Política Domingo, 23 de febrero de 2020 | Edición impresa

Cornejo concentra su agenda y sus palabras en la política nacional

Desde que se fue en diciembre, el exgobernador no habla de Mendoza ni del gobierno provincial. En la UCR dicen que “es lógico”.

Por Daniel Peralta - dperalta@losandes.com.ar

El peronismo acusa, especialmente el senador Lucas Ilardo, cuando habla en las redes sociales de “un ex en las sombras tratando de que le vaya mal al que ocupa el cargo”. El ex al que se refiere es Alfredo Cornejo, el actual diputado nacional que durante el verano se ha encargado de fustigar al gobierno de Alberto Fernández. 

En el radicalismo se sorprenden, sin embargo, hay algo cierto acerca de que Cornejo es una sombra. Desde el 9 de diciembre, cuando dejó el cargo, el exgobernador no habla en Mendoza, o mejor dicho, sobre Mendoza. Durante todo este tiempo ha estado más ocupado en su rol de presidente de la UCR nacional y de opositor.

 

La relación entre el exgobernador y el actual se mantiene bajo el cono del silencio. Cornejo no habla públicamente de la provincia. Es un fantasma que viene seguido, pero guardando estricto silencio.

En la semana que pasó estuvo en la provincia. El martes a la noche, mientras en la Legislatura se vivían horas de intensa rosca por el presupuesto, en el comité UCR de Godoy Cruz recibían a Cornejo para participar de la asunción de las nuevas autoridades partidarias del departamento. Sentado al lado estaba el nuevo presidente del comité provincial e intendente de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar.

 

Pero nada trascendió de esa visita relámpago. El jueves ya estaba en Río Cuarto, Córdoba. Fue entrevistado por un canal local y participó de un acto partidario. 

Por su tarea de diputado nacional, Cornejo se aloja cerca del Congreso. Tiene oficina en el histórico edificio, como vicepresidente segundo de la Cámara Baja. El Comité Nacional de la UCR está una cuadra y media, sobre calle Alsina al 1.700. Los recorridos más largos los hace cuando visita canales de TV, cuando viaja por el país en calidad de titular del radicalismo y cuando llega a su casa de Villa Hipódromo en silencio.

 

Dicen que, desde que dejó la gobernación, juega más al fútbol y que se lo ve más relajado. 

Mirada nacional

Sus redes sociales tampoco dicen nada de Mendoza desde el 12 de diciembre, cuando anunció su participación en la asunción al segundo mandato del lasherino Daniel Orozco. Antes de eso, está la mención al traspaso del mando del 9 de diciembre: “Al gobernador Rodolfo Suárez, gracias por todo lo que has hecho. Te deseo lo mejor. Sé de tu capacidad, humildad, de tu tolerancia para comprender las críticas y los aportes. Contá conmigo”.

 

El resto de los posteos hasta hoy se refieren exclusivamente a su actividad nacional. En su cuenta de Twitter se consignan las veces que ha desfilado por la TV o su pelea por la conducción colegiada de Juntos por el Cambio.

También cuando fustigó la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva. O cuando apuntó sus dardos contra la ministra de Seguridad, Sabrina Frederic, por disolver la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y por su interna con el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni: “Cuando la política de seguridad muestra grietas, los únicos beneficiados son los delincuentes”.

 

En sus últimos posteos se refirió al aumento de las jubilaciones que decidió Alberto Fernández, al proyecto de ley de cinco senadoras K para liberar presos por corrupción cuando los casos son ventilados en los medios y al pedido del exjuez de la Corte Eugenio Zaffaroni de intervenir la justicia jujeña. De Mendoza, nada.

Los dos almuerzos

Hoy, Cornejo es una figura difícil de conseguir para los medios locales. Un dirigente radical lo justificó así: “Es lógico. Por ejemplo, a fin de año, era una obligación de los periodistas preguntarle sobre el fracaso en la reforma de la ley 7.722. ¿Qué iba a decir Cornejo? Es lógico que se calle”.

 

En los mentideros radicales se habla de su ausencia. “Desde que dejó de ser gobernador vino una sola vez a Casa de Gobierno, porque lo invitó Rody a almorzar. Almorzaron otra vez junto a Horacio Rodríguez Larreta, en la residencia de La Puntilla”. Para los desprevenidos, se trata de la “casa del Gobernador” que donó la familia Pescarmona al Estado provincial. Allí, el 7 de febrero, almorzaron Suárez, Cornejo y el jefe de Gobierno porteño. 

Nada indica que haya una mala relación; más aún, tampoco parece haber operaciones en las sombras. Un “suarista” de la primera hora confirma que el actual gobernador y el anterior conversan bastante: “Yo he tomado varios cafés con Cornejo y hemos charlado bien. Eso es un invento de Ilardo, que busca que nosotros culpemos a Cornejo por la deuda de Mendoza. Una locura”. 

 

El discurso de todos los consultados es unánime: dicen que el grueso de la deuda que tomó Cornejo, 500 millones de dólares en mayo de 2016, “se destinó a pagar los muertos que dejó Paco Pérez”.

El senador de La Cámpora se refiere a una supuesta influencia del exmandatario sobre el actual, y que por imperio de esa influencia le hace a cometer errores a su delfín.

 

Pero quienes frecuentan a Cornejo lo niegan: “Cornejo eligió a Tadeo (García Zalazar) para sucederlo en Godoy Cruz, se vino a Casa de Gobierno y nunca se metió en la comuna. Muchos se acercaban a Alfredo para ponerle las quejas sobre tal o cual actitud de Tadeo y Alfredo les decía que lo arreglaran con él. Ahora es lo mismo. Habla con Rody, si él le pide opinión la da, pero Alfredo no se mete”.