Opinión Miércoles, 12 de junio de 2019 | Edición impresa

De aliado clave a vice - Por Javier Alvarez

Por Javier Alvarez - Corresponsalía Buenos Aires

El senador nacional Miguel Ángel Pichetto ha sido un en los últimos tres años y medio un aliado clave del presidente Mauricio Macri, dando un respaldo decisivo para leyes impulsadas por el oficialismo -con minoría en ambas cámaras- como las reformas previsional y tributaria. También ha sido clave dando su apoyo a la eliminación del denominado “Fondo Sojero”, el pedido de U$S 56.300 millones al FMI y el entendimiento con los fondos buitre.

Pichetto ha sido desde diciembre de 2015 el vocero de una decena de gobernadores PJ que le confiaron las negociaciones más ásperas con Cambiemos, principalmente hasta octubre de 2017. La mayoría de ellos hoy apoya la fórmula Fernández-Fernández.

La victoria de Cambiemos en las elecciones legislativas de 2017, con mejora en el resultado electoral respecto de 2015, hizo que el Gobierno abandone en parte aquella muñeca política que necesitó en los dos primeros años. Y eso resintió la relación con Pichetto.

Incluso no sólo se distanció el senador peronista. En el corazón del Poder Ejecutivo hubo una cierta marginación de Frigerio con la mesa de toma de decisiones; y Monzó terminó anunciando su alejamiento de Cambiemos una vez que finalice su mandato en diciembre próximo.

Pichetto visitó varios estudios de TV a lo largo de 2018, momentos en los que dijo que al gobierno le falta política. Pero siempre dejó en claro que su único límite para la construcción de un nuevo espacio se llamaba Cristina Fernández.

El camino para llevar a ser el vicepresidente de Macri comenzó discutirse el 18 de octubre. Ese día coincidieron en diario Perfil el senador y Jaime Durán Barba, publicista y asesor clave de Cambiemos.

El legislador siempre expresó críticas virulentas contra Durán Barba, por su modo de entender la política, con la confrontación como principal arma. Pero ese día los caminos comenzaron a juntarse.

Una de las diferencias de Pichetto, con el gobierno es sobre el desafuero de la expresidenta. El ahora precandidato a vice se opone a avanzar con eso. Y ayer ratificó la misma postura.

Pichetto dice que “el futuro de Cristina Kirchner no está en mis manos. (Lo de la votación de desafuero) tiene que ver con el estado de derecho, con las libertades públicas, con que no se puede usar la prisión preventiva como un mecanismo de pena anticipada”.