Economía Jueves, 9 de enero de 2020

Cuáles son los requisitos que debe cumplir el futuro presidente del INV

Desde el sector vitivinícola están expectantes de quién puede designar el Ejecutivo Nacional para presidir el organismo

Por Redacción LA

El sector vitivinícola está a la espera de quién será designado como presidente del directorio del Instituto Nacional de Vitivinicultura. Se debe recordar que el saliente Carlos Tizio asumió a mediados de enero de 2016. Y si bien se rumorea que su sucesor podría ser un bodeguero del Valle de Uco, también se teme que el Ejecutivo nacional pueda optar por alguien ajeno a la industria.

 

La Ley General de Vinos (N° 14.878, de 1959), establece que el INV tendrá un presidente designado por el Poder Ejecutivo. Deberá ser argentino y poseer título habilitante en la materia. Durará cuatro años en sus funciones y podrá ser reelecto. 
El cargo es rentado e incompatible con el ejercicio de toda otra función pública o docente, como también de actividades privadas relacionadas con la producción o industria y comercio del vino, y demás productos incluidos en la ley.

Las funciones del director son: representar legalmente al instituto; cumplir y hacer cumplir la ley de vinos, sus normas reglamentarias y todas las resoluciones que sancione el Consejo Directivo; proponer al Consejo Directivo las medidas y la designación del personal que estime necesarios para el mejor funcionamiento del instituto; aplicar las sanciones previstas en la normativa, pudiendo delegar esta facultad en los casos en que la reglamentación lo determine.

 

También, ejecutar los actos y celebrar los contratos necesarios para llevar a cabo las resoluciones de orden general o particular que tome el Consejo Directivo, siendo necesario para su convalidación que estén refrendados con la firma de otro integrante del mismo; y elevar anualmente al Poder Ejecutivo Nacional el presupuesto y la memoria del instituto, previa aprobación del Consejo Directivo. Mientras no se apruebe el nuevo presupuesto, continuará vigente el del año anterior.

 

Se debe recordar, además, que desde algunos sectores se está impulsando una reforma de la Ley General de Vinos. De hecho, en la Universidad Juan Agustín Maza ya han desarrollado dos conversatorios abiertos para discutir si representantes de diversos ámbitos de la vitivinicultura consideran que debería revisarse esta normativa de 1959 y, en caso de ser así, qué habría que incluir. El próximo está previsto para abril.