Economía Martes, 2 de abril de 2019

Cuáles son los factores que harían caer el precio del dólar en abril

Si bien los hombres de mercado reconocen que la volatilidad cambiaria continúa, hay señales de que el mes que inicia será más tranquilo

Por El Cronista especial para Los Andes

Si hay algo que dejó en claro la semana pasada es que la volatilidad cambiaria continúa intacta. El dólar se toma leves respiros para luego volver a máximos previos con fuerza e incluso, accede a máximos históricos. Con el arranque del segundo trimestre, los analistas esperan que el mercado cambiario se muestre más equilibrado gracias a una oferta más contundente por las ventas del Tesoro, la llegada de divisas del campo y del resultado comercial, mientras que la demanda de dólares debería corregirse en la medida en que se corrijan las cuentas fiscales nacionales.

Juan Jose Vázquez, Head de Research de Cohen, destacó que esta semana se inicia el segundo trimestre del año, en el cual esperan que la oferta de dólares proveniente de la cosecha gruesa (soja y maíz) junto con las ventas de divisas del Tesoro que comenzarían el 15 de abril a un valor de u$s 60 millones diarios, superen a la demanda.

“Estimando las principales variables que influyen en el MULC, destacamos un elevado excedente comercial que generaría un superávit de la cuenta corriente de u$s 404 millones en abril, u$s 1.480 millones en mayo y u$s 829 millones en junio. Sumado a esto, el Tesoro vendería u$s 600 millones, u$s 1.320 millones y u$s 1.080 millones en los meses respectivos. Por lo tanto, la oferta de divisas entre estos dos factores superaría los u$s 5.700 mm en el trimestre”, explicaron en su informe semanal.

Otro de los factores que podría colaborar con el incremento en la oferta de dólares durante el segundo trimestre, es que el Tesoro cancelará entre vencimientos de capital e intereses de deuda en dólares un total de u$s 5.796 millones.

“Este monto será financiado con los desembolsos del FMI, lo cual generará un cambio en la composición de la tenencia de la deuda pública, reduciéndose el stock privado y ampliándose el peso de los organismos multilaterales”, agregó.

La liquidez de dólares por los vencimientos de intereses y amortizaciones de bonos soberanos (u$s 2750 millones del AA19 y u$s 1624 del AY 24), podría fluir hacia las licitaciones de Letes en dólares, ya que son los instrumentos más cortos, favoreciendo su roll over y colaborando con el programa financiero.

El desafío a la hora de poder definir la potencial tensión cambiaria, viene por el lado de la demanda de dólares, más aún contemplando los riesgos electorales locales e internacionales que podrían afectar al valor de la divisa.

El factor electoral condiciona significativamente la ecuación y sobre este punto, los analistas de Cohen agregaron que “analizando situaciones electorales previas, la dolarización se incrementa al acercarse el período electoral, pero se acelera luego de conocerse los candidatos (22 de junio). Observando el promedio de los últimos 6 meses y sumándole un adicional ante la expectativa de mayor dolarización de carteras, estimamos una demanda creciente que acumularía en el segundo trimestre u$s 3536 millones (promedio u$s 1.179 millones por mes)”, comentaron desde Cohen.

Un operador de un banco local hizo énfasis en la demanda de dólares en el mercado cambiario y remarcó que el mismo se encuentra mucho más equilibrado que hace unos meses atrás.

“Hoy vemos un mercado más equilibrado y con menor fuerza desde el lado de la demanda. Los inversores ya están dolarizados y la suba del tipo de cambio y de la inflación hace que los pesos disponibles sean menores como para demandar dólares. Por otro lado vemos que el déficit de turismo se contrajo notablemente y que las cuentas externas están siendo corregidas, parte por la crisis y parte por la suba del tipo de cambio real. Ello colabora con que la demanda de divisas sea menor y si se combina dicho panorama con una oferta más abundante, el resultado debería ser una relajación en la volatilidad del mercado cambiario en las próximas semanas”, sostuvo.

En una línea similar, los analistas de Portfolio Personal Inverversiones (PPI) sostuvieron que se siguen mostrando señales positivas en cuanto al ajuste rápido del déficit de cuenta corriente. “Hablamos de un superávit comercial por sexto mes consecutivo, y caídas en el déficit de viajes y turismo (respecto al año anterior)”, sostuvieron.

En cuanto a la demanda de dólares y a la dolarización (neta) de portafolios, desde PPI agregaron que en la misma se apreció una tendencia bajista.

La tendencia en la dolarización está explicada por las mayores tasas reales y la caída del salario real en los últimos meses. La dolarización de los argentinos desde enero 2017 a septiembre 2018 (últimos 21 meses) fue en promedio de u$s 1.700 millones. Tras llegar al pico de septiembre, la dolarización privada cayó a u$s 500 millones. Esta tendencia de dolarización neta está vinculada a la tasa de interés real en pesos”.

Para los próximos meses, desde PPI agregaron que “en este contexto en el que primaría una tasa de interés real, sumado a la venta de dólares públicos y privados, la dolarización debería tender a reducirse”. 

Resultado en el mercado cambiario

Mariano Skladnik, CFA y director de la consultora 1816, coincidió con los analistas de Cohen al sostener que en tres semanas deberían empezar las subastas de dólares de Hacienda (el FMI habló de mediados de abril), lo cual coincidirá con el repunte de la liquidación de divisas del agro, teniendo en cuenta la estacionalidad histórica.

“Si el mundo acompaña, no debería sorprender volver a ver al tipo de cambio en el piso de la banda ya que tendríamos una oferta constante de dólares cercana a los u$s 200 millones al día (u$s 60 millones de Hacienda y más de u$s 100 millones de agroexportadores), monto que representa cerca de un tercio de lo que se opera actualmente en el mercado de cambios”, sostuvo.

Desde Cohen esperan que la oferta supere la demanda y agregan en su informe semanal que el resultado neto mensual mostraría un excedente de divisas en el MULC de u$s 14 millones en abril, u$s 1.801 millones en mayo y u$s 891 millones en junio, sumando u$s 2.706 millones en el segundo trimestre del año.

“De esta forma, de cumplirse este escenario el tipo de cambio nominal debería evidenciar menor volatilidad con una tendencia decreciente retornando a niveles en torno a la banda inferior durante el trimestre”, proyectaron. 

Por Julián Yosovitch