Arquitectura Viernes, 7 de febrero de 2020

Curiosidades: ¿por qué los ascensores tienen espejos?

Si lo primero que te viene a la mente es "para tomarse fotos", no estás del todo equivocado...

Pero, si por otro lado considerás que su uso está ligado a razones de seguridad, la respuesta es sí, aunque no del todo. ¿Confundido?. 

En realidad, desde que se instaló el primer ascensor público en una tienda de Nueva York, en 1857, la aparición de un espejo responde a un cúmulo de circunstancias, todas de sentido más bien práctico, aunque también pudiera parecer que tiene más que ver con la estética.

1. Seguridad

La primera razón que llevó a las compañías a colocar un cristal fue la seguridad. Y es que a lo largo de la historia los espejos de los ascensores han jugado un gran papel a la hora de detectar el robo e incluso predecir un asalto.

Aunque no está del todo claro, se cree que Japón introdujo por primera vez el espejo con el único objetivo de la accesibilidad.

Los ascensores con plataforma pueden hacer que los edificios sean accesibles para usuarios de sillas de ruedas donde las escaleras representan un obstáculo. Sin embargo, el tamaño del ascensor puede significar que no hay espacio para que el usuario de silla de ruedas pueda girar dentro de él. ¿Solución?. La colocación de espejos. Éstos ayudan a alguien en una silla de ruedas a retroceder o salir del ascensor de manera segura sin tener que girar. Además, puede prevenir accidentes y facilita la vida de cualquier persona con discapacidad física que use el edificio.

2. Claustrofobia

La segunda razón. Las características de muchos ascensores, por su tamaño reducido, pueden potenciar la claustrofobia.

El espacio pequeño, la falta de aire, o la incapacidad de ver lo que sucede en el mecanismo son factores que contribuyen a este tipo de ansiedad en espacios reducidos. ¿La solución?: tener un espejo en un ascensor ayuda a reducir dicha ansiedad, porque ofrecen una sensación de mayor espacio.

3. Distracción

Sí, una de sus funciones está relacionada con el ocio. Tomarse fotos mientras vas de un piso a otro, también.

En un ascensor no solo nos podemos aburrir. Dependiendo de la persona con la que estés, puedes sentirte incómodo. El espejo hace que el tiempo pase más rápido y que, ocasionalmente, puedas arreglarte rápidamente en caso de que hayas salido con prisa de casa o tomarte una foto.

Hoy es muy común ver fotos colgadas en redes sociales de personas frente a un espejo: el auge de los selfies. Pocas personas se han resistido en la soledad del pequeño habitáculo a inmortalizarse en una de las instantáneas tan repetidas en Instagram y otras redes sociales.

Fuente: Servicio Informativo de la Construcción