+ Deportes Sábado, 25 de enero de 2020 | Edición impresa

El 'Cóndor' Contreras: sus hazañas y la charla con Perón

El Cóndor de América repasó su carrera, las anécdotas inolvidables y se mostró crítico sobre la actualidad provincial de este deporte.

Por Jorge Márquez - Especial para Más Deportes

Esta hermosa epopeya nace en 1956. Para ser más precisos, un 22 de abril, en el departamento de San Martín. Aquel año se hablaba mucho de las reformas impulsadas por el gobierno de facto que encabezaba Pedro Eugenio de Aramburu, como las que incluían la devolución a sus antiguos propietarios del diario La Prensa, en Buenos Aires, la demolición de la residencia presidencial construida en Avenida del Libertador y la suspensión de la ley que permitía el divorcio, anunciada en 1954.

Pero aquí emergía, en la tierra del Sol y el buen vino, una grata novedad totalmente pura y rica que comenzaba a esparcir tinta en blancas hojas que describían los logros de un hasta entonces ignoto ciclista de apellido Contreras y que era oriundo de Medrano. Fue el amanecer de quien luego se convertiría en leyenda. Con bicicleta prestada ganaba en su debut sin siquiera cumplir 20 años. Insólito y asombroso. ¿Cómo se llama? Era la pregunta que se hacían los curiosos testigos de ese hecho. “Ernesto” contestó el planillero, Ernesto Contreras.

 

“El Negro”, así lo llamaban sus amigos, fue cosechando triunfos y cariño de manera vertiginosa. Su popularidad se propagó primero por toda la provincia. Luego el país conocía su nombre y más tarde se dio a conocer en el plano internacional.

Ignacio Blanco / Los Andes

“No voy al ciclismo. Hace varios años que no lo hago. No quiero ser crítico de un deporte que tanto me dio, pero se tendrían que hacer muchos cambios para que el ciclismo de Mendoza vuelva a ser el que fue. Esto no lo digo como un viejo que le gusta criticar, por el contrario, lo digo con buena voluntad para aportar un granito de arena”, dice con mucha humildad el más grande ciclista que haya dado la Argentina.

 

Está grande ‘El Cóndor’. Más que nunca y en todo sentido. Ya no frecuenta los lugares que frecuentó. No, ya no los frecuenta. Se replegó en la paz de su nido junto al amor de toda su vida, Marta Martínez, dama que nunca para de acotar a don Ernesto a lo largo de la entrevista. Quién hasta ese nido llega, sin ninguna duda, se irá repleto de hazañas, anécdotas e historias de todo tipo.

Si uno sacara la cuenta de los kilómetros recorridos por Ernesto Contreras llegaría a la conclusión que el corredor mendocino unió un par de veces la tierra con la luna. Increíble, pero real. 

 

“Mi relación con la gente fue explosiva. Después de ganar mi primera carrera vendría un título mendocino y luego me consagré campeón argentino, con récord nacional, en Trenque Lauquen. Pero lo más importante no fueron esos títulos sino el cariño de personas que no conocía. En esos tiempos no se ganaba dinero, pero conquisté cosas que no se compran con él”, recuerda el padre de Ernesto Walter, Omar Alejandro y María Laura, todos destacados deportistas.

Contreras fue ocho veces campeón argentino -consecutivo- de pista en la modalidad de persecución individual (desde 1956 a 1963). Fue monarca argentino de kilómetro con partida detenida en pista en 1961 y en tres oportunidades dueño del certamen rutero (en los años 1959, 1970 y 1971). Además, representó a la República Argentina en los Juegos Olímpicos de Roma (1960), Tokio (1964) y México (1968). También conquistó dos cruces de los Andes en 1968 y 1973, y compitió con grandes resultados en los mundiales de Amsterdam -Holanda- (1959), Zurich -Suiza- (1961), Milán -Italia- (1963) y Montevideo -Uruguay- (1969). Una foja impresionante.

 

“Me da pena saber que el velódromo provincial, que lleva mi nombre, no tenga el cartel que lo distinguía como tal. No estoy pidiendo nada, que quede claro, pero me parece una falta de respeto”, dice con un dejo de tristeza el mito viviente del ciclismo mendocino y nacional. Y agrega: “Hay que hacer mucho para que el ciclismo vuelva a ser lo que fue”, lanza como diagnóstico la figura que tanto caminos recorrió con sus largas y poderosas piernas y que tanto conquistó para un deporte tan nuestro como lo es el ciclismo. 

Ignacio Blanco / Los Andes

Ahora, se vienen carreras importantes en nuestra región (las vueltas de San Juan, Mendoza, del Este y de San Luis), y un personaje como Ernesto Contreras debería ser materia de consulta en algún momento. Nadie, más que él, sabe de desafíos arriba de una bicicleta.

 

El día que conoció a Juan Domingo Perón

“Contale tu historia con el general Perón”, le dice su esposa Marta, sentada en la comodidad de su living. El Cóndor de América parece no estar convencido, aunque finalmente accede a su pedido. Y relata: “Un día me llega una invitación. Juan Domingo Perón quería conocerme. Llego a Buenos Aires y me contacto con Isabel (Martínez de Perón) y ella me dice que me quede en el hotel. Que en la mañana del siguiente día, en horas tempranas, me pasaría a buscar. Pero no fue así. Pasó un día y nada sucedió. Al día siguiente tampoco pasó nada. Estaba molesto y pensé en pegar la vuelta para Mendoza. Al tercer día una comitiva de la presidencia llegó hasta el hotel donde estábamos y nos llevaron ante el general. Una vez frente a él, nos dimos un fuerte abrazo. Sorprendido quedé al escucharlo decir que conocía cada paso de mi carrera deportiva. 

Ignacio Blanco / Los Andes

“Usted, conmigo, jamás hubiese viajado solamente a un Mundial” me comentó Perón. “Durante mi exilio” le explicó el entonces General “me llegaban a mi casa dos veces por semana, al menos, ejemplares de Diario Los Andes, por lo que estoy muy al tanto de todas sus hazañas”, agrega don Ernesto, sobre esa charla que tuvo con Juan Domingo. Y además, recuerda de ese momento: “Perón sabía todo de mí, me relató mis triunfos con detalle”. Tremendo e histórico que un deportista llegara a tal cosa y en esos años. Por ello, Contreras nos dice que quedó sorprendido, admirado, tanto como cuando fue coronado Rey de la Vendimia, siendo el único hombre en la historia vendimial en tener ese honor. “Algo más, esa vez me dijo que yo era uno de sus ídolos. No lo podía creer”, recordó el Cóndor de América, un hombre que se hizo conocido por el deporte que tanto lo apasiona, y gracias al cual logró vivir momentos inolvidables.

 

Algunos logros de “El Cóndor”

• Entre 1956 y 1963 ganó ocho títulos seguidos de persecución individual. 

• 1961 Título en kilómetro con partida detenida. 

En 1973. Contreras ganó su segundo cruce de los Andes.

• 1968 y 1973 Ganó el Cruce de Los Andes. 

• Competencias Mundiales: 1959 en Ámsterdam fue octavo. En Zúrich 1961, cuarto. En Milán 1963 fue séptimo. Su cuarto mundial fue en Montevideo, en 1969, junto a Carlos Álvarez, Juan Alves y Juan Merlos, obtuvieron el segundo puesto. Roma, 1960, 5to.  

• Experiencias Olímpicas: Tokio, 1964, Contreras finalizó octavo en persecución por equipos. Mientras que en 1968 (México), el oriundo de Medrano (Junín), finalizó noveno en la misma modalidad. Por su labor en el ciclismo, fue reconocido con la Cruz al Mérito en Mendoza y con el Olimpia de Plata en Buenos Aires, recibió una distinción en el Senado de la Nación a la “Trayectoria deportiva y ejemplo de vida” en 2008, el velódromo de Mendoza lleva su nombre, y además es “Vecino Honorable” de Godoy Cruz.