Policiales Jueves, 6 de junio de 2019 | Edición impresa

Condenaron a un falso gestor del IPV por 41 estafas

En un juicio abreviado, Aldo Aciar recibió la pena de 5 años de prisión por engañar con promesas de casas.

Por Eduardo Luis Ayassa - eayassa@losandes.com.ar

Los casos de estafas se multiplican pero no todos llegan a la Justicia y mucho menos ocurre que el estafador termine siendo condenado a prisión de cumplimiento efectivo. Este es uno de esos casos.

Con un pasado como chofer de la Dirección de Viviendas de la Municipalidad de Guaymallén, Aldo Oscar Aciar Ochoa comenzó con el fraude, simulando tener poder de decisión sobre la entrega de casas en la comuna.

 

El primer hecho conocido fue cuando le ofreció a María Castro y a su esposo Juan Mamaní una casa ubicada en el barrio Rayén Cura, de Rodeo del Medio. Y en las oficinas ubicadas en la lateral del Acceso Este, frente al predio de la Virgen, la pareja le entregó a Aciar $ 21.000 “como anticipo”.

Este fue primer antecedente pero no el único. La fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi sumó a la causa muchas otras y años más tarde Aciar fue exonerado como agente municipal.

 

El hombre se quedó sin trabajo en el municipio pero continuó con sus engaños, asegurando “tener contactos e influencias” en el IPV. Con ese argumento, tiempo después sorprendió a Magalí  Pérez, quien le entregó $ 10.000 en concepto de seña para otra vivienda. En este caso, el hombre avaló la maniobra con documentación con firmas y sellos “que no correspondían a los funcionarios públicos”, según el expediente.

La propiedad ofrecida estaba en el barrio Virgen del Rosario, de Rodeo de la Cruz, pero además Aciar Ochoa hizo promesas para los barrios Cooperativa Bermejo, Virgen del Rosario, Urquiza II, San Antonio y San Alberto, entre otros.

 

En uno de estos embaucamientos se destaca la propuesta que le hizo a Flavia Castillo sobre una vivienda (la número 20) en el barrio Puertas Abiertas, pero donde sólo hay 16 casas por manzana.

Así el expediente fue sumando otras denuncias y pruebas, mientras el efectivo de las señas -en entregas que van desde los 600 a los 45.000 pesos- fueron engrosando los bolsillos de Aciar, en un monto estimado en los $ 400.000.

Ante el incumplimiento de la entrega de las casas que habían sido señadas (entre los años 2012 y 2018) se fueron acumulando los reclamos de las víctimas y, en contraposición, las promesas de Aciar. A muchos les ofreció devolver la plata “en el estudio de un abogado” con domicilio en Rioja 730 de Ciudad, dirección que resultó inexistente. Mientras que otra de las “ofertas” era cambiar de barrio, por otro de “próxima entrega”.

 

A pedido del abogado Rubén Darío Arbayi, como defensor de Aciar, se llegó a un juicio abreviado con una pena de 5 años de prisión de cumplimiento efectivo. El acuerdo fue rubricado por la jueza Erica Sánchez.