fue virlado la semana pasada de la posibilidad de un ascenso para el que había hecho las cosas bien y lo triste es que se lo hizo con una total impunidad. Porque ya no disimulan nada los muchachos. Cobran goles en off side o ignoran claras faltas sabiendo que traen un mandato que les da un paraguas frente a cualquier denuncia.

Desde la Liga Mendocina cuentan que llamaron durante toda la semana previa para cambiar el arbitraje, pero los pedidos recibieron todos la misma respuesta: “viene pedido de arriba”. ¿Arriba es Claudio Tapia? Al parecer sí, quien es un conocido simpatizante de Peñarol, el club de Chimbas que es dónde nació el presidente de la AFA.

El fútbol de ascenso de nuestro país tiene miles de historias de hijos y entenados. Siempre se habló de los equipos del poder y los que estaban fuera del “sistema”, aunque la mayoría de las veces era muy difícil de comprobarlo y todo quedaba en un mito urbano. Hoy, la situación ya no es así. Todos los actores salen a contar la realidad, porque para ellos ya es una cosa común y comenzamos a sentir que son las reglas del juego.

Lo que pasa es que con Grondona en el poder, las cosas se manejaban con mucho más cintura política, hoy todo es burdo y ordinario.

Ya nadie tiene prurito en admitir que las plazas para la B Nacional se negocian a principio de año al mejor postor entre los equipos del Federal A. Es más hay dirigentes que confesaron que todos saben quien es el 1 y quien el 2 antes de que se definan los certámenes. 

Las denuncias contra Estudiantes de Río Cuarto, primer ascendido esta temporada, no cesan y hasta uno de sus jugadores denunció que los árbitros los beneficiaban, lo que fue tapado y nunca se investigó. 

Tampoco es casualidad que siempre los equipos que van ascendiendo sean de la provincia del presidente de turno del Consejo Federal.

Quizá llegó la hora de que el fútbol se salga de su círculo y comience a mirar lo que pasa alrededor. Así entonces podría copiar el modelo del basquetbol, en dónde las plazas para los torneos nacionales tienen un valor y pueden comprarse si una institución se siente con la capacidad para hacer frente a los gastos que demanda la competencia.

Así, el negocio funcionaría igual, pero con la transparencia de que todos sabrán como funciona. 

Están matando el negocio. Porque mientras los dirigentes ven cómo se incrementa alguna cuenta bancaria, en el medio hay instituciones a las que dejan de importarles la competencia como pasó en aquel momento con Huracán de San Rafael y ahora con San Martín. 

De esa manera, hay menos trabajo para los futbolistas. Los mismos futbolistas a los que se los deja sin trabajo cuando se asciende de categoría con el verso de que no están para ese nivel. Y tambié n menos movimiento para todo el andamiaje que rodea al fútbol: técnicos, preparadores físicos, médicos y árbitros.  Además de que hacen que la gente se aleje de las canchas. Pan para hoy, hambre para mañana y siguen matando a la gallina de los huevos de oro.