Vendimia Sábado, 9 de marzo de 2019 | Edición impresa

Coreografía: entrelazadas en una puesta naturalista

Virginia “Pili” Paes, directora coreográfica, confiesa que el proceso creativo llevó más de un año.

Por Carolina Baroffio - sociedad@losandes.com.ar

El espectador -o telespectador- pone el ojo sobre todo en los bailarines de Vendimia, en su desarrollo dentro del espectáculo, más allá de que la puesta pueda pasar por la actuación. Esa magnitud del teatro griego Frank Romero Day recibiendo a un millar de artistas sobre su escenario lleva a esta consecuencia.

Virginia “Pili” Paes lo sabe. Tiene 33 años y baila en vendimias desde los 18. El año pasado compartió el cargo de coreógrafa general y este año está sola. Sola, pero muy bien acompañada por un equipo de colegas en los que confía plenamente para que trasladen a la escena aquello que desde hace más de un año cranea en bocetos que hoy son su “coreograma”.

 

“Amo Vendimia, como bailarina es un género que me apasiona, es único”, expresa la también directora del Ballet Municipal de Godoy Cruz. Y como siente que su función en esta fiesta es pasajera -“el año que viene puedo volver a estar bailando en el escenario”-, su función dice pasar más por “la unión de un equipo sólido en el que todos tiramos para el mismo lado, con una líder, una mentora como es Alicia Casares”, afirma sobre la directora general de esta edición 2019.

Diego Parés / Los Andes

De eso se trata la Vendimia como género espectacular: de amalgamar la danza, la actuación y la música, además de los aspectos técnicos, en un mismo sentido. “Mi labor es que las coreografías se luzcan en un todo, que mantengan el espíritu de la obra, que no se destaquen porque sí, que sean un aporte a la puesta general”, confía. Y detalla: “Los bailarines brillarán si brillan los músicos, los actores, los artistas aéreos... Todos somos uno ante el público, así debe ser”.

 

Sin embargo, es consciente de la inmensidad de ese teatro griego que le ilumina el alma con sólo pensar cada año en volver a pisarlo. “Es cierto que el escenario también es único, enorme, que hay que llenarlo con coreografías acordes a él. Pero yo pienso más en la integración artística, en que esa coreografía que planeé se lleve bien con el vestuario, con la música, que continúe el sentido de la actuación”, sostiene.

 

De este modo, Paes anticipa que veremos una puesta “naturalista”. “Esa es mi opinión, más que actoral la veo naturalista. El guión es mágico. Será una fiesta encantada”, suelta. Y sobre la cuestión coreográfica aporta: “Mi misión es amalgamar las partes, que haya una coherencia con el relato, con el nombre de la fiesta también. De ahí que las coreos se abracen, se entrelacen en cada cuadro”.

Diego Parés / Los Andes

Pili Paes considera que la obra “nos da un mensaje de unión tan necesario en estos días”. Por eso desde el inicio planteó a su equipo de coreógrafos consolidar desde la danza ese propósito de “Tejido en tiempo de Vendimia”.

Y define a su trabajo como “itinerante”. Es que “Pili” traslada los lineamientos generales a sus coreógrafos (de folclore, Héctor Gomina y Damián Romera; de contemporáneo Mariela Scherbovsky; y su asistente Marcela Nadal) para que ellos creen en libertad. Luego, cada noche de ensayos, desde diciembre, ella va recorriendo los diferentes espacios para cerciorarse que todo marche como lo pensó.

 

“Si hay que modificar algo, estamos a tiempo, lo hemos visto en cada ensayo. No esperamos a la última semana de ensayos generales en el teatro griego. Yo doy las pautas generales y cada coreógrafo va desarrollando sus coreografías, yo tengo una mirada general, digamos. Y también me enfoco en las entradas y salidas de los bailarines para que no se ensucien los cuadros”, explica.

Diego Parés / Los Andes

Su trabajo no es menor, también va en sintonía con el proceso musical que dirige Mario Galván, con las escenas del teatro de sombras que comanda Pablo Longo, las destrezas aéreas dirigidas por Facundo Pennesi y las actuaciones que marca Miguel Calderón.

 

Así, “Pili” encara este nuevo desafío con entusiasmo y sostenida en un grupo mancomunado que busca el mismo propósito: hacer de “Tejido en tiempo de Vendimia” un espectáculo inolvidable que marque la historia de la fiesta.