Sociedad Viernes, 27 de marzo de 2020

El Gobierno promete una “gran distribución” de test de coronavirus hasta el martes

Se repartirá la mayor parte de los 55.000 kits comprados a Alemania y Estados Unidos. Los test rápidos están descartados.

Por Javier Alvarez - Corresponsalía Buenos Aires

El Gobierno nacional prometió este viernes que entre el fin de semana y el martes se incrementará exponencialmente la distribución de los kits para testeos de las personas que presentan síntomas compatibles con coronavirus, por lo que se “relajará” la situación en las provincias.

Así lo afirmaron a este medio funcionarios que integran y conducen del Comité Ejecutivo Nacional de crisis junto al ministro de Salud, Ginés González García. Y señalaron que no está prevista la compra de los denominados “test rápidos”, porque no fue probada su eficacia en países que lo usaron.

 

En la mañana de este viernes arribó a Buenos Aires una “gran cantidad” de reactivos, que será distribuida desde este sábado a los 35 laboratorios de referencia nacional y a los institutos y clínicas privadas que ya comenzaron a hacer los estudios, dijeron las fuentes gubernamentales.

Hasta el momento se han repartido 2.000 kits que fueron enviados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo que tuvo prevalencia a nivel mundial para adquirirlo  después de que apareciera esta nueva cepa del coronavirus. Y se repartieron también otros 2.500 donados por China.  

El lunes pasado comenzó la distribución de una primera tanda de 12.500 que fueron adquiridos por el ministerio de Salud de la Nación el 31 de enero; como la demanda global es altísima y los laboratorios están desbordados, la espera para la entrega de la mercadería sanitaria es de entre 15 días y un mes.

Entre este sábado y el martes estarán aterrizando en las provincias reactivos para analizar a los pacientes que presentan fiebre superior a 38°, tos o dificultades agudas para respirar. Fuentes sanitarias dijeron que se apunta a repartir unos 42.500 test en pocas horas. Con ello, el testeo crecerá fuertemente.

También se espera que lleguen en las próximas semanas otros 150.000 kits provenientes de China, el país donde se inició la pandemia. Los primeros 50.000 serán donados por el gobierno del gigante asiático, según le confirmó a González García el embajador chino en Buenos Aires, Zou Xiaoli.

 

A eso se sumará un lote de otros 50.000 que serán donados por la Fundación Alibaba (por orden de su creador, el magnate chino Jack Ma) y habrá otro envío de 50.000 reactivos que llegará desde la provincia de Chongqing, ubicada en el suroeste del país asiático.

En la Casa Rosada y en Salud receptaron ya quejas de nivel político y técnico por la falta de test en el interior del país. Pero insisten allí en señalar que se está actuando con la mayor celeridad que permiten los protocolos y, principalmente, que habilita un mercado abarrotado por la alta demanda en medio de la pandemia.

“Todo lo que llega se distribuye. Estamos más apurados que nadie para que el testeo se expanda porque está probado en Alemania y Corea del Sur que es uno de los métodos para contener la epidemia”, dijo un integrante del Comité Ejecutivo a este diario.  

Estos test llegan a la Argentina desde Estados Unidos y Alemania. Ingresan de cuatro maneras: por la OMS (que ya los envió); por compras públicas de Nación; y por donaciones. Y ahora el sector privado ha comenzado a adquirirlos para realizar estudios.

Para que Nación o un efector privado (sea laboratorio, clínica o instituto) pueda trabajar con un test determinado, este primero debe ser validado por el Instituto Nacional de Microbiología Malbrán y homologado por el ministerio de Salud.

La intención es que se puedan hacer por día todos los test que fueran necesarios, explican en el Comité Ejecutivo Nacional. Y señalan que por eso ya se liberaron órdenes de compra de unos 500.000 más que llegarán a partir de la segunda semana de abril.

Esto no significa que se vaya a testear a medio millón de personas en el corto plazo. Las fuentes sanitarias explicaron en ese sentido que se necesitan tres test por paciente: uno para confirmar el diagnóstico y dos más para dar el alta (prueba y contraprueba).

Como los 35 laboratorios de referencia podrían no llegar a dar abasto para procesar todos los testeos, el Gobierno habilitará la red de laboratorios de Ciencia y Tecnología de las Universidades Nacionales e incluso institutos especializados en la detección el HIV.

En paralelo, el Gobierno confirmó que no comprará los test de supuesta comprobación rápida. Se trata de una postura recomendada por el Comité de Expertos y tomada por el presidente Alberto Fernández.

 

El jefe de Estado había anticipado que no estaba probado que estos test funcionen. Pero la noticia que terminó de despejar las dudas fue la devolución de un lote de 58.000 test de España a un laboratorio chino, de una compra total de 640.000.

Ante la demora en la entrega de los lotes de kits “tradicionales” por la elevada demanda global, el Gobierno español le había comprado las unidades a la empresa Shenzhen Bioeasy Biotechnology.

Pero las autoridades sanitarias del país europeos terminaron confirmando que estos test rápidos tienen una sensibilidad del 30%, cuando deberían superar el 80%, por lo que muchos pacientes han dado negativo, mientras que al ser sometidos a la PCR (la prueba de referencia, que tarda más tiempo) dieron positivo.