Economía Jueves, 27 de septiembre de 2018 | Edición impresa

El FMI garantiza a Macri terminar su mandato sin default

El nuevo acuerdo anunciado ayer incrementa el stand by de junio en U$S 7.100 millones y adelanta los desembolsos previstos para 2020 y 2021.

Por Leandro Boyer - Corresponsalía Buenos Aires

El ministro Nicolás Dujovne anunció ayer el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que se definió un incremento de los desembolsos previstos para este y para el próximo año, la entrega de una partida adicional por U$S 7.100 millones, y un cambio en la política monetaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

“Hemos acordado mejorar los montos y el perfil de desembolsos del FMI involucrados en el acuerdo. De esta forma, en un marco de mayor esfuerzo presupuestario, despejaremos cualquier duda sobre nuestro programa financiero”, resaltó el titular de Hacienda durante la conferencia de prensa que brindó en Nueva York, junto a la directora gerente del Fondo Christine Lagarde. 

 

Bajo la promesa de llevar el déficit primario a cero hacia fines de 2019, el presidente Mauricio Macri logró que el organismo multilateral de crédito le adelante U$S 18.800 millones para blindar el frente financiero hasta el final de su mandato. 

“Para lo que resta de 2018, los desembolsos previstos se elevan de U$S 6.000 millones a U$S 13.400 millones, mientras que para el año 2019, pasan de U$S 11.400 millones a U$S 22.800 millones”, detalló Dujovne. Esa mayor asistencia concretará con el adelantamiento de la asistencia prevista para 2020 y 2021.

" Este nuevo acuerdo con el FMI permitirá a nuestro país dejar atrás el camino de turbulencias.”
Nicolás Dujovne, Ministro de Hacienda

El ministro de Hacienda resaltó que el nuevo entendimiento alcanzado determina también un aumento del monto total del megacrédito stand by otorgado a la Argentina en junio pasado. “Se incrementa de U$S 50.000 millones a U$S 57.100 millones”, anunció Dujovne. Los números indican que el desembolso restante que recibirá el próximo Gobierno nacional será de U$S5.900 millones. 

El ministro de Hacienda celebró además los fondos aportados por el FMI “ya no tienen carácter pr

 

ecautorio, como establecía el acuerdo original, sino que podrán ser plenamente utilizados como soporte presupuestario”.  Así, la entrega de los desembolsos estará sujeta solamente al cumplimiento de metas y no las revisiones trimestrales de una misión del organismo. 

De esta manera, la administración de Macri consiguió los dólares necesarios para afrontar todos los compromisos de la deuda externa para este año y el 2019 y despejar así las dudas del mercado. 

Tal como lo detalló el jefe del equipo económico, la apuesta es que el colchón adicional y los esfuerzos para alcanzar el superávit fiscal a partir del 2020 servirán para garantizar la misma previsibilidad.

“El apoyo de la comunidad internacional, materializado en este nuevo acuerdo con el FMI, permitirá a nuestro país dejar atrás el camino de turbulencias al que hemos estado expuestos en los últimos meses, devolviéndole a la economía argentina las condiciones estructurales que le permitirán un crecimiento estable, con estabilidad de precios, creación de empleo y reducción definitiva de la pobreza”, confió Dujovne.

 

 

Por su parte, Lagarde subrayó que el refuerzo de la asistencia financiera tiene como objetivo acompañar a la Argentina en la “estabilización de su economía” y señaló que ese camino dependerá además de un “presupuesto adecuado y sustentable”.

La titular del Fondo hizo énfasis en la necesidad de implementar una política monetaria “sin intervención” en el mercado cambiario.

Al respecto, Dujovne ratificó su “compromiso con el régimen de tipo de cambio flexible”, aunque aclaró que se incorporarán “elementos a la política cambiaria que nos permitirán evitar la excesiva volatilidad”.

Sacar billetes de la economía para combatir la inflación

Guido Sandleris estrenó ayer su rol de presidente del BCRA y salió a presentar el plan de acción para establecer un estricto control de la base monetaria y delimitar zonas para contener al dólar. 

Indicó que su objetivo es combatir la escalada de precios que, advirtió, junto con el déficit fiscal representan las dos mayores debilidades estructurales de la economía argentina.  Pero aclaró que se pondrá fin al régimen de metas de inflación porque “no dio los resultados esperados y no estaban dadas las condiciones para su éxito”.

 

“Los instrumentos de política monetaria deben adaptarse a las circunstancias. En este momento la Argentina necesita de un ancla simple y contundente. Nuestra ancla nominal será un muy estricto control sobre la cantidad de dinero en la economía”, remarcó el titular del Central, para luego agregar que tomarán “las medidas necesarias para que la base monetaria crezca cero por ciento en términos nominales, de acá a junio del año que viene, ese es nuestro compromiso”.

 

A partir de ahora, el Central informó que la meta monetaria será “implementada mediante operaciones diarias de Letras de Liquidez (Leliq) con los bancos” y, según Sandleris, esa variación “no debería implicar una volatilidad significativa en las tasas para el público”. Sin embargo, hasta que no se evidencie una desaceleración inflacionaria, la tasa mínima de las Leliq se mantendrá al 60%.