+ Deportes Miércoles, 12 de junio de 2019

Cuatro Mundiales Sub-20 y ocho años de espera sin ver un campeón de Sudamérica

Nuevamente la región fracasó en una competencia juvenil, lo que llama a reveer varias cosas de cara al futuro.

Por Redacción LA

Con la eliminación el martes de Ecuador en semifinales del Mundial de Polonia se esfumaron las esperanzas de volver a ver un campeón del mundo Sub-20 sudamericano, lo que no ocurre desde que Brasil se coronase en Colombia-2011.

Desde aquella cita han tenido lugar cuatro Mundiales Sub-20 (Turquía-2013, Nueva Zelanda-2015, Corea del Sur-2017, y Polonia-2019) en los que Uruguay, Brasil y Venezuela se sucedieron como subcampeonas, mientras que en Polonia Ecuador aspira al tercer puesto. Pero ningún equipo de la región subió a lo más alto del podio.

Y eso que entre dos selecciones sudamericanas se reparten más de la mitad de los títulos disputados. Argentina (6) y Brasil (5) suman 11 títulos mundiales en categoría juvenil, pero la 'Albiceleste' se coronó por última vez en 2007, y la 'Canarinha' lo hizo en 2011.
Desde entonces ambos gigantes del fútbol mundial en categorías inferiores han mantenido un recorrido más que discreto.

De los seis Mundiales disputados desde el último éxito argentino, la 'Albiceleste' no se clasificó para dos de ellos, en otros dos no pasó la primera fase, y unos octavos (2019) y unos cuartos (2011) fueron sus mejores resultados.

 

Parecía que los pupilos de Fernando Batista podrían revertir la tendencia en Polonia, después de su goleada inaugural ante Sudáfrica (5-2), y de su sólida victoria ante la campeona de Europa Portugal (2-0).

Pero desde entonces, una derrota ante Corea del Sur (2-0) y la eliminación en penales ante Malí en octavos provocaron una nueva decepción.

Peor aún le ha ido a Brasil desde su último título: fue subcampeona en 2015, pero ni siquiera se clasificó para las ediciones de 2013, 2017 y 2019.

 

También apuntaba alto Uruguay en el Mundial polaco, y más aún luego de cerrar la fase de grupos con tres victorias. Pero la 'Celestita' de Gustavo Ferreyra se estrelló en octavos contra Ecuador, un equipo al que había derrotado en sus dos enfrentamientos en el Sudamericano clasificatorio.

Colombia puede presumir en Polonia de haber igualado su mejor clasificación histórica en un Mundial Sub-20. Pero su derrota en cuartos de final ante Ucrania (1-0) dejó la sensación de que el equipo de Arturo Reyes habría llegado a cotas más altas a poco que hubiese tenido algo más de gol, su misma rémora que en el clasificatorio.

 

Así pues, fue la 'Mini-Tri' la que hizo honor a su título regional y mantuvo el estandarte sudamericano hasta semifinales, en un recorrido histórico que tuvo al país en vilo siguiendo las hazañas del equipo dirigido por el argentino Jorge Célico.

A la espera de poner un broche de bronce a su gesta el viernes ante Italia, Ecuador fue de menos a más, logrando el pase a octavos como una de las cuatro mejores terceras, con sólo un triunfo, ante México (1-0) en la última fecha.

 

Pero desde entonces avasalló a Uruguay y dejó en la cuneta a Estados Unidos, provocando una escabechina entre rivales del mismo continente.

En 'semis', Ecuador pagó caro un despiste defensivo en el gol del combinado asiático, y un remate al travesaño de Campana, un gol anulado a Jackson Porozo, y una antológica parada del arquero surcoreano a cabezazo del propio Campana cortaron el camino de los ecuatorianos.

 

Nunca antes Sudamérica pasó tantos años sin festejar un campeón juvenil perteneciente a la Conmebol. La anterior peor sequía de títulos tuvo lugar desde que Brasil ganó la final a España en la Unión Soviética en 1985, hasta que volvió a conquistar la edición de 1993, tres Mundiales después.

 

En cuanto a las actuaciones individuales, Ecuador basó su juego en el colectivo, y el Mundial de Polonia no pasará a la historia por el brillo especial de ningún futbolista sudamericano.

 

El argentino Adolfo Gaich y el colombiano Juan Camilo Hernández fueron los máximos realizadores de la región, con tres goles cada uno, pero el delantero de San Lorenzo ni siquiera comenzó el torneo como titular, y el del Huesca sólo brilló con su tripleta a la débil Taití.