Opinión Sábado, 4 de enero de 2020 | Edición impresa

Cuantos más y cuántos más con hambre - Por María del Rosario Ramallo

En ocasiones, al hablar rápidamente no tomamos debida cuenta de algunas concordancias y se deben tomar  precauciones.

Por María del Rosario Ramallo - Profesora y licenciada en Letras

A veces, al hablar rápidamente no nos fijamos bien en cómo realizar algunas concordancias. Puede suceder esto si elegimos utilizar las secuencias ‘cuanto más’ y ‘cuanto menos’. Efectivamente, puede que no sepamos cómo realizar las concordancias del adjetivo ‘cuanto’ y variantes. Pero,  la Fundéu, nos entrega soluciones, a través del Panhispánico y en la Nueva gramática de la lengua española. Estos consejos se relacionan con el lugar en que se colocan las secuencias; en efecto, cuando los adjetivos mencionados se colocan ante un sustantivo, deben concordar con él en género y número: Cuanta menos gente asista al lugar, se desarrollará mejor ese acto, o Cuanto más dinero gaste, menos ahorros le quedarán. Podemos observar que, respectivamente, hemos usado ‘cuanta’, ‘cuanto’, ‘cuantas’ y ‘cuantos’, en concordancia con ‘gente’ (femenino, singular), ‘dinero’ (masculino, singular), ‘coreutas’ (masculino, plural) y ‘hojas’ (femenino, plural).

Pero, a veces, ‘cuanto’ no es adjetivo, sino adverbio y, como tal, modifica a un adjetivo o a otro adverbio; en estos casos, permanecerá sin cambios: Cuanto más rápidamente se desplacen, más pronto podrán solucionar el problema (‘cuanto’ modifica al adverbio ‘rápidamente’ y, entonces, no sufre alteración alguna); Cuanto más profundo es el lago, su color azul es más intenso (‘cuanto’ modifica al adjetivo ‘profundo’ y, por consiguiente, no registra ningún cambio). 

Hay una última diferencia que se registra en las fuentes nombradas: si al decir ‘cuantos más’ o ‘cuantos menos’ estamos significando ‘personas’, es obligatorio que la concordancia verbal se haga en plural: Cuantos más compren el libro, más se abaratará su precio.  En este caso hemos aludido a las personas que realizan la acción: cuantos más interesados compren el libro… Algunos refranes dan cuenta de estos usos de ‘cuanto’: Cuanto más alto se sube, más grande (dura) será la caída, equivalente al refrán A gran subida, gran caída. Ambos dan cuenta de la proporcionalidad entre la ambición desmesurada que lleva a cimas inalcanzables y la pérdida de lo logrado, precisamente por lo excesivo de la ambición. Otro refrán nos dice Cuanto más blanco es el papel, más resalta la mancha: en él se da a entender que cuando algo es casi perfecto, más se nota si existe alguna falla.

¿Y cómo saber en qué casos tildar este término? Es sencilla la respuesta: ‘cuánto’, ‘cuánta’, ‘cuántos’ y ‘cuántas’ deben tomar tilde cuando funcionan como adjetivos interrogativos o exclamativos de cantidad, antepuestos a un sustantivo, en enunciados directos o indirectos: ¡Cuánto dolor me causa su recuerdo!  Me sorprendió saber cuántos libros ha publicado.

A veces, el sustantivo se acaba de enunciar y, entonces, el término ‘cuánto’ y sus variantes aparece tildado, en clara alusión a ese sustantivo, porque la oración tiene sentido interrogativo o exclamativo: Si ya rendiste todas esas materias, ¿cuántas te quedan para recibirte? 

Recordamos que ‘cuánto’, sin variación de género ni número, funciona como adverbio interrogativo o exclamativo de cantidad, con tilde: ¡Cuánto ha avanzado la obra! ¿Cuánto es lo que has invertido en ese proyecto? A veces, aparece delante de expresiones comparativas como ‘mejor’, ‘peor’, ‘mayor’ y ‘menor’ o precediendo a los adverbios ‘más’ y ‘menos’: ¡Cuánto mejor está hoy su salud! No sé cuánto más voy a resistir.

A veces, leemos o escuchamos usar la forma ‘cuan’: ¿cuándo corresponde su utilización? Esta forma es apócope de ‘cuanto’ y suele usarse delante de adjetivos o de adverbios, en oraciones comparativas con valor ponderativo, con sentido equivalente a ‘todo lo… más adjetivo/adverbio’: Se acostó cuan largo era sobre el sofá. Los obreros trabajan cuan rápidamente pueden para terminar los arreglos pronto. Sin embargo, no podré decir *‘cuan mejor’, *’ni cuan peor’; tampoco *’cuan menor’ ni *’cuan mayor’; deberé, como dijimos antes, preceder esos comparativos por ‘cuanto’: Cuanto mayor es la afluencia de turistas, mejor es el programa cultural. Cuanto mejor se iba poniendo de su salud, más ganas de salir tenía.

También, a veces, vemos ‘cuán’, apócope de ‘cuánto’. Se trata de un adverbio interrogativo o exclamativo, que se antepone a adjetivos o adverbios, también con valor ponderativo: ¡Cuán lejos está de lograr su objetivo! 

Escuchamos hablar acerca del ‘hambre’. Si alguien pregunta de qué género es esta palabra, la gran mayoría dirá  que es de género masculino y argumentarán, para sustentar su respuesta, que por eso decimos ‘el hambre’. Sin embargo, este sustantivo es femenino y ya lo era en su origen latino “fames”, de donde deriva nuestro adjetivo ‘famélico’. ¿Qué  dice el Panhispánico? Comienza por definir el significado del término como “gana y necesidad de comer” y como “escasez de alimentos”. Tras eso, nos dice que es femenino y brinda como ejemplo ‘Me entró de repente mucha hambre’. A continuación, nos proporciona la explicación que esperábamos por la aparente contradicción entre el género del sustantivo y la anteposición del artículo masculino: ‘hambre’, de género femenino, comienza con la sílaba ‘ha-‘ tónica; entonces, por eufonía, antepone el artículo masculino y decimos ‘el hambre’. Pero, si interponemos un adjetivo entre el artículo y el sustantivo, entonces el artículo será femenino: la tremenda hambre. Lo mismo sucederá si deseo colocar un adjetivo: hambre espantosa, hambre generalizada. También, aprendemos que si deseamos colocar el indefinido, hoy es mayoritario y preferible el uso de la forma apocopada ‘un’: Se producía un hambre angustiosa”. Por último, si pretendemos anteponer ‘alguno’ o ‘ninguno’, sucederá lo mismo que con el adjetivo que acabamos de indicar: algún hambre, ningún hambre. En cambio, si anteponemos un demostrativo, sí deberemos colocarlo en femenino.